Tuesday
Mar052013

La Verdad

“Conoceran la verdad, y la verdad los hará libres”

-Jesucristo

 

Imagine la gran conmoción que Jesús generó cuando dio este gran anuncio que se escuchó por toda la Tierra: ¡El reino de los cielos se ha acercado! Habían pasado casi 2000 años desde que Jehová Dios había hecho un pacto con Abrahán que tenía como propósito la creación de la simiente mesiánica que terminaría bendiciendo a todas las naciones de la Tierra.

No obstante, independientemente de las erróneas e infundadas expectativas que tenían los apóstoles en lo relacionado con el reino de Dios, en el día en que Cristo Jesús fue bautizado el reino de Dios verdaderamente se había acercado.

Debido a que ningún hombre proveniente del lineaje de David se había sentado en el trono de Jehová desde que Jerusalén fuera conquistada por los babilonios 500 años antes, la entrada de Jesús en Jerusalén montando sobre un asno, inspiraba una mezcla de tristeza y añoranza al hombre que muchos proclamaban como el rey de Israel.

En esa ocasión se cumplieron las palabras pronunciadas por el profeta Zacarías, cuando dijo: "Ponte muy gozosa, oh hija de Sión. Grita en triunfo, oh hija de Jerusalén. ¡Mira! Tu rey mismo viene a ti. Es justo, sí, salvado; humilde, y cabalga sobre un asno, aun sobre un animal plenamente desarrollado, hijo de una asna”. -Zacarías 9:9-

Aunque para aquel entonces la Jerusalén terrenal había cesado de ser la sede del trono del reino de Israel y de Judá, aun así continuaba siendo el centro exclusivo para la adoración de Jehová Dios durante el tiempo en que Jesús vivió en la Tierra. No obstante, aún eso estaba por cambiar. Fue Jesús mismo quien afirmó eso, cuando a cierta mujer samaritana le dijo: “Viene la hora cuando ni en Jerusalén ni en esta montaña ustedes adorarán al Padre”. La llegada del reino de Dios, -el cual al principio se hizo manifiesto por medio de la apostólica congregación cristiana- marcó el inicio del fin de la adoración judía; adoración que giraba alrededor del templo que se encontraba en Jerusalén.

Los escritos del apóstol Pablo- particularmente su carta dirigida a los Hebreos- explican detalladamente cómo la forma de adoración original no era más que una sombra de realidades espirituales mucho mayores. Según las revelaciones de Pablo, la auténtica verdad se encontraba más allá de la tumba en la que se depositó el cuerpo de Cristo Jesús.

El apóstol Pablo argumentó en su carta a los Gálatas que la Ley del Pacto había logrado su objetivo al servir como el tutor que nos conduce a Cristo. Por lo tanto, con la llegada de Cristo Jesús la Ley del Pacto había llegado a su fin; y junto con ella, el entero sistema de adoración judía se había vuelto obsoleto, y estaba a punto de desaparecer de una forma muy violenta.

Menos de diez años después que el apóstol escribiera su carta a los Hebreos, la ciudad de Jerusalén y su templo fueron destruidos por completo por los ejércitos romanos. Contrariamente a lo que se esperaba, el sistema de adoración que Dios mismo proveyó para la salvacion de los judíos por medio de Cristo Jesús se había convertido en una potencial trampa para aquellos judíos que no tenían la suficiente fe que les permitiera hacer una exitosa transición del judaísmo al cristianismo.

Han pasado muchos siglos desde que se anunció que el reino de Dios se había acercado. Tal vez no sea coincidencia que ya han transcurrido casi dos mil años desde que eso sucedió - casi el mismo intervalo de tiempo desde que Dios hizo un pacto con Abrahán hasta el día del bautismo de Cristo Jesús-. Mientras tanto, durante el tiempo transcurrido desde el inicio de la era apostólica hasta nuestros días, la cristiandad ha caído en el mismo pozo de corrupción, idolatría, y apostasía en la que cayó el Israel de la antigüedad, de tal manera que las enseñanzas puras de Cristo Jesús por mucho tiempo han sido condimentadas con aspectos y tradiciones babilónicas; misticismo; nacionalismo, y otros rasgos mundanos.

Sin embargo, a finales del siglo XIX una reforma vital y muy importante empezó a suscitarse, y esta reforma se llevó a cabo alrededor de un pequño círculo de estudiantes de la Biblia que se asociaban con un fiel joven llamado Charles T Russell. Aunque el efecto de tal reforma de ninguna manera puede compararse con la reforma que llevó a cabo el rey Josías de Israel, -659-629 A.C.-
aún así, es bueno considerar algunas similitudes.

De hecho, ¡Antes del reinado del rey Josías, Israel se encontraba tan hundido en la corrupción, la ignorancia, y la idolatría, que hasta el libro de la Ley de Moisés se había perdido! Sin embargo, las Escrituras nos dicen que durante la restauración del dilapidado templo de Jehová “Hilquías el sacerdote halló el libro de la ley de Jehová por la mano de Moisés”. -2Cronicas 34:14-.

 Como resultado de la lectura del libro de Moisés, el rey Josías se rasgó sus ropas como muestra de arrepentimiento, y se dio cuenta que la nación israelita había roto el convenio que habían hecho con Dios. Obviamente, él comprendió que las numerosas prácticas paganas idolátricas en las que habían incurrido ofendian gravemente a Jehová.

Josías se dio cuenta que la Ley de Moisés estipulaba la destrucción de la nación israelita si ellos rompian el sagrado convenio que ellos mismos habían pactado con Dios. Como hombre temeroso de Dios, el rey Josías envió una delegación a inquirir de parte de una profetisa llamada Huldá para ver si de alguna manera el castigo provisto por la ley podía evitarse por medio del arrepentimiento.

La profetisa informó al rey Josías que Jehová aún se proponía traer calamidad sobre su extraviado pueblo, pero tomando en cuenta las reformas llevadas a cabo por Josías, Jehová no destruiría a Judá mientras Josías estuviera vivo. Posteriormente Josías reunió a todo el pueblo, e hizo que se leyera la ley enfrente de todos.

De manera similar, en la llamada era cristiana tuvo lugar algo que llegó a conocerse como la edad media o la era del oscurantismo; periodo de tiempo en el cual la Palabra de Dios parece que desapareció por completo. Aunque es verdad que la Biblia no desapareció literalmente, también es cierto que las verdades contenidas en ella fueron desconocidas por las grandes masas de la humanidad.

Si bien es cierto que muchos individuos antes de Charles Russell se dieron a la tarea de estudiar, investigar, redescubrir, y publicar muchas verdades bíblicas que se habían perdido, ninguno tuvo el éxito que lograron Charles T Russell y la Sociedad Watchtower. Comentando acerca de la importancia del trabajo de Charles Russell, el libro Proclamadores del Reino dijo:

¿Cómo percibieron Charles Russell y sus compañeros el papel que ellos desempeñaban en la publicación y promoción de las verdades bíblicas? Él explicó su labor de la siguiente manera: "Nuestro trabajo ……ha sido juntar los fragmentos de verdades bíblicas esparcidos por todas partes, y presentarlas al pueblo de Dios; no como nuevas ni como nuestras, sino como verdades del Señor”.

Por medio de su intenso estudio de las Escrituras, Charless Russell se dio cuenta que la cristiandad estaba destinada a la destrucción por causa de su corrupción e idolatría. Fue entonces; cuando con un gran sentido de urgencia, él formó y estableció la Sociedad Watchtower, y se dio inicio a un gran trabajo de predicación por parte de los Estudiantes Internacionales de la Biblia, con el objeto de advertir al mundo acerca del inminente juicio de Dios.

Como resultado de la evidente bendición por parte de Dios al trabajo de restauración emprendido por Russell, verdades bíblicas que casi habían desaparecido comenzaron a brillar nuevamente. Enseñanzas paganas como la trinidad, la inmortalidad del alma, y la infame y aborrecible enseñanza del castigo eterno en un infierno de fuego fueron aclaradas. También se prestó atención a las prácticas católicas como la devoción a los santos y a la virgen María; así como a la deidificación de María como “Madre de Dios”.

Tales enseñanzas fueron denunciadas como vestigios de aberrante idolatría pagana. Tal y como Josías había derrumbado y desecrado numerosos ídolos y altares paganos que habían sido eregidos en el templo de Jehová, así como a lo largo y ancho de Israel; de igual manera, el espíritu pagano de la cristiandad junto con sus falsas doctrinas fueron pulverizados por Russell y sus seguidores por medio de su hábil y apto manejo de la Palabra de Dios.

Charles Russell también dio mucho énfasis al uso del Nombre Personal de Dios- Jehová en español-. Posteriormente a la restauración iniciada por Russell, otras verdades bíblicas vitales comenzaron  a comprenderse y a darse a conocer. Enseñanzas como la supervivencia a la guerra divina del Armagedón, la esperanza de vida eterna en un nuevo reino terrenal bajo la dirección de Cristo Jesús y otras más, marcaron un hito en las doctrinas de la Sociedad Watchtower, y la identificaron como una organización que dispensaba auténticas verdades y enseñanzas bíblicas.

El asunto de la soberanía de Dios fue comprendido por primera vez, y se explicó lo que por muchos años había confundido a los cristianos; a saber, la razón por la cual el Dios del Amor ha tolerado por tanto tiempo la maldad y la iniquidad, así como el sufrimiento de sus seguidores y adoradores. Fue de esa manera como la Sociedad Watchtower comenzó a desempeñar un papel similar a la congregación cristiana del primer siglo, y llegó a consolidarse como pilar y apoyo de la verdad.

Otro fascinante paralelo que encontramos entre la Sociedad Watchtower y el rey Josías tiene que ver con la celebración de la Pascua. El relato bíblico nos dice que después del hallazgo del libro de Moisés se efectuó una gran celebracion de la Pascua, después que el templo fue restaurado:

"El rey ahora mandó a todo el pueblo, diciendo: “Celebren una pascua a Jehová su Dios conforme a lo que está escrito en este libro del pacto,” pues no se había celebrado pascua como esta desde los días de los jueces que habían juzgado a Israel, ni en todos los días de los reyes de Israel y de los reyes de Judá. Pero en el año dieciocho del rey Josías se celebró esta pascua a Jehová en Jerusalén”. -2Reyes 23:21-23-.

Tal y como una gran celebración de la Pascua se llevó a cabo a fin de renovar el pacto y las reformas que recientemente se habían efectuado bajo la nueva administración del rey Josías; de igual manera, parece ser que el Nuevo Pacto instituido por Cristo Jesús fue celebrado correctamente por primera vez por sus seguidores de la era moderna a través de los Estudiantes Internacionales de la Biblia.

Ellos dieron evidencia de eso por medio de promulgar las verdades bíblicas que sabían. Aunado a esto, en aquellos días empezó la reaparición de individuos ungidos con espíritu santo que mostraron mucho aprecio por el sacrificio de Cristo Jesús y comenzaron a celebrar la Cena de Pascua anualmente; algo que continúan haciendo hasta el día de hoy.

Aunque es verdad que ellos estaban equivocados en muchas de sus expectativas,- de manera similar a los apóstoles originales de Jesús al inicio de su ministerio,- con la aparición de la congregación ungida de los tiempos modernos, los Estudiantes de la Biblia se dieron cuenta que había llegado el tiempo para que el reino de Dios tomara el poder en los asuntos de la humanidad.

En el Valle de Megidó

A pesar de su celo por Jehová y por las reformas que él inició, el rey Josías fue muerto debido a la trágica y equivocada táctica militar que él usó en su enfrentamiento contra el Faraón Nekoh. El relato que encontramos en 2 de Reyes 23:29-30 nos dice lo siguiente: "En sus días Faraón Nekoh el rey de Egipto subió al rey de Asiria junto al río Éufrates, y el rey Josías procedió a ir a su encuentro; pero aquel le dio muerte en Meguidó tan pronto como lo vio. De manera que sus siervos lo transportaron muerto en un carro desde Meguidó y lo trajeron a Jerusalén y lo enterraron en su sepulcro”.

La tradición nos dice que Jeremías y toda Judá lloraron y lamentaron la desafortunada muerte del rey Josías por muchas generaciones. Sin embargo, un análisis cuidadoso de las Escrituras nos dice que la muerte del rey Josías en el Valle de Meguidó es un evento portentoso con gran significado profético.

Una de las razones por las que decimos eso es por que la palabra “Armagedón” se deriva de la palabra “Meguidó”. Eso en sí no nos dice mucho; sin embargo, cuando ligamos esto a otros acontecimientos proféticos, nos damos cuenta que emerge un patrón que anuncia cosas similares por venir. Por ejemplo, la profecía de Zacarías- la cual es un precursor del libro de Revelación- le atribuye importancia profética a la muerte de Josías, diciendo: "En aquel día el plañido en Jerusalén será grande, como el plañido de Hadadrimón en la llanura-valle de Meguidó". -Zacarías12:11-

Pero, ¿Qué tiene que ver esto con Josías? Bueno, esto es lo que nos dice el libro Perspicacia Para Comprender las Escrituras:

“Hadradimón es un lugar que debio estar situado en la llanura del valle de Meguidó y que suele identificarse con Rumanna, población ubicada a unos 7km al SSE de Meguidó. El gran plañido en Hadradimón, mencionado en la profecía de Zacarías, quizás haga alusión al plañido por el rey Josías, muerto en batalla en Meguidó”. Sin embargo, el contexto de la profecía de Zacarías hace mención de la muerte del Mesias; no del rey Josías. La naturaleza mesiánica de esta profecía es confirmada por el uso que le dio el apóstol al texto de Zacarías 12:10; el cual es una referencia a la ejecución de Jesús.

Sí, al igual que otras muchas profecías, la profecía de Zacarías intercala mensajes y detalles que aplican tanto a la primera como a la segunda venida de Cristo. En lo referente a la segunda venida, él vuelve como el Refinador y Limpiador de su pueblo. Al igual que Josías, él inicia la remoción de todos los ídolos de la Tierra. Zacarías 13:1-3 pronostica lo siguiente:

“En aquel día llegará a haber un pozo abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén para el pecado y para una cosa aborrecible. Y en aquel día tiene que ocurrir —es la expresión de Jehová de los ejércitos— [que] cortaré de la tierra los nombres de los ídolos, y no serán recordados más; y también haré que pasen de la tierra los profetas y el espíritu de inmundicia. Y tendrá que ocurrir [que], en caso de que un hombre todavía profetizara, su padre y su madre, los que causaron su nacimiento, tendrán también que decirle: ‘No vivirás, porque falsedad es lo que has hablado en el nombre de Jehová’. Y su padre y su madre, los que causaron su nacimiento, tendrán que traspasarlo debido a su profetizar”.

El “Pozo abierto para la casa de David” tiene que ver con la aplicación completa del sacrificio propiciatorio de Jesús para la remoción total y definitiva de los pecados del pueblo de Dios; la también llamada “Casa de David,” la cual es un conjunto de 144000 individuos destinados a ser coherederos y corregentes junto con Cristo Jesús en su reino celestial.

No obstante, es obvio que el tiempo mencionado como “el día” no aplica a la congregación del primer siglo. Eso se hace evidente si tomamos en cuenta el hecho que el juicio de Dios sobre la congregación cristiana de aquel entonces no purificó ni libró la Tierra de los ídolos y de los falsos profetas. Por el contrario, los apóstoles advertieron a los cristianos de ese tiempo acerca de estar en guardia en contra de los falsos profetas que ya en ese entonces se encontraban dentro de la congregación. Como prueba adicional de esto, podemos mencionar que la primera carta de Juan termina abruptamente dando este consejo: Niñitos, guardense de los ídolos”.

Es evidente que el propósito definitivo de la profecía tiene que ver con el estableciemiento del reino de Dios, cuando finalmente el Hijo del hombre: “Enviará a sus ángeles, y ellos juntarán de su reino todas las cosas que hacen tropezar, y a los que cometen desafuero".

No será hasta ese tiempo cuando finalmente la congregación de Cristo esté totalmente libre de tropiezos, idolatría y falsos profetas. Pero tal y como los esfuerzos del rey Josías no pudieron anular por completo los juicios condenatorios de Dios; de igual manera, los esfuerzos de la Sociedad Watchtower por regenerarse no alterarán los propósitos de Dios de procurar justicia en el valle de Megidó.

De hecho, la necesidad de justicia divina es más apremiante hoy que en cualquier otra etapa de la vida en la Tierra. La razón por la que decimos eso es porque aunque es verdad que los testigos de Jehová han abandonado la descarada y aberrante idolatría que priva en la cristiandad; de manera inconciente, ellos han convertido a su organization en un simple becerro de oro.

No hay duda que la Sociedad Watchtower ha restablecido y rescatado las doctrinas básicas de la Biblia; sin embargo, aún así, sus feligreses continúan bajo la influencia de erróneas interpretaciones proféticas. Para empeorar las cosas, el hecho que la Sociedad Watchtower y todos los asociados con ella han hablado en el Nombre de Jehová, los hace más responsables ante el Dueño de ese Nombre que cualquier otra denominación cristiana.

La profecía de Zacarías continúa diciendo lo siguiente respecto al juicio de Dios: "Y en aquel día tiene que ocurrir [que] los profetas se avergonzarán, cada uno de su visión cuando profetice; y no usarán un vestido oficial de pelo con el propósito de engañar. Y él ciertamente dirá: ‘No soy profeta. Soy un hombre que cultiva [el] terreno, porque un hombre terrestre mismo me adquirió desde mi juventud en adelante’. Y uno tendrá que decirle: ‘¿Qué son estas heridas [en tu persona] entre tus manos? Y él tendrá que decir: ‘Son aquellas con las cuales me golpearon en la casa de los que me amaban incensantemente’".

El versiculo mencionado es seguido por la orden de golpear al pastor a fin de que las ovejas sean dispersadas. Aunque es verdad que esa parte de la profecía se cumplió cuando Jesús fue ejecutado y sus discipulos fueron temporalmente esparcidos por todas partes; también es verdad que esa profecía tiene un cumplimiento mayor durante la segunda venida de Cristo. Siendo ese el caso, el “Profeta” que está destinado a ser herido y “golpeado en la casa de los que me amaban incensantemente” es; sin duda alguna, el esclavo fiel y discreto de Jesús cuando éste sea juzgado y tenga que responder ante su Amo por su ignorancia y negligencia. -Lucas 12:48-.

Los dirigentes de Betel se han autoproclamado profetas, y se han otorgado a sí mismo nombres y títulos como “la clase Ezequiel” y “la clase Jeremías”. Sin embargo, el propósito de nuestro trabajo es presentar evidencia que la mayoría de las interpretaciones proféticas de la Sociedad Watchtower están aplicadas erróneamente a la cristiandad, o al supuesto y falso cumplimiento atribuido al periodo 1914-1919.

De manera trágica, parece ser que es solo a los testigos de Jehová a quien aplican las palabras que encontramos en la Escritura: “Ustedes juran por el Nombre de Jehová, y ustedes son los que mencionan al Dios de Israel, pero no en verdad ni en justicia”.

Debido al hecho que la Sociedad Watchtower ha causado mucho oprobio al Nombre de Dios- como si al hablar jurara en el Nombre de Jehová- es razonable pensar que ellos son los profetas oficiales que serán avergonzados por el error y engaño que han perpetrado en el Nombre de Jehová. Sin embargo, al igual que el sistema de adoración judía que tuvo su centro de operaciones en Jerusalén durante los tiempos de Cristo, la Sociedad Watchtower también ha servido para llevar a cabo los propósitos de Dios; y al igual que el sistema judío, esta organización está destinada a ser obsoleta y desaparecer.

Afortunadamente el sistema religioso judío fue reemplazado por una forma de adoración muy superior basada en un conocimiento mayor de Dios. De igual manera, nuestra actual forma de adoración inevitablemente llegará a su fin, dando paso a una forma de adoración basada en la plenitud del espíritu y de la verdad de Dios. Todos los amantes de la verdad pueden estar seguros que esto resultará para el beneficio de la humanidad; pues como Cristo enseñó, “Conocerán la verdad y la verdad los hará libres”.