Sofonías

“El gran día de Jehová está cerca. Está cerca, y hay un apresurarse muchísimo [de él]. El sonido del día de Jehová es amargo.”

-Sofonías 1:14-

ZephaniahLas expresiones “el día de Jehová” y “el día de la cólera de Jehová” fueron usadas por los profetas Isaías, Ezequiel, Joel, Abdías, Amós, y Malaquias, así como por los apóstoles. Esos términos aparecen siete veces tan solo en la profecía de Sofonías. Pero, ¿Qué es exactamente el día de Jehová? Pablo asoció este día con la presencia de Jesucristo cuando escribió a sus hermanos de Tesalonica:

“Sin embargo, hermanos, tocante a la presencia de nuestro Señor Jesucristo y el ser nosotros reunidos a él, les solicitamos que no se dejen sacudir prontamente de su razón, ni se dejen excitar tampoco mediante una expresión inspirada, ni mediante un mensaje verbal, ni mediante una carta como si fuera de nosotros, en el sentido de que el día de Jehová esté aquí”.

El apóstol también usó otras expresiones parecidas al “día de Jehová”. Por ejemplo, Pablo dijo “el día de Jehová viene como ladrón en la noche” y “cuando estén diciendo paz y seguridad”. Por lo tanto, parece ser que el día de Jehová y el día del Señor son lo mismo, pues el día del Señor, – la parousia- también comienza como ladrón en la noche.

Por medio de Sofonías Jehová expresa su voluntad  y determinación de exterminar a todos los malhechores y falsos adoradores de entre su pueblo; especialmente a los misteriosos sacerdotes de Baal. La profecía también denuncia  a las naciones vecinas de Israel; especialmente Asiria.

Como con otras profecías, es evidente que por medio de Sofonías  Dios quiso enviar un mensaje que aplicara más alla de los días de la antigua Judá. Por ejemplo, Sofonías 1:18 nos dice que la denuncia de Jehová es global; es decir, que abarca a todas las naciones, pues leemos: “Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra”.

Pero recordando el patrón profético que nos dice que el juicio comienza por la casa de Dios, Sofonías 1:5-6 nos dice el aspecto central del día de Jehová:

“Y ciertamente extenderé mi mano contra Judá y contra todos los habitantes de Jerusalén, y ciertamente cortaré de este lugar a los restantes del Baal, el nombre de los sacerdotes de los dioses extranjeros junto con los sacerdotes, y a los que están inclinándose en los techos ante el ejército de los cielos, y a los que están inclinándose, haciendo firmes juramentos a Jehová y haciendo firmes juramentos por Malcam; y a los que están retrayéndose de seguir a Jehová y a los que no han buscado a Jehová ni han inquirido de él”.

La ciudad de Jerusalén no solo era la capital del reino de Judá, sino también era el centro exclusivo para la adoración de Jehová Dios; con el templo de Salomón situado en la parte más alta de la cima del monte donde Jerusalén estaba localizada. Debido a que el sagrado nombre de Jehová estaba íntimamente asociado con Jerusalén y su templo, el celo de Jehová por su nombre lo obligó a castigar a todo aquel que mostraba falta de respeto y causaba oprobio al Nombre de Dios, al adorar a dioses falsos.

Cumpliendo Jehová su palabra, el libro de Sofonías es un relato de la destrucción que Dios causó a la ciudad de Jerusalén al permitir que el ejército caldeo la desolara y la quemara; y de una vez por todas, terminar así con la degradante adoración de los dioses Baal y Malcam. Nunca más Jehová permitiría la reconstrucción de los templos de asquerosos y repugnantes dioses como el dios cananeo Baal, o el dios Malcam -Mólek- “la cosa repugnante de los Ammonitas”.

En lo que respecta a la aplicación moderna de la profecía, y a la adoración de los dioses Baal y Mólek, la Sociedad Watchtower obviamente nos dice que la cristiandad es la antitípica e infiel Jerusalén. No obstante, podemos preguntarnos: ¿Cómo es posible que el clero de la cristiandad y sus feligreses pudieran ser culpables “de hacer juramentos a Jehová y de hacer juramentos a Malcam”?

Puesto que la cristiandad nunca ha adoptado el nombre de Jehová; prefiriendo en vez de ello la adoración de su mítica y babilónica trinidad, -con Jesús como la parte más prominente de esta triada,- entonces podemos decir que “Aquellos que se apartan de seguir a Jehová, -apostatando-, solo pueden ser los testigos de Jehová. Pero si esto es verdad, ¿De qué forma los testigos cristianos de Jehová pudieran ser culpables de adorar a Baal o Mólek?

Sobre este tema, la revista La Atalaya en su edición del 15 de febrero del 2001 publicó varios artículos que tienen que ver con el libro de Sofonías. Uno de estos artículos nos dice:

“Jehová extendió la mano contra los habitantes de Judá y Jerusalén. Estaba resuelto a dar muerte, a los adoradores de Baal, el dios cananeo de la fertilidad…. La ira divina también se desataría contra los que intentaran mezclar la adoración verdadera con la religión falsa ‘haciendo firmes juramentos a Jehová por Malcam’. Este tal vez sea otro nombre de Mólek, el dios principal de los ammonitas. En la adoración a este dios se practicaba el sacrificio de niños….Todo esto quizá nos recuerde a la cristiandad, sumida como está en la adoración falsa y la astrología. ¡Y qué repugnante ha sido el sacrificio de millones de vidas en el altar de la guerra respaldada por el clero!”.

No obstante, el comparar la demoníaca práctica del sacrificio de niños, acusando a la cristiandad de ser culpable de esto debido a su participación en el derramamiento de sangre que ha ocurrido en las guerras no es una comparación muy adecuada. Después de todo, los israelitas también pelearon en guerras que eran aprobadas por Dios; frecuentemente en contra de los adoradores de Baal y Mólek y otras deidades parecidas.

Hubo ocasiones en que Jehová mismo ordenó la ejecución de las mujeres y niños de aquellos que habían sido condenados a la destrucción. Además, los soldados que participan en la guerra dificilmente pueden ser comparados a inocentes e indefensos niños; los cuales eran sacrificados cruel y brutalmente en el altar de Mólek.

Una comparación mucho más adecuada de este ritual demoníaco puede ser el sacrificio de infantes por medio de la pedofilía que practican algunos clérigos de la cristiandad; en especial los sacerdotes católicos. Aunque es verdad que las víctimas de estos rituales no son sacrificados a los demonios de forma literal; tal y como lo eran los niños del pasado, es como si la inocencia de ellos sí fuera sacrificada en honor de ellos.

No olvidemos que los demonios fueron originalmente angeles justos que abandonaron su lugar apropiado de habitación en los cielos para tener relaciones sexuales con creaturas de otra clase y naturaleza. Las aberrantes y degradadas relaciones sexuales entre niños y adultos son un reflejo de las perversiones sexuales y morales de los demonios, pues un rasgo característico de ellos es el gozo y la satisfacción que sienten al dominar y controlar a seres más débiles que ellos.

No hay duda que el mismo espíritu satánico que en el pasado promovió el sacrificio de niños inocentes a los dioses Mólek y Baal es la misma perversa y degenerada fuerza que está detrás de la infame plaga que nos afecta en los tiempos modernos; es decir, la pedofilía; el abuso sexual y la violación contra menores. El daño que este tipo de abuso inflige en sus víctimas es en verdad nefasto y aterrador; esto sin contar el tiempo que el daño infligido dura a lo largo de la vida de la víctima. No es una exageración el decir que en ocasiones es como si la víctima; de manera literal, hubiera sido sacrificada en el asqueroso altar de Mólek.

Muchas víctimas de violación sexual sufren en silencio por toda su vida los estragos emocionales; físicos, y morales de tan aberrante abuso; padeciendo durante toda su vida problemas sicológicos y mentales que en ocasiones los llevan al suicidio. Cuando esto sucede, es como si dichas víctimas hubieran sido sacrificadas literalmente en las llamas del altar del Mólek.

“Aquellos Que Tienen Firmemente Asidas Las Enseñanzas de Balaam”

Aunque si bien es cierto que han habido escándalos de pedofília en las iglesias de la cristiandad, la organización de los testigos de Jehová ha sido seducida a tolerar el sacrificio y la pureza de mucho niños a los demonios. -Por favor, visite el sitio de internet www.silentlambs.com-. Es posible que muchos hermanos se sientan ofendidos ante tales declaraciones; pero por favor, primero considere el punto de vista de Jehová en este asunto:

molech2A los israelitas se les introdujo a la adoración de Baal aun antes de que ellos tomaran posesión de la tierra prometida. Esto sucedió en las llanuras del Moab por un sujeto muy astuto llamado Balaam; “el adivinador”, quien fuera el que aconsejó al rey Balac para que éste usara mujeres moabitas como prostitutas, y así inducir a los hombres de Israel a la inmoralidad y la idolatría.

Tristemente, el plan de Balaam funcionó.

El registro histórico que encontramos en Números 25:1-3 nos dice: “Ahora bien, Israel estaba morando en Sitim. Entonces el pueblo comenzó a tener relaciones inmorales con las hijas de Moab. Y las mujeres venían llamando al pueblo a los sacrificios de sus dioses, y el pueblo empezó a comer y a inclinarse ante los dioses de ellas. De modo que Israel se apegó al Baal de Peor; y la cólera de Jehová empezó a encenderse contra Israel”.

Aunque es verdad que en esta ocasión no se hace mención del sacrificio de niños; de cualquier forma, lo significativo de que Israel haya caído en la adoración de Baal lo encontramos en el libro de Revelación. Allí, la carta inspirada de Jesús a la congregación de cristianos ungidos de Pérgamo revela que “Balaam” tiene una contraparte espiritual que se encuentra viva y activa dentro de la congregación cristiana durante el Día del Señor.

En Revelación 2:14 leemos lo que Jesús dice a la congregación cristiana: “No obstante, tengo contra ti unas cuantas cosas: que tienes allí a los que tienen firmemente asida la enseñanza de Balaam, el cual anduvo enseñando a Balac a poner un tropiezo delante de los hijos de Israel, a comer cosas sacrificadas a ídolos y a cometer fornicación”.

El Balaam de la vida real no fue un hombre común como cualquier otro. Él fue un hombre grande que gozaba de alta estima. ¡En varias ocasiones habló con Jehová mismo! Por ejemplo, en Números 22:9-10 leemos: “Entonces Dios vino a Balaam y dijo: “¿Quiénes son estos hombres que están contigo?”.

De modo que Balaam dijo al Dios [verdadero]: “Balac hijo de Zipor, rey de Moab.”

En el capítulo 23 leemos: “Cuando Dios se comunicó con Balaam, este entonces le dijo:.”

Nuevamente, en Números 23:16 leemos: “Posteriormente, Jehová se comunicó con Balaam y le puso una palabra en la boca y dijo: “Vuelve a Balac, y esto es lo que hablarás.”

De Balaam se nos dice que él hasta fue bendecido con el espíritu santo de Dios, pues en Números 24:2-3 leemos: “Cuando Balaam alzó los ojos y vio a Israel que residía por sus tribus, entonces el espíritu de Dios vino a estar sobre él. Por lo tanto, dio principio a su expresión proverbial….”

Haciendo referencia a sí mismo, Balaam dijo: “La expresión de Balaam hijo de Beor,y la expresión del hombre físicamente capacitado con ojo ya no sellado, la expresión del que oye los dichos de Dios, y el que conoce el conocimiento del Altísimo… Una visión del Todopoderoso llegó a ver mientras caía con los ojos destapados….”

El punto que tratamos de enfocar al mencionar estos textos es que Balaam conocía a Jehová; o al menos sabía que él no toleraría la adoración de Baal entre su pueblo. Después de fracasar en sus intentos por maldecir a los israelitas; de manera astuta, Balaam aconsejó a Balac para que él indujera al pueblo de Dios hacia la infidelidad, sabiendo bien que esto ofendería a Jehová.

No obstante, las enseñanzas de Balaam no tenían como propósito el seducir a todos y cada uno de los hombres de Israel y desviarlos hacia la inmoralidad sexual. No era necesario que sucediera eso para que la ira de Jehová se encendiera en contra de su pueblo. Debido a su astucia, Balaam sabía que la ira de Jehová podría encenderce si tan solo un pequeño número de los israelitas se veían envueltos en el Bacanal; lo único que se necesitaba era que los dirigentes de Israel toleraran pasivamente ese pecado. Eso se hace evidente cuando vemos que la ira de Jehová en contra de Israel solo fue aplacada cuando un sacerdote llamado Finehás intervino ejecutando a dos fornicarios.

Tal y como Jesús habló de aquellos de la congregación de Pérgamo que se adherían firmemente a las enseñanzas de Balaam, los escritores cristianos Judás y Pedro advirtieron a los creyentes para que ellos tuvieran cuidado de no caer en la trampa de falsos maestros que “Han abandonando la senda recta, han sido extraviados. Han seguido la senda de Balaam, [hijo] de Beor, que amó la paga de la maldad”. Tales hombres existen y acechan “como piedras bajo del agua”, pues su traición no puede ser detectada por los ingenuos e incautos.

La razón por la cual estos hombres representan un gran peligro para los creyentes cristianos es porque estos agentes semejantes a Balaam son ancianos y líderes del pueblo de Dios con los que ellos conviven y en quien confían ciegamente. Esto se hace evidente si consideramos las palabras del apóstol Judás, quien dijo que estos hombres:

“Por la paga injusta se han precipitado en el curso erróneo de Balaam. Estos hombres son rocas escondidas bajo agua en sus fiestas de amor mientras banquetean con ustedes, pastores que se apacientan a sí mismos sin temor; nubes sin agua llevadas de acá para allá por los vientos; árboles a finales del otoño, [pero] sin fruto, que han muerto dos veces, que han sido arrancados de raíz; olas bravas del mar, que lanzan como espuma sus propias causas de vergüenza; estrellas sin rumbo fijo, para las cuales la negrura de la oscuridad permanece reservada para siempre”.

Aquellos “pastores que se apacentan a sí mismos” son obviamente los pastores egoístas que encontramos dentro de la congregación; tal vez inclusive haciendose pasar como miembros del esclavo ungido y fiel. El hecho que se les describa como estrellas sin rumbo parece indicar que ellos se hacen pasar como guías espirituales, pero la “guía” de ellos es tan poco confiable como la guía de una estrella perdida en medio de la oscuridad de la noche.

Tal y como Jesús le preguntó a los fariseos cómo ellos habrían de escapar del juicio del gehena; la descripción un tanto extraña que nos da Judás respecto a estos hombres al decir que ellos “han muerto dos veces” solo puede significar que su traición ya les ha traído un juicio adverso de parte de Jehová; y por ende, la muerte segunda; muerte de la cual no hay resurrección. Puesto que este tipo de juicio está reservado para los esclavos inicuos de las ilustraciones de Jesús, “Las enseñanzas de Balaam” solo pueden emanar de ellos.

“Tú Toleras a Esa Mujer; Jezabel”

Otra adoradora prominente de Baal era la reina Jezabel, y ella también es mencionada por Jesús. Se nos dice que ella ejerce una maléfica influencia dentro de la congregación cristiana durante el día del Señor. En Revelación 2:20 el Señor se dirige a la congregación cristiana y le dice lo siguientee: “No obstante, sí tengo [esto] contra ti: que toleras a aquella mujer Jezabel, que a sí misma se llama profetisa, y enseña y extravía a mis esclavos para que cometan fornicación y coman cosas sacrificadas a los ídolos”.

Al comentar acerca de este texto, la Sociedad Watchtower admite abiertamente que cada año decenas de miles de testigos de Jehová son expulsados de la congegación por practicar diversas formas de inmoralidad sexual. Esto es un seguimiento a las palabras del apóstol Pablo que nos dice que removamos de entre nosotros a los fornicarios impenitentes, pues él dijo: “Remuevan de entre ustedes al hombre inicuo”.

jezebelPor lo tanto, no parece ser que Jesús condene a los testigos de Jehová por tolerar ese tipo de inmoralidad. Sea como fuere, ¿Qué hay de los casos de abuso sexual a niños entre nosotros, y de la forma como se ha tratado este problema? ¿Puede la Sociedad Watchtower presumir de haber expulsado a los pedófilos entre nosotros con el mismo celo que ella expulsa a los culpables de inmoralidad sexual normal?

Jesús continúa diciendo lo siguiente acerca de Jezabel: “Y le di tiempo para que se arrepintiera, pero ella no quiere arrepentirse de su fornicación. ¡Mira! Estoy a punto de echarla en un lecho de enfermo, y a los que cometen adulterio con ella, en gran tribulación, a menos que se arrepientan de los hechos de ella. Y a los hijos de ella los mataré con plaga mortífera, de modo que todas las congregaciones sabrán que yo soy el que escudriña los riñones y corazones, y a ustedes les daré individualmente según sus hechos”.

Es bueno notar que Jesús tolera a Jezabel y a sus amantes hasta el momento en que él echa a ella y a sus hijos en el horno de la  tribulación; obviamente, esto solo puede significar la gran tribulación. Por lo tanto, es evidente que una influencia maléfica e inmoral impera dentro de la casa de Dios hasta el momento en que Jesús la remueve para siempre. No hay duda que esto ocurre el día en que Jesús vuelve a inspeccionar y a limpiar el templo espiritual de su Padre.

Es importante notar que Jesús no solo censura a los fornicadores culpables, sino también a aquellos que “toleran a esa mujer Jezabel” y a los que toleran las enseñanzas de Balaam. Puesto que tanto la facción que representa a Balaam, así como la facción que representa a Jezabel promueven la idolatría entre los verdaderos seguidores de Jesús; obviamente, con cierto éxito, ¿Pudieramos decir que esta idolatría a la que hacemos referencia es la idolatría hacia la organización visible de Jehová; es decir, la idolatría a la Sociedad Watchtower? Considere por favor lo siguiente:

Es una realidad innegable que de una forma sutil y no muy sutil, las políticas internas de la Sociedad Watchtower siempre han tratado de amordazar y de hacer callar a las víctimas de pedofilía y a sus familias, bajo el pretexto de no causar escándalo a la organización. La razón que siempre se nos ha dado es que esas cosas tan feas y desagradables no deben ventilarse en público por no causar oprobio al nombre de Jehová. Por lo tanto, existe dentro de la congregación una fuerte tendencia hacia el hermetismo; lo cual obviamente sirve a los intereses de los pedófilos que abusan de nuestros niños.

También es un hecho conocido que la Sociedad Watchtower trata de convencer a los ancianos locales para que ellos no den anuncio a la congregación en caso que un abusador sexual conocido se encuentre entre ellos; y por lo tanto; de esta manera, se pone en peligro innecesario a niños que podrían terminar siendo víctimas de abuso sexual. Aun cuando un pedófilo es expulsado, a la congregación no se le informa de las verdaderas razones de la expulsión. Esto está en contraste con los detalles específicos que dio Pablo a los corintios respecto a la expulsión de cierto hombre que él mismo ordenó; pues el hombre expulsado era un fornicario y la congregación lo toleraba.

Aunque cada congregación de los testigos de Jehová tiene autoridad para dedicar cierto tiempo a las necesidades locales, rara vez se aprovechan esas oportunidades para notificar a la congregación acerca de la presencia de un pedófilo conocido entre ellos. No hay duda que conservar la imagen y fachada que la organización presenta de ser un “paraíso espiritual” es mucho más importante que el bienestar y la seguridad de nuestros niños.

Es frecuente que a las víctimas de dichas atrocidades se les diga que “esperen en Jehová.”, mientras el victimario sale impune de su fechoría al no haber dos o más testigos contra él. Algo aun peor que la falta de castigo en contra del victimario es que otros niños inocentes son puestos en riesgo debido a estas políticas absurdas, todo bajo el pretexto de no causar oprobio al nombre de Jehová.

Esta tergiversación tan perversa de los preceptos bíblicos ha hecho que la congregación haya caído en la trampa de la adoración a Baal. Al invocar el nombre de Dios de tal manera, y al decirle a las víctimas que esperen en Jehová para que se les haga justicia, es como si la congregación santificara el sacrificio de niños a la práctica demoníaca de la pedofília. Al actuar de esta manera, ¿No es verdad que estos hombres hacen juramentos tanto a Jehová, así como a Malcam; tal y como nos dice Sofonías 1:5?

De manera irónica, el escándalo de pedofilía en sí no trajo tanto oprobio al nombre de Jehová, como lo hizo la forma tan deplorable con la que los líderes del pueblo de Dios trataron ese caso.Tal vez la mayor de las ironías es que aquellos que han hecho a un lado los reclamos justos de las víctimas, usando frases como la de “esperar en Jehová” se hallarán ellos mismos bajo el juicio de Dios una vez que esta “espera” haya terminado.

El juicio que Jehová ejecutó en contra de Jerusalén estaba de acuerdo con lo que estipulaba la ley en Levítico 20: 3-5, donde decía: “‘Cualquier hombre de los hijos de Israel, y cualquier residente forastero que resida como forastero en Israel, que dé de su prole a Mólek, debe ser muerto sin falta. La gente de la tierra debe lapidarlo hasta que muera. Y en cuanto a mí, fijaré mi rostro contra aquel hombre, y ciertamente lo cortaré de entre su pueblo, porque ha dado de su prole a Mólek con el propósito de contaminar mi lugar santo, y para profanar mi santo nombre. Y si la gente de la tierra deliberadamente escondiera sus ojos de aquel hombre cuando diera de su prole a Mólek, y no le dieran muerte, entonces yo, por mi parte, ciertamente fijaré mi rostro contra aquel hombre y contra su familia, y verdaderamente los cortaré de entre su pueblo a él y a todos los que tienen ayuntamiento inmoral junto con él al tener ayuntamiento inmoral con Mólek”.

En los días de Sofonías, aparentemente de forma deliberada, la gente ignoraba el sacrificio de niños a Mólek que se practicaba entre ellos. La falta de acción por parte de los líderes de Israel obligó al Dios Altísimo a actuar por sí mismo. El sentido de justicia de Jehová lo obligó a que él mismo hiciera su propio sacrificio humano al ejecutar a los sacerdotes de Baal. Sofonías 1:7-9 lee: “Guárdese silencio delante del Señor Soberano Jehová; porque el día de Jehová se acerca, porque Jehová ha preparado un sacrificio; ha santificado a sus invitados.“Y en el día del sacrificio de Jehová tiene que ocurrir que yo ciertamente daré atención a los príncipes, y a los hijos del rey, y a todos los que llevan atavío extranjero.Y ciertamente daré atención a todo el que suba a la plataforma en aquel día, a los que llenan de violencia y engaño la casa de sus amos”.

Los príncipes y sacerdotes de Baal con “atavío extranjero” son sin duda aquellos que representan a las facciones de Jezabel y Baal que existen dentro de la congregación cristiana durante el día del Señor. Podemos tener la más absoluta certeza que Jehová Dios también emprenderá acción penal en contra de esos agentes encubiertos de Baal que existen dentro de la organización de los testigos de Jehová, para así santificar el Nombre que ellos tanto han profanado.

Aquellos Que Reposan Tranquilos Como el Vino Asentado

La ejecución de los juicios de Jehová siempre se cumplen a cabalidad. Cuando Jerusalén fue destruida fue como si Jehová hubiera hecho una búsqueda diligente por toda la ciudad a fin de desarraigar y destruir  a cualquier hombre infiel e indolente. Dios se encuentra en la posición perfecta para ejecutar juicio debido a que él puede leer los pensamientos del corazón. Es por eso por lo que Sofonías 1:12 nos dice: “Acontecerá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal”. -Versión Reina Valera-

¿Qué nos quiere decir esta ilustración? La Sociedad Watchtower nos dice que Jehová hace una inspección diligente de la cristiandad a fin de remover a seres inicuos. Eso no tiene sentido ni está en armonía con las Escrituras. Como bien enseña Betel, uno de los propósitos de Dios es sacar gente de la cristiandad antes de ser destruida. Pero si la cristiandad ha de ser destruida en su totalidad, ¿Por qué habría Dios de hacer una búsqueda diligente de seres inicuos dentro de esas instituciones a fin de destruirlos?

En la carta de Jesús a la congregación de Tiatira; la congregación que toleraba a Jezabel, él les dijo que Jesús escudriña  los riñones y el corazón a fin de determinar la recompensa individual de sus seguidores. En armonía con eso, aquellos que reposan tranquilos como el vino asentado representan a aquellos que se encuentran ocultos en la parte más recóndita de la congregación cristiana; y que al igual que los sedimentos en las barricas de vino, esos individuos tibios en sus afectos al Señor creen que nunca serán llamados a rendir cuentas. El que ellos digan “Jehová no hará ni bien ni mal” revela que ellos conocen a Jehová; al igual que Baalam conocía a Jehová, pero que al igual que él, no creen en las  promesas ni en las amenazas de Dios, pues son individuos sin fe.

Aunque esos hombres han dedicado muchos años al servicio de Dios, y hasta han contribuido al crecimiento de la organzación de Jehová, cuando se trata de su recompensa Jehová decide que “su riqueza tiene que llegar a ser para pillaje y sus casas para yermo desolado. Y edificarán casas, pero no las ocuparán; y plantarán viñas, pero no beberán el vino de ellas”. Sofonías 1:11-

Ellos son como el esclavo inicuo y el esclavo indolente, a quienes se le confiaron los bienes del Amo. Cuando llega el día de rendir cuentas, a ellos se les les halla infieles en el manejo de las riquezas espirituales que se les confiaron. Jesús los desposerá de toda riqueza y los retirará de su servicio. En referencia al juicio de ellos, Jesús dijo “Ahí será el llanto y el crujir de dientes”.

El Sonido de un Alarido

Siguiendo con el juicio del esclavo infiel y el esclavo indolente, Sofonías menciona el dictamen contra ellos: “Y en aquel día —es la expresión de Jehová— tiene que ocurrir el sonido de un alarido, desde la Puerta del Pescado, y un aullar desde el segundo barrio, y un gran estallido desde las colinas. Aúllen, habitantes de Mactés, porque todas las personas que son comerciantes han sido reducidas a silencio; todos los que pesan plata han sido cortados”. -Sofonías 1:10-11-

La antigua ciudad de Jerusalén tenía doce puertas; las mismas que tiene la Nueva Jerusalén del libro de Revelación; la cual significa al glorificado reino de Dios después de Armagedón. “El alarido de la Puerta del Pescado” parece simbolizar la angustia de aquellos cuyo trabajo relacionado con el reino es incinerado durante el día de Jehová.

seige-of-jerusalemContrariamente a la enseñanza de Betel que nos dice que el templo espiritual de Dios fue purificado en 1918, podemos estar seguros que el día de Jehová no pasará inadvertido para nadie. La verdadera purga del templo de Dios parece mencionarse en el texto de Sofonías, y nos dice lo siguiente: “El gran día de Jehová está cerca. Está cerca, y hay un apresurarse muchísimo [de él]. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas”. -Sofonías 1:14-16

Jesús pronosticó que el juicio contra su propia casa sucedería durante la conclusión del sistema de cosas; el cual está marcado por un guerra mundial entre otras cosas. Jesús dijo que durante la confusión causada por la guerra, el lugar santo de Dios sería desolado. Parece ser que eso es lo que anuncia el texto supracitado. El día de “tormenta y desolación” en contra de las ciudades fortificadas, y contra las torres altas es una referencia  a la destrucción de la organización visible de Jehová. Es durante esa desolación cuando se escucha el gran alarido.

Sofonías 1:18 nos dice: “Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra”.

Si acaso hubiera dudas a si estas palabras aplican o no a la congregación cristiana, el apóstol Santiago nos da una advertencia idéntica, y nos dice que esas palabras van dirigidas a las doce tribus de Israel: “Vamos, ahora, ricos, lloren, aullando por las desdichas que les sobrevienen. Sus riquezas se han podrido, y sus prendas de vestir exteriores han quedado apolilladas. Su oro y plata están enmohecidos, y el moho de estos servirá como testimonio contra ustedes y comerá sus carnes. Algo semejante al fuego es lo que ustedes han acumulado en los últimos días”. - Santiago 5:1-3-

Una Nación Que No Conoce la Vergüenza

En Sofonías 2:1-3- Jehová menciona los requisitos necesarios para que el individuo pueda lograr su salvación durante su denuncia: “Recójanse, sí, hagan el recogimiento, oh nación que no palidece de vergüenza. Antes que [el] estatuto dé a luz [algo], [antes que el] día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.

La Sociedad Watchtower identifica a la cristiandad como la “nación que no palidece de vergüenza”. Pero si eso es así, ¿De qué forma Dios espera que ellos se recojan a fin de buscar a Jehová? Si recordamos el versiculo precedente, nos damos cuenta que la nación que no palidece de vergüenza son precisamente los mansos de la tierra; los que han practicado Su propia decisión judicial.

Eso obviamente nos dice que Jehová no considera que todos los habitantes de esa tierra sea igualmente culpables. Otra contradicción muy obvia en la interpretación de Betel la descubrimos cuando leemos Sofonías 3:5: “Jehová era justo en medio de ella; él no hacía injusticia. Mañana a mañana seguía dando su propia decisión judicial. A primera luz esta no faltaba. Pero el injusto no conocía la vergüenza”.

Pero, ¿De qué forma podemos decir que Jehová reside en medio de la cristiandad, al grado que mañana a mañana pronuncia su propia decisión judicial? Astutamente, Betel no ofrece ningún comentario o justificación al respecto. Es obvio que la única organización sobre la cual Jehová residiría a fin de dar su consejo es la congregación cristiana. Por lo tanto, la nación que no conoce la vergüenza es sin duda el Israel espiritual de Dios.

Desde el punto de vista de Dios, su propia organización se ha rebelado y se ha convertido en un lugar opresivo; tal y como la ciudad de Jerusalén cuando el templo de Jehová se encontraba en ella. Por lo tanto, el inicuo y el que no conoce la vergüenza es sin duda una referencia a los príncipes que rigen esa ciudad. Pero, ¿En verdad hay razones para sospechar que los opresivos jueces y sacerdotes que reinan sobre la corrupta ciudad tienen su contraparte moderna en la Sociedad Watchtower de Nueva York?

“Ay de la que se rebela y contamina, la ciudad opresiva!  No escuchó una voz; no aceptó disciplina. En Jehová no confió. A su Dios no se acercó. Sus príncipes en medio de ella eran leones rugientes”

La Biblia menciona en diferentes lugares que Dios exige standards más elevados para aquellos que se desempeñan como líderes. Debido a tal posición, ellos puden ser considerados voceros y representantes oficiales de Dios. Pero ¿De qué forma los príncipes que reinan sobre los testigos de Jehová pueden considerarse rugientes leones y lobos opresivos?

Bueno, un ejemplo de la crueldad y la tiranía watchtoweriana la podemos ver en las desasociaciones sumarias y arbitrarias que se ejecutan en contra de alguno de sus feligreses  si éste decide tomar una postura diferente a las oficiaes de la organización. Aceptar transfusiones de sangre; unirse a las fuerzas armadas, o el denunciar los abusos sexuales dentro de la organización son razones que ellos encuentran válidas para desasociar a una persona.

En el caso de aquellos que deciden aceptar transfusiones de sangre o unirse al ejército, Betel no desea que los gobiernos preocupados por este tipo de asuntos se lleven una mala impresión, y no quiere que piensen que Betel amenaza con la expulsión, o coacciona a la persona a adoptar las posturas oficiales de la organización.

En realidad, una desasociación involuntaria es igual a una expulsión solo que sin comité judicial, o sin el derecho de apelación. La Sociedad argumenta que cualquier persona que viole ciertos estatutos propios de la institución se desasocia inmediatamente a sí misma, y ya no es considerada testigo de Jehová.

La táctica de la desasociación involuntaria fue usada contra un hermano que había sido víctima de abuso sexual en Suecia, y decidió denunciar su caso por medio de la televisión. Aparentemente Betel considera repudiar la fe de uno cuando se es víctima de violación y se habla de eso en público. Sin ningún tipo de comité judicial o consejería, los ancianos de su congregación lo expulsaron y hasta lo amenazaron con llamar a la policía si acaso se le occurría querer entrar al salon del reino.

A fin de no querer ser vista como un cruel tirano, la Sociedad Watchtower dice que ellos se desasociarnon a sí mismos por haber incurrido en ciertas ofensas. ¡Qué canallas y traicioneros! Por eso, no debe extrañarnos la denuncia que Jehová hace de su negligente pastor: “A las enfermas no han fortalecido, y a la doliente no han sanado, y a la quebrada no han vendado, y a la dispersada no han traído de vuelta, y a la perdida no han procurado hallar, sino que con dureza las han tenido en sujeción, hasta con tiranía”. -Ezequiel 34:4-

De hecho, hasta Nicodemo, uno de los principales fariseos dijo: “uno no juzga a un hombre a menos que primero lo escuche”. Parece ser que Betel ha adoptado las mismas tácticas antibíblicas de los fariseos a la hora de tratar con lo que ella considera enemigos. En verdad, ¡una nación que no tiene vergüenza!.

Sus Profetas Han Profanado lo Que es Santo

Sononías 3:4 continúa diciendo: “Sus profetas eran insolentes, eran hombres de traición. Sus sacerdotes mismos profanaron lo que era santo; hicieron violencia a [la] ley”. ¿De qué forma los modernos sacerdotes de Jehová han profanado lo que es santo? Una forma como lo han hecho es al contratar abogados no cristianos a fin de defender sus intereses. El contratar abogados del mundo para que representen a cristianos ungidos en una disputa contra niños abusados sexualmente equivale a profanar lo que es santo.

Otra forma como los sacerdotes de Betel han profanado lo que es santo es al utilizar mal los fondos y recursos dedicados al reino de Cristo, así como al usar a miles de ministros cristianos en asuntos no espirituales. ¿Cómo lo han hecho? Primeramente lo han hecho por medio de la publicación de la revista Despertad.

prepare-to-meet-jehovahPiense en eso. La Sociedad Watchtower utiliza el trabajo voluntario de miles de personas en sus fábricas e imprentas al publicar una revista que tiene muy poco valor espiritual. Y eso no es todo. Millones de publicadores y precursores dedicados a la predicación de la Palabra de Dios y el reino de Cristo, tienen que usar su propio tiempo, dinero, y recursos al distribuir millones de ejemplares de lo que podría considerarse el Reader’s Digest watchtoweriano. No queremos decir que esa no sea una buena revista, sino que sus temas son muy comunes. En esa revista es  más fácil encontrar una receta para una buena cena que un tema bíblico de profundidad. Es difícil imaginar al apóstol Pablo arriesgando su vida por distribuir esa revista.

Puesto que ese es el caso, ¿Cómo puede decir Betel que el juicio de Ezequiel 22:26 no aplica a ellos?: “Sus sacerdotes mismos han violentado mi ley, y siguen profanando mis lugares santos. Entre la cosa santa y la común no han hecho ninguna distinción”.

No hay duda que como medida para recortar gastos, comenzando en el 2006 esa revista empezó a editarse una vez al mes en vez de editarse bimensualmente. Ellos hasta dijeron que a partir de entonces la edición mensual iba a contener más temas bíblicas; lo cual es un reconocimiento indirecto del poco valor espiritual de esa revista.

Pero después de 50 años de promover esa revista al público en el nombre de Jehová, es fácil darse cuenta por qué el Dios verdadero se encuentra tan molesto con sus sacerdotes, pues evidentemente no saben distinguir lo santo de lo común y corriente. El aspecto traicionero de los profetas de Betel lo tratamos en el capitulo Dos Amantes Muy Extraños, el cual se enfoca en la relación ONU-Watchtower; el significado bíblico de tal traición, así como su persistencia al mentir acerca de ese hecho. 

El Cambio a Un Lenguaje Puro

También es evidente que los videntes de Betel han torcido deliberadamente las Escrituras a fin de apoyar su idea que el día de Jehová comenzó en 1914. Un detalle muy prominente que revela el fraude de Betel tiene que ver con lo que Jehová le prometió a Sofonías que haría ¿Hablan los testigos de Jehová el profetizado lenguaje puro? Hace algún tiempo, la Sociedad Watchtower dijo que sí:

“El lenguaje puro es la verdad de Dios que se halla en su propia Palabra, las Santas Escrituras. Es particularmente la verdad acerca del Reino de Dios, que traerá paz y otras bendiciones a la humanidad. El lenguaje puro elimina el error religioso y la adoración falsa. Une a todos los que lo hablan en la adoración pura, limpia y sana del Dios vivo y verdadero, Jehová. Hoy, unos 3.000 idiomas obran como barrera contra el entendimiento, y centenares de religiones falsas confunden a la humanidad. Por eso, ¡cuánto nos alegramos de que Dios esté dando a pueblos el cambio a este maravilloso lenguaje puro!”. -La Atalaya 5/1/1991-

La Sociedad está en lo correcto cuando dice que “el cambio a un lenguaje puro” simboliza la purificación de su pueblo en lo referente a errores religiosos y doctrinas falsas. Sin embargo, debemos preguntarnos, ¿Ocurrió ya este cambio o es algo que sucederá en el futuro? Bueno, este libro ha presentado pruebas irrefutables en lo que respecta al mito inventado por Betel que afirma que la parousia de Jesús comenzó en 1914.

Por eso, es imposible no preguntarnos cómo es posible que el Cuerpo Gobernante enseñe y predique semejante mentira en lo referente al reino de Dios. El simple hecho que esos hombres prediquen el cambio es prueba irrefutable que hace falta un cambio; un cambio de directiva obviamente. Sin embargo, a pesar de sus garrafales errores y corrupción, Betel insiste que el profetizado cambio ya ha sucedido:

“”Sofonías 3:9 señala a un cumplimiento de la profecía en un período particular, al decir: “Porque entonces daré a pueblos el cambio a un lenguaje puro”. ¿Cuándo sucede eso? El versículo 8 contesta que es durante el tiempo en que Jehová ‘reúne a las naciones’, antes de ‘derramar sobre ellas su cólera ardiente’, cuando da a los mansos de la Tierra el cambio a un lenguaje puro”.  -La Atalaya 4/1/1991-

Pero nos preguntamos: ¿Verdaderamente el versiculo 8 dice que el cambio viene cuando se reúnen las naciones? No, por supuesto que no. El versiculo 8 nos dice que el cambio ocurre simultáneamente al tiempo en que Dios expresa su cólera, no antes. Sofonías 3:8-9 nos dice: “Por lo tanto, manténganse en expectación de mí —es la expresión de Jehová— hasta el día en que me levante a[l] botín, porque mi decisión judicial es reunir naciones, para que yo junte reinos, a fin de derramar sobre ellos mi denunciación, toda mi cólera ardiente; porque por el fuego de mi celo toda la tierra será devorada. Porque entonces daré a pueblos el cambio a un lenguaje puro, para que todos ellos invoquen el nombre de Jehová, para servirle hombro a hombro”.

La profecía claramente nos dice que el cambio a un lenguaje puro sucede “el día en que me levante a[l] botín”; es decir, durante el día del juicio o el dia de la denunciación. Después que eso sucede;  y como producto de la denunciación, ocurre el cambio a un lenguaje puro.

Si recordamos el hecho que el día de Jehová y la presencia de Jesús se hacen evidentes por el inicio de una guerra global, entonces el versiculo precedente tiene mucho sentido: “Corté naciones; sus torres de las esquinas fueron desoladas. Devasté sus calles, de modo que no había quien pasara. Sus ciudades quedaron asoladas, de modo que no había hombre, de modo que no había habitante. Dije: De seguro me temerás; aceptarás disciplina; de modo que su morada no fuera cortada… de todo eso le tengo que pedir cuentas a ella. Verdaderamente actuaron con prontitud al hacer ruinosos todos sus tratos”.

Para clarificar cuándo sucede el verdadero cambio al lenguaje puro, Sofonías 3:11-13 nos dice que tal cambio es el resultado del ardiente juicio de Dios; juicio que expulsó a los insolentes e inicuos jueces que se encontraban en el seno de la congregación de Dios. Sí, esas lenguas melosas han seducido a los hermanos a creer que Jehova mismo ya ha llegado ser rey. Contrariamente  a lo que la Sociedad ha publicado a través de los años, la Escritura nos dice que es el gran juicio lo que precede a la bendición donde los mansos terminan heredando la tierra.

Sofonías 3:11-13 nos dice: “En aquel día no te avergonzarás debido a todos tus tratos con los cuales transgrediste contra mí, porque entonces removeré de en medio de ti a los tuyos que altivamente se alborozan; y nunca más serás altiva en mi santa montaña. 12 Y ciertamente dejaré permanecer en medio de ti un pueblo humilde y de condición abatida, y realmente se refugiarán en el nombre de Jehová”.

“Altivos” es un calificativo apropiado para describir a los dirigentes de los testigos de Jehová. Ciertamente son ellos; no Dios, quienes se han atribuido el título de esclavos fieles y discretos, y quienes presumen haber sido ya nombrados sobre los bienes del Amo.

Son ellos, quienes astutamente tuercen la verdad a fin de apoyar sus mentiras, recurriendo a la lengua melosa, y persuadiendo a millones de personas al hacerles creer que solo ellos pueden hablar en el nombre de Dios, y quienes al igual que los fariseos, recurren a despiadadas tácticas de intimidación contra todos aquellos que no les rinden honra, y en especial contra las víctimas de abuso sexual.

Sin embargo,  el día en que Jehová los quitará de su trono se acerca más y más. Jehová expulsará a los altivos que se encuentran dentro de su pueblo, y los vetará para siempre de su santa montaña.

El que el juicio de Jehová va dirigido contra la Organización Watchtower se hace evidente por el hecho que aquellos que sobreviven la ardiente denunciación “se refugian en el nombre de Jehová”; es decir, son testigos de Jehová.

La verdad es que Jehová aun no ha llegado a ser rey. Su reino se volverá una realidad cuando por fin él haya removido de entre su organización hasta el último vestigio de desafuero, y haya limpiado a sus miembros de todo tipo de contaminación. Entonces, y solo entonces, los que hayan quedado experimentarán el cambio a un  lenguaje puro.

Cuando eso sucede el juicio ha concluido y Jehová gobierna como Rey sobre su pueblo; tal y como lo dicen las palabras de clausura de la profecía de Sofonías: “¡Gozosamente grita, oh hija de Sión! ¡Rompe en gritos de alegría, oh Israel! ¡Regocíjate y alborózate con todo el corazón, oh hija de Jerusalén! Jehová ha removido los juicios [que estaban] sobre ti. Ha apartado a tu enemigo. El rey de Israel, Jehová, está en medio de ti. No temerás más la calamidad. En aquel día se dirá a Jerusalén: “No temas, oh Sión. No se dejen caer tus manos. Jehová tu Dios está en medio de ti. Como Poderoso, salvará. Se alborozará sobre ti con regocijo. Se hará silencioso en su amor. Estará gozoso acerca de ti con gritos felices”.

Ciertamente Jehová no se propone anular sus juicios condenatorios contra Babilonia la Grande, o perdonar a los promotores de la religión falsa. ¡Jehová no va a reinar en medio de la cristiandad!

Dios terminará su juicio contra su pueblo, pero solo hasta que ellos hayan sido humillados. Después Jehová “se hará silencioso en su amor”; es decir, ya no habrá más palabras de condenación.

La calamidad que Dios permitirá que experimente su pueblo habrá logrado su propósito. Esa calamidad exterminará a los infieles y a los altivos que se encuentran en medio de la congregación, y producirá un pueblo que realmente temerá y confiará en él. Eso llenará de gozo el corazón de Dios, de tal manera que Jehová también “estará gozoso acerca de ellos con gritos felices”.

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