Revelación

“Una revelación por Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que suceder dentro de poco”. -Revelación 1:1-

D-25-Revelation-copyLas palabras de apertura del libro de Revelación sitúan y mencionan los acontecimientos que suceden durante el Día del Señor. Es por eso por lo que el apóstol Juan nos dice que por inspiración llegó a estar en el día del Señor. El Día del Señor es la futura revelación del Señor Jesucristo; tal y como el apóstol Pablo dijo, cuando escribió: “De modo que no se quedan atrás en ningún don, mientras aguardan con intenso anhelo la revelación de nuestro Señor Jesucristo. Él también los hará firmes hasta el fin, para que no estén expuestos a ninguna acusación en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, por quien fueron llamados a [tener] participación con su Hijo Jesucristo nuestro Señor”. -1Corintios 1:7-9-

La dramática apertura de cada uno de los siete sellos del rollo sagrado de Revelación da comienzo a una serie de acontecimientos de naturaleza única e irreversible. La apertura del séptimo sello ocurre inmediatamente después que el sellamiento del remante que compone el cuerpo de los 144,000 ungidos se ha logrado. Revelación 8:1-4 dice lo siguiente: “Y cuando él abrió el séptimo sello, en el cielo ocurrió un silencio como por media hora. Y vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios, y les fueron dadas siete trompetas. Y llegó otro ángel y se puso de pie junto al altar, teniendo una vasija de oro para el incienso; y se le dio una gran cantidad de incienso para que lo ofreciera con las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y el humo del incienso ascendió de la mano del ángel con las oraciones de los santos delante de Dios”.

Tiene sentido pensar que después que el sellamiento final se ha logrado, las oraciones de los santos asciendan a los cielos como incienso perfumado ante la presencia de Dios. La Sociedad Watchtower enseña que el séptimo sello fue abierto en 1919, o por esas fechas. El libro “Apocalipsis: Se Acerca su Magnífica Culminación” hace el siguiente comentario acerca del libro de Revelación, y cita un comentario publicado en la revista La Atalaya en 1919, diciendo:

“Nosotros creemos que la siega de la clase celestial se ha llevado a cabo, que todos ellos han sido debidamente sellados, y que la puerta ha sido cerrada. Durante este difícil periodo de tiempo las constantes oraciones de la clase Juan ascendieron como incienso en grandes cantidades y sus ruegos fueron escuchados”.

Puesto que el sellamiento de los santos no ocurre sino hasta antes que se abre el séptimo sello, pero después que las simbólicas estrellas han caído, y los cielos, el sol, y luna han dejado de brillar, y toda montaña ha caído a la tierra, es evidentemente claro que ese sellamiento no se logró en 1919.

NO HIERAN LA TIERRA, EL MAR O LOS ÁRBOLES

TRUMPET-1Después de la apertura del sexto sello la visión nos muestra a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro rincones de la tierra deteniendo los cuatro vientos de la destrucción. A los ángeles se les ordena: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.

Después, una vez que el sellamiento se ha llevado a cabo, el séptimo y último sello es abierto. La apertura del séptimo sello nos muestra a a siete ángeles tocando siete trompetas, lo cual da inicio al impresionante juicio de Dios. El toque de la primera trompeta trae como resultado la destrucción de una gran parte de la tierra, el mar, y los árboles. Es por eso por lo que leemos: “Y el primero tocó su trompeta. Y ocurrió granizo y fuego mezclados con sangre, y esto fue arrojado a la tierra; y la tercera parte de la tierra se quemó, y la tercera parte de los árboles se quemó, y toda la vegetación verde se quemó”. -Revelación 8:7-

Antes de la apertura del último sello a los angeles se les ordena que no hieran la tierra, el mar o los árboles hasta que el sellamiento haya sido completado. Sin embargo, los juicios contenidos en el séptimo sello están dirigidos contra la tierra, el mar, y los árboles. ¿Qué podría significar todo esto? Una pista muy útil en este enigma lo hallamos en el último versiculo del octavo capítulo de Revelación: “Y vi, y oí un águila que volaba en medio del cielo decir con voz fuerte: “¡Ay, ay, ay de los que moran en la tierra por causa de los demás toques de trompeta de los tres ángeles que están a punto de tocar sus trompetas!”.

En vista del hecho que “los demás toques de trompeta de los tres ángeles”; es decir, la quinta, sexta, y séptima trompeta, resultan en el “ay, ay, ay de los que moran en la tierra -tres ayes asociados con el toque de las tres últimas trompetas- surge la pregunta. ¿Por qué el toque de las primeras cuatro trompetas no resultan en ayes contra los moradores de la tierra; es decir, contra la gente del mundo no asociada con la organización terrenal de Dios? La respuesta es: Los cuatro primeros juicios anunciados por el ángel van dirigidos contra su organización. Eso está en armonía con el principio bíblico que dice que el juicio comienza por la casa de Dios.

Eso también puede discernirse si tomamos en cuenta que tanto el sellamiento del Israel de Dios, así como la recolección de la gran muchedumbre que sobrevivirá la gran tribulación son mencionados en el contexto anterior a la apertura del séptimo sello. En el momento antes a la apertura del séptimo sello se cierra oficialmente la puerta de la salvación. Cualquier persona destinada para salvación tendrá que haber sido sellada ya, o ser parte de la gran muchedumbre.

En ese entonces ya no habrá necesidad que una organización terrenal que exhorte y guíe al pueblo de Dios. Al igual que el sistema judío llegó a ser obsoleto después de haber producido al Mesías; de igual manera, la Sociedad Watchtower habrá cumplido su propósito y será desahuciada. Para poder comprender mejor por qué Dios destruiría al instrumento terrenal que tanto le había servido, considere la profecía de Zacarías.

Zacarías 13:7 nos dice: ““Oh espada, despierta contra mi pastor, hasta contra el hombre físicamente capacitado que es mi asociado —es la expresión de Jehová de los ejércitos—. Hiere al pastor, y que las [ovejas] del rebaño sean esparcidas; y ciertamente volveré mi mano sobre los que son insignificantes”. Pero, ¿Qué conexión tiene esto con el toque de la primer trompeta?

La profecía de Zacarías tuvo su cumplimiento inicial cuando el Buen Pastor; Cristo Jesús, fue ejecutado por el imperio romano y sus discípulos fueron esparcidos por todas partes. Sin embargo, es bueno observar que esta profecía también aplica al juicio de Dios durante el día del Señor. Esto se hace evidente si tomamos en cuenta el contexto de lo que nos dice el capítulo 14, el cual describe a Armagedón después que el rebaño ha sido dispersado.

Pero, ¿A qué grado será el rebaño dispersado? Zacarías 13: 8-9 nos responde: “Y en toda la tierra tiene que ocurrir —es la expresión de Jehová— [que] dos partes de ella son lo que será cortado [y] expirará; y en cuanto a la tercera [parte], quedará en ella. Y ciertamente traeré la tercera [parte] por el fuego; y realmente los refinaré como al refinar la plata, y los examinaré como al examinar el oro. Ella, por su parte, invocará mi nombre, y yo, por mi parte, le responderé. Ciertamente diré: ‘Es mi pueblo’, y ella, a su vez, dirá: ‘Jehová es mi Dios’”.

Si recordamos que la profecía de Zacarías fue escrita después que los judíos volvieron del exilio en Babilonia, es evidente que esta profecía que nos habla de la destrucción de Jerusalén aplica a la verdadera congregación cristiana, la cual también es conocida como Sión. Sí, dos partes de la congregación cristiana están destinadas a ser cortadas y a expirar, lo cual significa que dos terceras partes de la organización visible de Jehová serán destruidas.

De manera interesante, la expresión “en toda la tierra” – terruño; pedazo de tierra,- también puede traducirse “en toda la tierra”; es decir, en todo el planeta tierra. Por lo tanto, parece ser que “la tercera parte” de la tierra que fue quemada después del primer toque de trompeta corresponde a la tercera parte de la organización terrenal de Dios que ha de ser quemada como con fuego.

TRUMPET-2Pero, ¿Qué podría significar la tercera parte de “los árboles” que han de ser quemados según la profecía? Nuevamente, el profeta Zacarías nos da la aterradora respuesta: “Abre tus puertas, oh Líbano, para que un fuego devore entre tus cedros. ¡Aúlla, oh enebro, porque el cedro ha caído; porque los majestuosos mismos han sido despojados con violencia! ¡Aúllen, árboles macizos de Basán, porque el bosque impenetrable se ha venido abajo! ¡Escucha! El aullido de pastores, porque su majestuosidad ha sido despojada violentamente. ¡Escucha! El rugido de leoncillos crinados, porque los orgullosos [matorrales] a lo largo del Jordán han sido despojados violentamente”.-Zacarías 11:1-

Los grandes árboles representan a los hombres de gran autoridad y poder dentro de la congregación cristiana. Es por eso por lo que el profeta nos habla del aullido de los pastores, – de los majestuosos,- en conexión con el simbólico bosque que es destruido. No obstante, Zacarías pronostica que dos terceras partes de la nación que pertenece a Jehová serán destruidas; a diferencia de Revelación, que nos dice que solo una tercera parte desaparecerá.

La denunciación de Jehová continúa diciéndonos: “Y el segundo ángel tocó su trompeta. Y algo semejante a una montaña grande que ardía en fuego fue arrojado al mar. Y la tercera parte del mar se convirtió en sangre; y murió la tercera parte de las criaturas que están en el mar, las cuales tienen alma, y la tercera parte de los barcos fue destrozada”.

La gran montaña que arde con fuego y que es echada al mar es una alusión a algo que está asociado con el reino de Dios; el cual en ocasiones es simbolizado por una montaña, y que a la hora en que se cumplen estas palabras sufre la airada cólera de Jehová. El profeta Jeremías también escribió una lamentación donde se nos habla de los juicios de Jehová y de la ira de Dios en contra de la montaña de Sión, al decir: “Jehová ha realizado su furia. Ha derramado su ardiente cólera. Y enciende un fuego en Sión, que se come los fundamentos de ella”. -Lamentaciones 4:11-.

La visión que tuvo el profeta Ezequiel también nos habla de una ardiente destrucción por parte de Jehová en contra de su templo y de su ciudad. Después de describir la forma en que se marca para ser salvos a aquellos que gimen por las cosas detestables que suceden dentro de Jerusalén, Ezequiel 10:2 nos dice lo siguiente: “Y él procedió a decir al hombre que estaba vestido del lino, hasta a decirle: “Entra entre el rodaje, debajo de los querubines, y llena los huecos de tus dos manos con brasas de fuego de entre los querubines, y arrója[las] sobre la ciudad”

La denunciación en contra de Israel que encontramos en el capítulo dos del libro de Isaías contiene juicios similares a los que se mencionan cuando se tocan las primeras dos trompetas. Por ejemplo, la profecía nos habla acerca de las grandes instituciones similares a montañas; también nos habla de las grandes personalidades similares a inmensos árboles, y menciona que ellos; al igual que “todos los barcos deseables”, son humillados ante la espléndida superioridad de Jehová. Ahí leemos lo siguiente: “Entra en la roca y escóndete en el polvo a causa de lo pavoroso de Jehová, y ante su espléndida superioridad. Los ojos altivos del hombre terrestre tienen que ser rebajados, y la altanería de los hombres tiene que inclinarse; y solo Jehová tiene que ser puesto en alto en aquel día. Porque es el día que pertenece a Jehová de los ejércitos. Viene sobre todo el que a sí mismo se ensalza y es altanero, y sobre todo el que está elevado o bajo; y sobre todos los cedros del Líbano que están encumbrados y elevados, y sobre todos los árboles macizos de Basán; y sobre todas las montañas encumbradas y sobre todas las colinas que están elevadas; y sobre toda torre alta y sobre todo muro fortificado; y sobre todas las naves de Tarsis y sobre todos los barcos deseables. Y la altivez del hombre terrestre tiene que inclinarse, y la altanería de los hombres tiene que ser rebajada; y solo Jehová tiene que ser puesto en alto en aquel día”. -Isaías 2:10-16-.

Como todos sabemos, cuando Jehová Dios juzgó a los apóstatas pueblos de Israel y de Judá, él no solo removió a los inicuos hombres que se encontraban en su templo, sino que también dio a la destrucción a todo el reino de ellos, y demolió su propio templo como muestra de su indignación y de su furia, lo cual hizo que hasta la torre más alta se viniera abajo; tal y como Isaías lo profetizó. De igual manera, cuando la moderna casa de Dios sea juzgada, aquello que es condenado por Dios mismo tendrá que caer y ser completamente destruido. La denunciación continúa diciendo: “Y el tercer ángel tocó su trompeta. Y una gran estrella que ardía como una lámpara cayó del cielo, y cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las fuentes de aguas. Y el nombre dado a la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se tornó en ajenjo, y muchos de los hombres murieron a causa de las aguas, porque se habían hecho amargas”. -Revelación 8:10-

TRUMPET-3“La gran estrella que ardía como una lámpara” y que cae desde el cielo contaminando los ríos y las fuentes de las aguas, convirtiéndolas en ajenjo, y causando la muerte de muchos parece ser una alusión a la lámpara de la que nos habla el libro de Revelación, o de aquello que parecía ser una lámpara; es decir, la ciudad iluminada que se encontraba sobre una colina.

Por ejemplo, Jesús dijo lo siguiente a la congregación de Éfeso: “Por lo tanto, recuerda de qué has caído, y arrepiéntete, y haz los hechos de antes. Si no lo haces, vengo a ti, y removeré tu candelabro de su lugar, a menos que te arrepientas. -Revelación 2:5-.

Aquí la advertencia fue muy clara, y decía que si el cristiano no se arrepentía de su proceder su luz le sería removida. Esto tendría consecuencias muy serias para aquellos que dependían de la luz de esa lámpara. En algún otro lugar de las Escrituras, Jesús exhortó a sus discípulos a andar en la luz mientras ésta aun brillaba debido a que la noche se acercaba. De manera interesante, Jehová Dios también habló de darles de beber agua envenenada al apóstata Israel y de darle de comer ajenjo:

“Mira, voy a hacer que ellos, es decir, este pueblo, coman ajenjo, y ciertamente les haré beber agua envenenada; y ciertamente los esparciré entre las naciones que ni ellos ni sus padres han conocido, y ciertamente enviaré tras ellos la espada hasta que yo los haya exterminado”. - Jeremías 9:15,16-.

Por lo tanto, parece ser que el tercer toque de trompeta que hace que se extinga la lámpara que alumbraba y que contamina las aguas convirtiéndolas en ajenjo es una referencia a la muerte espiritual de los cristianos que continúan bebiendo “las refrescantes aguas de la verdad” en su versión Watchtower, una vez que estas aguas han sido maldecidas por Dios por ser fuentes de agua contaminadas por el error y la falsedad.

TRUMPET-4Revelación continúa diciendo: “Y el cuarto ángel tocó su trompeta. Y la tercera parte del sol fue herida, y la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciera la tercera parte de ellos y el día no tuviera iluminación durante su tercera parte, e igualmente la noche. -Revelación 8:12-.

Aunque la Sociedad Watchtower insiste que el toque de la cuarta trompeta es una condena en contra de la cristiandad, es bueno recordar que solo un tercio de la población mundial afirma ser cristiana. -al menos esa era la estadística en los años 20’s-. No obstante, la pregunta obligada es: ¿Acaso no es verdad que la cristiandad siempre ha estado en la oscuridad en lo referente a la Palabra de Dios y sus propósitos? ¿Qué ha cambiado desde el año 1925; año en que supuestamente el ángel tocó la cuarta trompeta?

Es mucho más razonable pensar; en armonía con los demás toques de trompetas, que la tercera parte de los cuerpos celestiales que pierden su luz es una alusión a la futura oscuridad espiritual que envolverá a la organización visible de Jehová durante la denunciación y cólera del Dios verdadero.

Debido a la falsa enseñanza de la Sociedad Watchtower, la cual nos dice que Jesús volvió en 1914 y que todo es perfecto dentro del “paraíso espiritual” de los testigos de Jehová, es dudoso que ella pueda tener respuestas satisfactorias para sus feligreses cuando las cosas salgan terriblemente mal. Sí, cuando esto suceda será como si la luz que alumbraba nuestro camino se hubiera apagado rápida e inesperadamente. El profeta Isaías lo describe de la siguiente manera:

“Por eso el derecho ha llegado a estar lejos de nosotros, y la justicia no nos alcanza. Seguimos esperando que haya luz, pero, ¡miren!, oscuridad; resplandor, [pero] en tinieblas continuas seguimos andando. Seguimos palpando el muro justamente como ciegos, y como los que no tienen ojos seguimos palpando. Hemos tropezado en pleno mediodía tal como en la oscuridad del atardecer; entre los fornidos [somos] justamente como muertos. -Isaías 59:9-10-.

Esta mortal oscuridad espiritual parece ser una sentencia de muerte aun en contra de aquellos a los cuales Isaías describe como fuertes y fornidos. Afortunadamente para nosotros, es en ese entonces cuando Cristo Jesús se convierte en una luz para todos aquellos que esperan y confían en él. Sí, él dispersará y aclará la oscuridad en la que el pueblo de Jehová había caído:

“Y en aquel día los sordos ciertamente oirán las palabras del libro, y desde las tinieblas y desde la oscuridad hasta los ojos de los ciegos verán. Y los mansos ciertamente aumentarán su regocijo en Jehová mismo, y aun los pobres de la humanidad estarán gozosos en el mismísimo Santo de Israel, porque el tirano tiene que acabarse, y el vanaglorioso tiene que terminarse, y todos los que se mantienen alerta para hacer daño tienen que ser cortados. -Isaías 29: 18-20-.

La futura oscuridad que nos espera desacreditará a la Sociedad Watchtower como una infalible fuente de luz confiable, y significará el fin de la sutil tiranía a la que estamos sujetos. En contraste a la confusión y la oscuridad que envolverá a la organización visible de Jehová, los elegidos brillarán como el sol en el reino de su Padre.

“Y EL QUINTO ÁNGEL TOCÓ SU TROMPETA”

TRUMPET-5La profecía de Revelación continúa diciendo: “Y el quinto ángel tocó su trompeta. Y vi una estrella que había caído del cielo a la tierra, y a él le fue dada la llave del hoyo del abismo. Y él abrió el hoyo del abismo, y del hoyo ascendió humo como el humo de un gran horno, y el sol fue oscurecido, también el aire, por el humo del hoyo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio autoridad, la misma autoridad que tienen los escorpiones de la tierra. Y se les dijo que no dañaran la vegetación de la tierra ni ninguna cosa verde ni ningún árbol, sino solo a los hombres que no tienen el sello de Dios en la frente”.- Revelación 9:1-4-.

Pero, ¿Qué clase de ayes puede representar la liberación de las langostas del abismo? La interpretación que da la Sociedad Watchtower a este pasaje bíblico parece ser correcto y razonable. El hecho que a las langostas se les representa llevando coronas de oro en la cabeza, al mismo tiempo que usan el cabello largo como de mujer significa que ellos son herederos del reino de Dios, y también son la novia de Cristo mientras ellos aún se encuentran en la tierra. Independientemente de lo que signifique este simbolismo, es irrazonable pensar que esta visión ya se ha cumplido.

Primeramente, a las langostas se les ordena que hieran únicamente “A aquellos que no tienen el sello de Dios sobre su frente”. Obviamente, esto implica que ellos sí lo tienen, y por lo tanto, esto sucede después que ellos han sido sellados. En segundo lugar, las coronas de oro no parecen ser un símbolo apropiado para aquel que la lleva sobre su cabeza a menos que aquellos que las utilizan sean verdaderos reyes con autoridad a la hora en que se cumple esta visión.

En vista de la manera sarcástica en que el apóstol Pablo se refirió a aquellos corintios que ya habían comenzado a reinar sin los apóstoles, es muy dudoso que el libro de Revelación usara este tipo de simbolismos a menos que los ungidos estuvieran fungiendo como reyes reales y verdaderos en el momento en que el ángel los libera del hoyo del abismo, y les ordena atacar a aquellos que no tienen el sello de Dios en su frente.

Uno de los aspectos más pobremente comprendidos del secreto sagrado de Dios tiene que ver con el sellamiento definitivo de los hijos de Dios; es decir, cuando Dios les otorga su irrevocable aprobación como hijos del reino, lo cual resulta en la revelación de los hijos de Dios. Esto sucede durante el corto periodo de tiempo en que los ungidos aun se encuentran en la tierra como seres humanos. Es después que ellos se convierten en reyes durante el corto periodo que les queda en la tierra, cuando ellos son envueltos por el espíritu santo de Jehová y anuncian el inminente juicio de Dios contra el mundo de Satanás por un periodo de “cinco meses”.

TRUMPET-6El segundo de los tres ayes desata a cuatro ángeles que están preparados para matar a una tercera parte de los hombres: “El primer ay ha pasado. ¡Miren! Dos ayes más vienen después de estas cosas. Y el sexto ángel tocó su trompeta. Y oí una voz, procedente de los cuernos del altar de oro que está delante de Dios, decir al sexto ángel, que tenía la trompeta: “Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates”. Y fueron desatados los cuatro ángeles, que han estado preparados para la hora y día y mes y año, para matar a la tercera parte de los hombres”. -Revelación 9:14-

Obviamente, después de la denunciación realizada por los reyes similares a langostas sigue el juicio real y verdadero por parte de Dios. El hecho que la Babilonia antigua se encontraba a orillas del río Éufrates; lugar desde donde salen los cuatro ángeles para efectuar los juicios de Jehová, parece ser una referencia a la destrucción de Babilonia la Grande. Tal y como el capítulo 17 del libro de Revelación nos dice que Dios pone en el corazón de los reyes de la tierra el destruir a la ramera religiosa; de igual manera, los cuatro ángeles que salen del río Éufrates maniobran y manejan los ejércitos de la tierra – simbolizados por la aterradora caballería- y hacen que ellos maten a la tercera parte de los hombres.

No obstante, no hay razones para pensar que estas ejecuciones son simbólicas. Por el contrario, el hecho que la tercera parte de los hombres son muertos debido a las plagas enviadas por Dios, y debido al hecho que; tal y como nos dice la Escritura, “Los demás de los hombres que no fueron muertos por estas plagas no se arrepintieron de las obras de sus manos, de manera que no adoraran a los demonios ni a los ídolos de oro y de plata y de cobre y de piedra y de madera, es una clara indicación que este juicio es dirigido en contra de aquellos que se envuelven y practican la religión falsa. Sin embargo, antes que esto suceda se escucha la exhortación angelical ordenando a todo mundo a huir de Babilonia si es que no quieren recibir parte de sus plagas. Es obvio pensar que aquellos que son muertos lo fueron porque no obedecieron la orden de Dios y no salieron de la ciudad. -Revelación 9:20-.

“NO HABRÁ MÁS DEMORA”

Algo que apoya la interpretación que nos dice que el segundo de los ayes es una referencia a la destrucción de Babilonia la Grande es el hecho que es durante el segundo de los ayes que encontramos en el capítulo 10 de Revelación cuando a Cristo Jesús se le muestra ejerciendo su autoridad sobre toda la tierra; tal y como si estuviera de pie entre la tierra y el mar, rugiendo com un león y reclamando toda la tierra como pertenencia de su Padre. De igual manera, el capítulo 19 del libro de Revelación muestra la destrucción de Babilonia la Grande al mismo tiempo en que Jehová mismo llega a ser Rey por medio de Cristo Jesús. Esa es la razón por la que leemos “Alaben a Jah, porque Jehová nuestro Dios, el Todopoderoso, ha empezado a reinar”. -Revelación 19:6-

Como es obvio pensar, la Sociedad Watchtower nos dice que la visión que encontramos en el capítulo 10 del libro de Revelación se cumplió en el año 1914. El comentario sobre Apocalipsis nos dice lo siguiente:

“Lo que él muestra -Juan- es de hecho una profecía que tiene su cumplimiento después de 1914, cuando el poderoso ángel se para entre la tierra y el mar. ¿Qué significado tiene esto hoy para la clase Juan?”

OATH-OF-NO-DELAYPero, ¿Cómo podría ser esto así? Después del toque de la sexta trompeta, e inmediatamente antes que el séptimo ángel toque su trompeta se anuncia que el secreto sagrado de Dios ha llegado a su fin, y que no habrá más demora en lo referente a los juicios de Dios: “Y el ángel que vi de pie sobre el mar y sobre la tierra levantó su mano derecha al cielo, y juró por Aquel que vive para siempre jamás, que creó el cielo y las cosas [que hay] en él, y la tierra y las cosas [que hay] en ella, y el mar y las cosas [que hay] en él: “Ya no habrá más demora; sino que en los días de dar el toque el séptimo ángel, cuando esté a punto de tocar su trompeta, verdaderamente queda terminado el secreto sagrado de Dios, según las buenas nuevas que él declaró a sus propios esclavos los profetas”. -Revelación 10:5-7-.

Por eso nos preguntamos, ¿Qué argumentos tiene, o cómo explica la Sociedad Watchtower el hecho que el secreto sagrado de Dios se reveló en el año 1914? No existe ninguna explicación bíblica satisfactoria para esas preguntas. Inclusive, si tomamos en cuenta las propias palabras de la Sociedad Watchtower nos damos cuenta que el año 1919 apenas fue el comienzo de la predicación de las buenas nuevas, no el fin de dicha predicación.

Además, ¿Cómo podemos armonizar todo esto con las palabras del ángel que nos dice que no habrá más demora? Han pasado ya cien años desde el día en que supuestamente Cristo Jesús fue coronado como rey, y a pesar de ello, el mundo aun languidece bajo el poder del inicuo. ¿Cómo justifica o explica la Sociedad Watchtower una demora de un siglo?

Es razonable pensar que el secreto sagrado de Dios no llega a su fin sino hasta que son sellados los 144000 hijos del reino, y se ha recogido a la gran muchedumbre. Tales acontecimientos culminan con la caída y la destrucción de la mística ciudad de Babilonia la Grande, lo cual verifica la veracidad de la profecía y marca el fin del secreto sagrado de Dios. Debido a que en el momento que sucede esto ya no hay razones para demorar más, entonces se tiende la red sobre las naciones del mundo, y ellas son dirigidas al campo de batalla de Armagedón, donde son destruidas.

Pero, ¿Qué podría significar el rollito que el ángel da al apóstol Juan y que le dice “tienes que profetizar acerca de muchos pueblos y reyes”? Este rollo representa el juicio final y definitivo en contra del inicuo sistema de Satanás; juicio que será anunciado inmediatamente antes que suceda Armagedón. De hecho, parece ser que es esta destructiva denunciación lo que provoca la confrontación final.

Puesto que la premisa del libro de Revelación se basa en la dramática apertura de los sellos del rollo que contiene los secretos sagrados de Dios, y puesto que el rollito es dado a Juan después que el séptimo y último sello ha sido abierto, es aparente que el rollito en sí es una representación de la entera Palabra de Dios que es revelada a los esclavos de Cristo Jesús que aun se encuentran en la tierra.

Como ya hemos mencionado anteriormente, el capítulo 19 del libro de Revelación menciona un gran grito de alabanza a Jehová que sucede después de la destrucción de la ramera a manos del octavo rey. Sin embargo, aun después de la destrucción de la ramera religiosa, y aun después que Jehová ha llegado a ser Rey, el imperio rival; es decir, el imperio de la bestia salvaje aún existe.

De manera interesante, la visión de Habacuc; visión que es para el tiempo señalado, nos dice algo respecto a las actividades del “caldeo”, y de cómo éste; cumpliendo con su cometido, se lanza en una carrera genocida destruyendo muchas naciones, y muestra cómo un restante de los habitantes del pueblo de Jehová pronunciará ayes en contra del octavo rey. Habacuc nos dice lo siguiente:

“¿No levantarán estos mismos, todos ellos, un dicho proverbial contra él y una referencia alusiva, insinuaciones a él? Y uno dirá: ‘¡Ay de aquel que está multiplicando lo que no es suyo —¡oh hasta cuándo!— y que está haciendo pesada la deuda contra sí mismo! ¿No se levantarán súbitamente los que demandarán de ti interés, y se despertarán los que te sacudirán violentamente, y ciertamente llegarás a ser para ellos algo que saquear? Porque tú mismo despojaste con violencia a muchas naciones, todos los restantes de [los] pueblos te despojarán con violencia a ti, por el derramamiento de la sangre de la humanidad y la violencia a [la] tierra, [al] pueblo y a todos los que moran en él. -Habacuc 2:6-8-

“Los restantes del pueblo” y quienes saquean al caldeo solo pueden ser los hijos del reino y los sobrevivientes de la gran muchedumbre que heredarán la tierra una vez que el octavo rey es destruido por el reino de Dios. El hecho que ellos hablan insinuaciones y dichos proverbiales en contra de él por su derramamiento de sangre y por su idolatría, indica que el profetizar contenido en el rollito de Revelación; el cual es dirigido en contra de naciones, pueblos, y muchos reyes, será un poderoso testimonio en contra del mundo de Satanás, y un anuncio y proclamación que el Reino de Jehová por fin ha sido establecido.

El libro de Ezequiel también puede contribuir a nuestro entendimiento respecto a esta profecía. En el contexto que menciona la caída de Egipto y Tiro, Jehová dijo a su profeta: “En aquel día haré que brote un cuerno para la casa de Israel, y a ti te daré ocasión de abrir la boca en medio de ellos; y tendrán que saber que yo soy Jehová”. -Ezequiel 29:21-

Después que Babilonia destruyó a Jerusalén, Dios maniobró al rapaz imperio caldeo y lo hizo destruir a Tiro y a Egipto. Pero cuando eso ocurrió “la casa de Israel” aun se encontraba cautiva en Babilonia. Es muy dudoso que la caida de Egipto y de Tiro hayan causado gozo alguno a Ezequiel o a la nación de Israel. Todo parece indicar que la profecía aplica de manera principal a la conexión que existe entre la caída del imperio angloamericano, y la aparición del octavo rey en la escena del mundo. Es después de esta catastrófica caída; la cual puede considerarse como el golpe de muerte a la bestia, que Dios hará que “salga un cuerno” de entre la casa del Israel espiritual. Sí, esa será la ocasion en que el profeta de Dios abrirá su boca para anunciar los juicios de Dios.

“Y CUANDO HAYAN TERMINADO DE DAR SU TESTIMONIO”

El capítulo 11 del libro de Revelación contiene uno de los más profundos secretos sagrados de Dios registrados en la Biblia. Revelación 11:3-6 nos dice lo siguiente:

“Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. Estos son [simbolizados por] los dos olivos y los dos candelabros, y están de pie delante del Señor de la tierra. Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar, y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre, y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen”.

Ya hemos analizado en otros capítulos lo irrazonable que es creer que la bestia salvaje ya recibio el golpe de muerte y que ya ascendio del abismo. Como es obvio que la bestia aun tiene que caer en el abismo, eso significa que los dos testigos de Dios aun tienen que salir a la escena y ser asesinados por la bestia después de dar su testimonio una vez que ella sale del abismo. Pero, ¿Cuál es el significado de los dos testigos y de su asesinato a manos de la bestia? ¿Qué representan estos dos testigos?

2-WITNESSESEstos dos testigos son representados por dos profetas de la antigüedad: Moisés y Elías. Es razonable pensar que los dos testigos también tendrán la capacidad de efectuar milagros similares a los de Moisés y Elías. Como todo estudiante de la Biblia sabe, el profeta Elías oró a Dios, y como consecuencia de ello hubo una sequía que duró tres años y medio; lo cual es exactamente el tiempo en que estos dos testigos atormentan a las naciones.

De igual manera, Moisés convirtió al río Nilo en sangre e invocó varias maldiciones en contra del altivo faraón de Egipto. Lo significativo que estos dos testigos sean simbolizados por Moisés y Elías es que ambos profetas son mencionados durante la transfiguración de Cristo Jesús; lo cual sugiere una gran comunión entre ellos y el Señor. La transfiguración de Cristo ante Pedro y Juan tendrá su cumplimiento mayor cuando Jesús se revele a sus elegidos durante su parousia.

Si consultamos al profeta Zacarías nos damos cuenta que los dos testigos también son representados en los cielos por las dos lámparas y por los dos árboles de olivo, de los cuales se nos dice “están de pie delante del Señor de la tierra”. La transfiguración representa la comunión y apego que tendrán los cristianos ungidos con Cristo Jesús, cuando él comience su manifestación y presencia como el Señor de la tierra.

Debido a ello, los dos testigos simbólicos del libro de Revelación llegan a ser testigos oculares y presenciales de la manifestación visible de Cristo Jesús cuando nace el reino de Dios; es decir, durante los 42 meses que ellos permanecen en la tierra antes de ser asesinados por la bestia salvaje. Es vital recalcar que la manifestación de Jesús será visible para sus hermanos ungidos e invisible para el resto del mundo.

Parece ser que “la venida del profeta Elías antes del inspirador día de Jehová” que pronosticó Malaquías tendrá su cumplimiento en el Cuerpo de Cristo durante la presencia del Señor. La profecía continúa diciendo: Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero”. -Revelación 11:7-8-

La Escritura nos dice claramente que los dos testigos son muertos y son abandonados en las calles de la gran ciudad; ahí donde su Señor también fue ejecutado. Como todos sabemos, la muerte de Jesús no fue “simbólica”. De hecho, él sufrió la más espantosa muerte que uno puede imaginarse. Puesto que la visión de Revelación compara a la muerte de los dos testigos con la muerte de Jesús, eso significa el martirio literal del remanente de la mujer.

En lo referente a la “gran ciudad”; como todos sabemos, Jesús fue muerto en Jerusalén y fue clavado en el madero de tormento a las afueras de ciudad santa. Pero, ¿En qué “sentido espiritual” Jerusalén representa a Sodoma y a Egipto?

Como todos sabemos, Jesús fue muerto por sugerencia de líderes religiosos judíos, y por órdenes del imperio romano. En los libros proféticos hebreos Jehová Dios se refiere a Israel como a Sodoma debido a su iniquidad, y puesto que el imperio romano fue una de las siete cabezas que componen el gobierno que Satanás ha ejercido sobre la tierra, podemos decir que Roma también es una alusión a Egipto debido al hecho que Egipto fue la primera potencia mundial.

Por lo tanto, Roma era Egipto “en sentido espiritual” durante los días de Cristo. Jesús también fue muerto en Sodoma; es decir, a manos de líderes religiosos judíos, a quienes Jehová Dios consideraba como sodomitas, y también fue muerto a manos del imperio romano; lo cual es una alusión a haber sido muerto en el Egipto espiritual. De igual manera, los dos testigos también morirán en Sodoma, la gran ciudad; es decir, la organización terrenal de Dios, pues ellos serán traicionados por sus hermanos espirituales que colaborarán con el octavo rey, quien en sentido espiritual puede considerarse como el último Egipto.

Y SUBIERON AL CIELO EN LA NUBE

La aparición de Moisés y Elías en la visión de la transfiguración de Jesús, y la alusión que se hace de ellos en el libro de Revelación tiene un gran significado simbólico y profético. Algo que tienen en común Moisés y Elías es el hecho que ambos fueron simbólicamente tomados por Jehová; lo cual es un portento de cosas por venir. Como todos sabemos, Moisés subió a la montaña de Abarim y desde ahí vio la tierra que manaba leche y miel, la cual estaba a punto de ser tomada por los Israelitas; sin embargo, a él no se le permitió entrar.

Aunque a los 120 años de edad Moisés aún era un hombre fuerte, Moisés no entró en la Tierra Prometida debido al error que él cometió en Meribá. La Biblia dice que Jehová Dios lo enterró y nadie pudo encontrar sus restos. La muerte de Moisés a las orillas de la Tierra Prometida es sin duda alguna un simbolismo que nos dice que a ningún ungido se le permitirá entrar al Nuevo Mundo Terrenal de Dios en la carne.

Aunque Elías no murió; tal y como murió Moisés, él fue llevado a los cielos por medio del carruaje de guerra de Jehová, y a pesar del hecho que sus ayudantes lo buscaron diligentemente, ellos no pudieron encontrarlo por tres días; lo cual es el mismo tiempo en que los cadáveres de los dos testigos permanecen sin ser sepultados en las calles de la gran ciudad. Pero, ¿Qué podría significar esta experiencia de Elías? Eliseo fue testigo de este sobrenatural rapto. El relato nos dice: “y Eliseo estaba viendo esto, y clamaba: “¡Padre mío, padre mío, el carro de guerra de Israel y sus hombres de a caballo!”. Y no lo vio más”. -2Reyes 2:12-.

La relación que existió entre Elías y Eliseo parece ser un simbolismo que representa la relación entre los ungidos y la gran muchedumbre. Como todos sabemos, Eliseo fue un profeta bajo la tutela de Elías, esa es la razón por la que Eliseo llamó a Elías padre mío. Esta expresión refleja el sentimiento de la gran muchedumbre para con el resto ungido, a quienes ellos consideran como su padre espiritual; tal y como lo menciona Isaías 29:22-23.

2-WITNESSES-ASCENDINGEl hecho que Elías fue llevado a los cielos por el carruaje de guerra mientras Eliseo y cincuenta hombres más observaban desde la distancia, sirve como un portento al hecho que los ungidos serán llevados al cielo por medio del carruaje de guerra de Israel en vísperas de la confrontación final, y nunca más volverán a ser vistos en la tierra. Eliseo y los cincuenta hombres representan a la gran muchedumbre que servirán como testigos de la revelación de los hijos de Dios y de su rapto hacia las regiones celestiales.

Como ya hemos mencionado anteriormente, Moisés y Elías representan apropiadamente al resto ungido que hace su aparición durante la presencia de Jesús, pues uno de los significados de la palabra “parousia” es la de venir juntos; al mismo tiempo. El hecho que tanto Moisés y Elías fueron raptados por Dios sirve como ejemplo de cómo el resto ungido será llevado ante la presencia de Dios; es decir, a los cielos, después de terminar sus testimonio y de ser asesinados por la bestia que sale del abismo.

Después que los dos testigos son asesinados por la bestia termina el segundo de los ayes y ellos son llevados a los cielos; tal y como simbólicamente fueron llevados al cielo Moisés y Elías. La visión de Revelación 11:11-14 continúa diciéndonos: “Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos, y se pusieron de pie, y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube, y sus enemigos los contemplaron”.

Aunque es verdad que la resurrección de los santos es instantánea y ocurre en un abrir y cerrar de ojos, la visión de los dos testigos nos dice que ellos vuelven a la vida después de “tres días y medio”, lo cual es también una alusión a la muerte y resurrección de Jesús al tercer día. Tal simbolismo solo sirve para verificar el hecho que los santos se someten a una muerte similar a la de Cristo Jesús; tal y como lo expresó el apóstol Pablo. Ellos también experimentan el poder de la resurrección cuando responden a la orden que les dice “Suban acá”.

“SIETE MIL PERSONAS FUERON MUERTAS”

Revelación 11:13-14 nos dice: “Y en aquella hora ocurrió un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad cayó; y siete mil personas fueron muertas por el terremoto, y los demás se atemorizaron y dieron gloria al Dios del cielo. El segundo ay ha pasado. ¡Miren! El tercer ay viene pronto”.

En los tiempos del profeta Elías, Jehová informó a su profeta que él aun tenía siete mil hombres que no se habían hincado ante Baal ni habían besado su asquerosa imagen. En el capítulo 11 del libro de Romanos el apóstol Pablo hace referencia a estos siete mil hombres, y los aplica al remanente del Israel espiritual; remanente que en aquel entonces ya incluía a la gente de las naciones; tal y como el apóstol lo interpretó bajo inspiración divina.

los siete mil hombres deben representar al resto ungido que permanece en la tierra una vez que ha comenzado la resurrección; aquellos que no se hincan ante la bestia salvaje ni son marcados por ella durante el día del juicio.

El secreto sagrado de Dios consiste en la revelación de esos siete mil hermanos de Jesús, quienes servirán como los dos testigos durante la futura parousia del Señor, una vez que ellos han sido sellados y aprobados. Revelación 11:13 nos dice que la muerte de esos siete mil hombres coincide con la muerte y la resurrección de los dos testigos al decir que eso sucede “durante esa hora”. Esto significa que todo el remanente de los hijos del reino son asesinados por la bestia salvaje una vez que ella asciende del abismo.

Pero, ¿Qué podría significar la ciudad; ciudad cuya décima parte cae como resultado del gran terremoto? En el capítulo 11 del libro de Revelación se menciona a cierta ciudad en tres ocasiones. Primeramente, el versículo dos nos habla de la ciudad santa que es pisoteada por 42 meses. También se nos dice que los dos testigos son muertos dentro de la gran ciudad donde Jesús también fue ejecutado; ciudad que obviamente fue la Jerusalén terrenal.

Por lo tanto, no hay razón para la afirmación de Betel que “Jerusalén” es una representación de la no tan santa cristiandad. Debido a esto, es evidente que la visión nos dice que la ciudad que cae y es destruida es la verdadera ciudad santa de Dios; es decir, la Jerusalén celestial, la cual es representada en la tierra por los santos de Jehová. Pero, ¿Qué significa la décima parte de la que nos habla la profecía?

El libro de Zacarías contiene una visión similar que puede ayudarnos a resolver este enigma. Zacarías 14:1-3 dice lo siguiente:

“¡Mira! Viene un día que pertenece a Jehová, y el despojo de ti ciertamente será repartido en medio de ti. Y ciertamente recogeré a todas las naciones contra Jerusalén para la guerra; y la ciudad realmente será tomada y las casas saqueadas, y las mujeres mismas serán forzadas. Y la mitad de la ciudad tendrá que salir al destierro; pero en cuanto a los restantes del pueblo, no serán cortados de la ciudad. Y Jehová ciertamente saldrá y guerreará contra aquellas naciones como en el día de su guerrear, en el día de pelea”.

La profecía nos revela que el que las naciones que se unan para pelear en contra de Jerusalén es lo que da inicio a la guerra contra ellas por parte de Dios. Revelación 11 nos dice lo mismo. Por lo tanto, la Jerusalén que encontramos en el capítulo 11 de Revelación es una referencia al reino de Cristo Jesús. Pero, ¿De qué forma la mitad de la ciudad va al exilio y el remanente no es cortado?

Puesto que la Jerusalén celestial es representada en la tierra por el resto ungido, el asesinato de ellos a manos de las naciones trae como consecuencia la resurrección inmediata de ellos a la vida celestial; por lo tanto, el remanente o los que quedan no son cortados de la ciudad, pues ellos tienen un lugar apartado en los cielos.

Aquellos que son muertos se unen inmediatamente a los santos que ya han sido resucitados, y de esta manera se complementa la Jerusalén celestial. Es por eso por lo que después del saqueo la Escritura nos dice “Y Jehová mi Dios ciertamente vendrá, y con él estarán todos los santos”. -Zacarías 14:5-.

El hecho que todos los santos estarán con él significa que los 144000 estarán con Jehová cuando él destruya a las naciones en Armagedón. Sí, ningún ungido estará en la tierra cuando Armagedón suceda. Por lo tanto,“la mitad de la ciudad que va al exilio” es un símbolo que representa a la congregación terrenal también conocida como la gran muchedumbre; los cuales permanecen en la tierra una vez que el último ciudadano de Jerusalén ha partido hacia las regiones celestiales.

Debido a eso, el tiempo señalado para que las naciones pisoteen la ciudad santa termina cuando ya no existe ningún habitante en la tierra que sea ciudadano de la Jerusalén celestial.

Por lo tanto, la décima parte de la ciudad de la que nos habla Revelación simboliza la parte terrenal del reino de Dios que cae durante el ataque final de Gog de Magog, el cual es representado por el gran terremoto que ocurre cuando los siete mil hijos de Dios abandonan la tierra y se dirigen a su lugar de habitación en la Nueva Jerusalén.

Los demás que “se atemorizaron y dieron gloria al Dios del cielo” solo pueden ser aquellos que componen a la gran muchedumbre, los cuales serán testigos presenciales de estos aterradores e impresionantes hechos durante la conclusión de este sistema de cosas. Ellos serán los únicos que darán gloria al Dios verdadero en la tierra.

De manera apropiada, después de la muerte y resurrección de los dos testigos de Dios, el séptimo ángel toca su trompeta y los veinticuatro ancianos entonan una canción de alabanza a Jehová, la cual dice: “Te damos gracias, Jehová Dios, el Todopoderoso, Aquel que eres y que eras, porque has tomado tu gran poder y has empezado a reinar”. -Revelación 11:16-.

El reino de Jehová se hará manifiesto por medio del reino mesiánico. Una vez que todos los ungidos hayan sido llevados al cielo y se sienten en su trono junto a Jesús, entonces podrá decirse que Jehová mismo ha llegado a ser rey. La plenitud del reino de Dios se hará vigente en el momento en que el reino destruya a todas las naciones de la tierra por medio de Armagedón.

El último versículo del capítulo 11 del libro de Revelación nos muestra el arca del pacto en los cielos, dentro del santuario de Dios. Eso parece significar que el nuevo pacto; el cual tiene como objetivo principal la creación de un sacerdocio real ha tenido éxito y ahora esos sacerdotes también fungen como reyes, pues el nuevo pacto es completado con la muerte de los dos testigos de Jesús, y de los siete mil hijos de Dios.

“ARRASTRA A LA TERCERA PARTE DE LAS ESTRELLAS”

Puesto que es evidente que el periodo profético de 42 meses y 1260 días relacionados con el testimonio de los dos testigos vestidos de saco no ha comenzado, no podemos evitar llegar a la conclusión que el periodo en que a Satanás se le permite hacer la guerra contra los santos tampoco ha iniciado.

Contribuyendo al terror, la otrora semi benigna bestia de dos cuernos con apariencia de cordero comenzará a hablar como un feroz dragón, y hará que descienda fuego desde los cielos; lo cual parece significar el uso de destructivas armas nucleares. Pero inmediatamente antes del inicio de la guerra en los cielos que resulta en la expulsión de Satanás, Revelación 12: 4 nos dice:

“Y se vio otra señal en el cielo, y, ¡miren!, un dragón grande de color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas; y su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó abajo a la tierra”.

Comentando acerca del versiculo anterior, el libro Apocalipsis publicado por la Sociedad Watchtower insiste que el tercio de las estrellas arrastradas son una referencia a los demonios bajo el control de Satanás. Aunque es verdad que las estrellas representan angeles, la Biblia también se refiere a los hijos angelicales de Dios como estrellas de la mañana.

Sin embargo, nos preguntamos, ¿Por qué el libro de Revelación, cuyo propósito es mostrar a los esclavos de Dios las cosas que tienen que suceder dentro de poco, se preocuparía por acontecimientos que sucedieron hace miles de años; es decir, antes del Diluvio?

El libro de Revelación es una visión del futuro, no una referencia al pasado. Aquellos que aspiren a ser intérpretes de las Escrituras deben recordar que los ángeles no son los únicos hijos de Dios representados como estrellas del cielo. El capítulo 13 del libro de Daniel también llama estrellas a los hijos terrenales de Dios que brillarán como el sol en el reino de su Padre durante el fin de este sistema de cosas.

Sin embargo, esto fue lo que escribió el profeta Daniel respecto a ellos y el rey del fiero semblante: “Y siguió haciéndose mayor hasta llegar al mismo ejército de los cielos, de modo que hizo que algunos del ejército y algunas de las estrellas cayeran a la tierra, y se puso a hollarlos”.

El significado simbólico de las estrellas que caen del cielo a la tierra y que son pisoteados por el rey del fiero emblante no está en duda. Daniel los identifica como a los santos de Jehová; los cuales sufren la ruina y son hechos añicos durante el tiempo del fin.

El capítulo 14 del libro de Isaías también describe a los hijos del reino como a estrellas. La denunciación en contra del “resplandeciente hijo del alba” es un paralelo de la profecía de Daniel, y confirma el hecho que el último rey será impelido por el espíritu de Satanás, e intentará acabar con los hijos del reino que aun se encuentren en la tierra, y de esa manera él se exaltará aun por encima de las estrellas de Dios; tal y como lo describe la profecía de Isaías.

El caldeo original se exaltó por encima de la montaña de reunión cuando él destruyó el templo localizado en la cima del Monte Sión. Él se exaltó por encima de las estrellas de Dios cuando conquistó y humilló a los reyes y príncipes del reino de Judá; reino que Jehová Dios mismo había establecido.

El cumplimiento mayor de esta profecía solo puede significar que el octavo rey se exaltará aún por encima del reino de Dios; no solo como un reino impostor, sino como un reino en total oposición al reino de Jehová. Por lo tanto, el tercio de las estrellas que son arrojadas a la tierra representan a la congregación cristiana que es pisoteada por la bestia salvaje por “tiempos, tiempo y medio tiempo”.

Pero si el reino de Dios gobierna desde los cielos, ¿Cómo podría exhaltarse un reino terrenal por encima de las estrellas celestiales? Desde los inicios de la congregación cristiana en el pentecostés del año 33 E.C. Jesús ha reinado sobre su congregación de creyentes; creyentes de los que se dicen están sentados junto a él en las regiones celestiales. Sin embargo, las profecías señalan un tiempo en que el reino de Satanás en la tierra es dado a Jesús también. Ese es el periodo de tumulto y agitación que se describe en la profecía.

Hasta el tiempo en que suceden estos impresionantes acontecimientos, los cristianos ungidos que esperan reinar con Cristo Jesús no tienen verdadera autoridad fuera de la congregación cristiana. No obstante, cuando el Señor de ellos llega a ser Rey del mundo, los fieles ungidos seguidores de Jesús también se convierten en reyes y señores en el sentido amplio y literal de la palabra al ser nombrados sobre los bienes de su Amo.

Como se muestra en el libro de Revelación, los angeles detienen los cuatro vientos de la destrucción hasta que el último de los elegidos es sellado con el sello de aprobación irrevocable de Dios. El sellamiento final del resto ungido significa que ellos son aprobados para gobernar como reyes en el reino de Dios. Es después de ser sellados cuando los elegidos comienzan a brillar como las estrellas en el reino de su Padre; tal y como predijeron Daniel y Jesús mismo.

La revelación de los hijos de Dios sucede cuando a los santos se les da el reino; aun antes de ser resucitados. Por lo tanto, el ataque en contra de los hijos de Dios que aun permanecen en la tierra es un ataque directo y frontal en contra del reino celestial de Dios.

LA IRA DE DIOS LLEGA A SU FIN”

Satanás no es el único dios que baja a la tierra teniendo gran cólera. Jehová también lo hace, pues al ser el Dios de dioses, él es capaz de expresar su indignación en contra de los dioses falsos destruyéndolos fácilmente.

Miles de fieles cristianos fueron muertos por sus perseguidores, incluyendo a Santiago, Pedro, Pablo y otros más. Son precisamente estos mártires cristianos los que al abrir el quinto sello le preguntan a Dios:

“¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. Después, la Escritura dice: “Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido”. -Revelación 6:10-.

El propósito de Dios se logra cuando el último de los ungidos fieles es asesinado por la bestia salvaje durante el corto periodo de tiempo cuando Satanás es echado a la tierra. El capítulo 15 de Revelación muestra otra señal en los cielos cuando aparecen siete ángeles que tienen en sus manos los siete tazones de la ira de Jehová.

Sin embargo, antes que estos angeles viertan los siete tazones de la cólera de Dios sobre la humanidad, el apóstol Juan “Vio lo que parecía ser un mar vítreo mezclado con fuego, y, de pie al lado del mar vítreo, a los que salen victoriosos de la bestia salvaje y de su imagen y del número de su nombre, y estos tenían arpas de Dios. Y están cantando la canción de Moisés el esclavo de Dios y la canción del Cordero”. -Revelación 15:2-

HARP-CROWD“Aquellos que salen victoriosos de la bestia salvaje y de su imagen y del número de su nombre” son todos los santos que habían estado en la tierra antes que Satanás fuera expulsado de los cielos. Ellos salen victoriosos porque ellos no quebrantan su fidelidad a Dios cuando la bestia coacciona a todo el mundo para que adoren a su imagen. Ellos mantienen su fidelidad a Dios a pesar que esto les cuesta la vida.

Las plagas que se vierten en contra de la humanidad no son solo advertencias de juicios por venir, sino que son símbolos del juicio final en contra de Satanás y de su mundo. Además, es evidente que para el momento en que los angeles vierten los siete tazones de la ira de Jehová en contra de la humanidad ya no se encuentran los ungidos en la tierra, pues ellos ya están en los cielos cantando la canción de Moisés, y de esta manera cumpliendo en su totalidad la visión de Moisés; visión que se presentó por medio de la transfiguración de Jesús.

La ira de Jehová será encendida debido al asesinato de sus hijos, y no llegará a su fin sino hasta que el mundo de Satanás haya dejado de existir. Esa es la razón por la que la venganza de Jehová se representa por medio de los siete tazones de la ira de Dios que contienen las siete plagas. Por ejemplo, la razón por la que se vierte el tercer tazón de la cólera de Jehová es para vengar la sangre de los siervos de Dios. Revelación 16:4-6 dice lo siguiente:

“Y el tercero derramó su tazón en los ríos y sobre las fuentes de las aguas. Y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel sobre las aguas decir: “Tú, Aquel que eres y que eras, el Leal, eres justo porque has dictado estas decisiones, porque ellos derramaron la sangre de santos y de profetas, y tú les has dado a beber sangre. Lo merecen”.

“SALGAN DE ELLA PUEBLO MÍO”

Una de los aspectos más significativos de las enseñanzas de Betel tiene que ver con la afirmación que Babilonia la Grande cayó y perdió su prominencia en el año 1919. Como en muchos otros aspectos de las enseñanzas de la Sociedad, existen razones válidas para reconsiderar este tipo de creencias. Aunque es verdad que los testigos de Jehová han rechazado un gran número de enseñanzas babilónicas, tales como el infierno de fuego, la trinidad, y la inmortalidad del alma, no hay razones convincentes para creer que ellos ya han obedecido el mandato que los insta a salir de Babilonia.

El abandonar a Babilonia significa mucho más que simplemente rechazar ciertas enseñanzas religiosas. Desde el año 1919 la Sociedad Watchtower ha instado a la gente a abandonar Babilonia. La gente, al convertirse a la fe de los testigos de Jehová cree que al hacer eso ellos ya han abandonado Babilonia.

harlot-beastSin embargo, desde el punto de vista de Jehová, esa es una errónea interpretación de las Escrituras. ¿Por qué decimos eso? Considere lo siguiente: ¿Llamaría Jehová a los feligreses de Babilonia “pueblo mío”? Por ejemplo, en el caso de la caída de la Babilonia de la antigüedad, los judíos que había en ella eran el pueblo de Jehová antes de haber sido hechos cautivos debido al hecho que Jehová Dios había hecho un pacto con Abrahán; su ancestro. El derrocamiento de Babilonia a manos de Ciro el Grande dio a los judíos la oportunidad de volver a su tierra como un pueblo redimido y liberado por Jehová.

Por eso nos preguntamos, ¿De qué forma puede decirse que los feligreses de Babilonia la Grande son el pueblo de Jehová a la hora en que se da la exhortación de salir de ella? ¿Acaso Jehová ordenó a los babilonios salir de Babilonia y regresar a Jerusalén junto con los judíos?

Además, si las interpretaciones de Betel son correctas, eso significa que el pueblo de Dios abandona Babilonia de forma gradual, en un intervalo de tiempo que toma décadas, pues la salida de Babilonia es una decisión personal mientras las personas abandonan lentamente las instituciones religiosas a las que pertenecen. Sin embargo, eso no cumple el paralelo que sucedió cuando se llevó a cabo el éxodo de los judíos y ellos abandonaron Babilonia.

El contexto en que se mencionan estas palabras nos dice que el ángel no solo exhorta al pueblo de Dios a abandonar Babilonia, sino que también anuncia su inminente destrucción, diciendo: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados, y si no quieren recibir parte de sus plagas. Porque sus pecados se han amontonado hasta llegar al cielo, y Dios ha recordado sus actos de injusticia”. -Revelación 18:4-.

Por lo tanto, la oportunidad para abandonar Babilonia la Grande sucede inmediatamente antes de la ejecución de ella por parte de Dios. De otra manera no se daría la orden de abandonar esa ciudad de manera inmediata, pues se nos dice que el no actuar con premura puede significar que el pueblo de Dios también reciba parte de las plagas reservadas contra ella. No es necesario siquiera mencionar que las plagas reservadas para Babilonia aún no han sido vertidas en contra de ella. Tal y como el ángel lo indica, la exhortación a huir de Babilonia sucede al tiempo en que Dios recuerda sus actos de injusticia.

Pero si los pecados de Babilonia se habían acumulado hasta los cielos en el año 1919, ¿Acaso los pecados de ella en estos momentos se han amontonado por encima de los cielos? Si Jehová Dios recordó sus actos de injusticia en ese entonces, ¿Por qué Babilonia no ha sido ejecutada todavía? En vista del sinfín de errores que permean las enseñanzas proféticas de la Sociedad Watchtower, es hora de descartar por completo la idea que los testigos de Jehová ya han abandonado Babilonia.

En lo relacionado a la enseñanza que nos dice que Babilonia la Grande cayó en 1919, la Sociedad Watchtower nos dice que el fin definitivo de esa inicua ciudad sucederá al principio de la gran tribulación. Por ejemplo, las siguientes citas fueron tomadas de la revista La Atalaya en sus ediciones del 1 de Junio de 1996 y del 1 de Abril de 1997.

La revista nos dice lo siguiente: “Como predice Revelación 17:16, una figurativa bestia salvaje de color escarlata, que ha resultado ser las Naciones Unidas, se volverá contra la ramera Babilonia la Grande y la destruirá con violencia”.

También leemos “La gran tribulación comienza cuando los elementos políticos se vuelven en contra de “Babilonia la Grande”. Ellos odiarán a la ramera y harán que quede devastada y desnuda y se comerán sus carnes, y la quemarán por completo con fuego”. -Revelación 15:16-.

Por lo regular, la Sociedad Watchtower cita al menos un texto bíblico para apoyar sus argumentos; sin embargo, cuando se trata de probar que la gran tribulación comienza con la destrucción de Babilonia la Grande ella no cita ninguno. Si leemos con cuidado nos damos cuenta que el contexto no nos dice nada respecto al tiempo u hora en que Babilonia es destruida.

Para ser justos y sinceros podemos decir que la enseñanza de la Sociedad Watchtower sí contiene un elemento de verdad. Como ya se ha probado en diferentes comentarios, el error de la Sociedad Watchtower consiste en afirmar que “Jerusalén” es una representación de la cristiandad. Como mencionan las Escrituras, la desolación y la destrucción del lugar santo son un tiempo de tribulación sin paralelo; sin embargo, el lugar santo es una referencia a la verdadera congregación cristiana y no a la cristiandad.

Nosotros hemos explicado con lujo de detalles que el “rasgo constante”, así como el “santuario” del que Jesús habló, es una referencia a instituciones relacionadas con el Israel espiritual, y es por eso por lo que Jesús exhortó al lector a leer la profecía de Daniel y a usar discernimiento. Puesto que la destrucción del templo de Jehová y la destrucción de Jerusalén fue lo que llevó a los judíos al cautiverio en Babilonia, es obvio pensar que el cumplimiento moderno de las palabras de Jesús observe el mismo patrón profético y las cosas sucedan de la misma manera.

El capítulo 47 de Isaías también nos habla de la destrucción de Babilonia, y hace eco a las palabras del libro de Revelación: En Isaías 47:5-6 Jehová explica las razones por el derrocamiento de Babilonia, diciéndole a ella: “Siéntate silenciosamente y entra en la oscuridad, oh hija de los caldeos; porque no volverás a experimentar que la gente te llame Señora de Reinos. Me indigné con mi pueblo. Profané mi herencia, y procedí a darlos en tu mano. No les mostraste misericordias. Sobre el viejo hiciste muy pesado tu yugo”.

Esperamos que ninguna persona sea tan ciega e irrazonable como para pensar que la ira de Jehová en contra de Babilonia se manifestó en el año 1918. Además, si Dios se indignó en contra de los Estudiantes de la Biblia por celebrar cumpleaños, usar la cruz, y por haber desarrollado un espíritu farisaico, ¿Cuánto más estará él indignado en contra de su pueblo por sus espantosos errores en la interpretación de su Palabra? ¿Y qué hay de la hipocresía, la corrupción y la altanería que privan dentro del pueblo de Dios?

Puesto que no hay razones convincentes para creer que la bestia que sale del abismo, y que asesina a los dos testigos de Dios es diferente a la bestia color escarlata sobre la que cabalga la ramera; y puesto que tampoco existe una explicación clara en lo referente a la bestia de siete cabezas que supuestamente sufrió una herida de muerte en el año 1914, es obvio y evidente que el golpe catastrófico que recibe la bestia y que la envía al abismo aún no ha sucedido.

Por lo tanto, podemos inferir que la bestia que sale del abismo y que termina matando a los dos testigos de Dios es controlada por la ramera religiosa que cabalga sobre ella cuando ésta sale del abismo. Esto significa que los testigos de Jehová están destinados a ir al cautiverio espiritual después que suceda la desolación del lugar santo; lo cual sucederá cuando la religión falsa aún tenga una posición prominente y la utilice para subyugar al pueblo de Dios.

Contrariamente a nuestras creencias actuales, los testigos de Jehová aun no han salido de Babilonia la Grande. Eso se debe a que los testigos de Jehová aun no han ido al cautiverio. Sí, Babilonia la Grande conquistará y subyugará al pueblo de Jehová en el futuro. Esto sucederá cuando el rey del norte invada la Tierra de Decoración. Tal y como cuando los ejércitos de Nabucodonosor saquearon el templo de Jehová y llevaron a los judíos al cautiverio, haciendo de Jehová Dios un espectáculo público; de igual manera, cuando sucedan estas cosas, parecerá como si Jehová es un Dios inferior a los dioses que protegen al octavo rey; rey que también es simbolizado por el rey del norte en la profecía de Daniel durante el tiempo del fin.

Después que Jehová Dios humilla y disciplina a su altivo pueblo, el Ciro Mayor; Cristo Jesús, recoge a su cautivo pueblo y lo libera de su esclavitud. Sin embargo, el éxito de los ungidos fieles en contra de Babilonia la Grande se manifiesta por medio de su muerte y de su resurrección a la vida celestial. Es en ese momento, después de la destrucción de la ramera religiosa cuando Jehová llega a ser Rey y comienza a gobernar a la humanidad por medio de su Hijo; Cristo Jesús. Es también en ese momento cuando suceden las Bodas del Cordero. Esa es la razón por la que leemos en Revelación 19:6-7:

Y oí lo que era como la voz de una gran muchedumbre y como un sonido de muchas aguas y como un sonido de fuertes truenos. Decían: “Alaben a Jah, porque Jehová nuestro Dios, el Todopoderoso, ha empezado a reinar. Regocijémonos y llenémonos de gran gozo, y démosle la gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado”.

callig-20