Un Octavo Rey

“Y la bestia salvaje que era, pero no es, también ella misma es un octavo [rey], pero proviene de los siete, y se va a la destrucción”.

-Revelación 17:11-

PageLines-666-beast-e1415627146789.jpgNo es una exageración decir que desde la gran depresión no se había presentado una crisis global financiera que amenazara la paz y la seguridad del mundo como la crisis que vivimos en este momento. Sí, en este momento el dúo angloamericano se encuentra en una situación que pudiera transformarse en un colapso que arrastre con él, el entero sistema político y económico en que vivimos.

Al vernos ante tal situación es más que apremiante dar una seria consideración a los capítulos 13 y 17 del libro de Revelación, de tal manera que podamos tener una panorámica oportuna de la repentina e inesperada muerte del sistema político en que vivimos. Es de peculiar importancia analizar lo que nos dice Revelación 13:3, donde leemos: “Y vi una de las cabezas de ella como muerta por degüello, pero su golpe de muerte fue sanado, y toda la tierra siguió a la bestia salvaje con admiración”.

¿Qué podría significar esto?

La interpretación que la Sociedad Watchtower da a este versiculo parece ser bastante razonable, pues se nos dice que la cabeza que fue degollada fue la del imperio angloamericano. Esto parece tener sentido en vista de la revelación que dio el ángel al apóstol Juan, pues en Revelación 17:10 leemos: “Y hay siete reyes: cinco han sido, uno es, el otro aún no ha llegado pero cuando llegue tiene que permanecer un poco de tiempo”.

Los cinco reyes que habían caído antes del primer siglo son aquellos que se mencionan en la Biblia y que habían dominado al pueblo de Dios. Ellos son: Egipto, Asiria, Babilonia, Medo-Persia y Grecia. Aquel que “es” era el rey romano que dominaba al mundo en el tiempo en que se le dio la revelación al apóstol Juan.

Este “religioso” rey romano dominó al mundo por medio de la iglesia católica romana por mucho más tiempo del que los historiadores reconocen como la caída oficial del imperio romano. Con el tiempo, una ex-colonia del imperio romano,- el imperio británico,- tomó el lugar de éste, hasta convertirse en el rey del siglo XX. El rey que “aún no ha llegado”, – desde el punto de vista de Juan,- resultó ser el rey angloamericano.

Pero la pregunta que debemos considerar es si la profecía que predice el golpe mortal a una de las cabezas de la bestia se ha cumplido ya, pues la profecía pronostica un golpe mortal a esta cabeza, para después ser sanada y restaurada

En el libro “Apocalipsis…¡Se Acerca su Magnífica Culminación!” publicado en 1988, la Sociedad Watchtower presenta una explicación bastante convincente de que esta profecía se cumplió en el tiempo de la primera guerra mundial. Según el comentario de la Sociedad Watchtower, la primera guerra mundial fue devastadora para todo el sistema político mundial por la impresionante pérdida de vida y de recursos que ésta acarreo. Según esta interpretación, parece ser que en ese entonces el mundo estuvo a punto de terminar…..para después volver a la vida.

Pero, ¿Es verdad eso? ¿Está ésta explicación en armonía con los hechos históricos? Y algo aun mucho más importante: ¿Está ésta explicación en armonía con la profecía? ¿Cómo podemos contestar esta pregunta?

Sin duda alguna, la primera guerra mundial fue una catástrofe enorme para las naciones de Europa. Pero, ¿Fue ese el verdadero cumplimiento de dicha profecía; la cual indica que las potencias del mundo sufren un catastrófico golpe de muerte?

Bueno, recordemos que la primera guerra mundial se peleó principalmente en las trincheras de Francia. A diferencia de la segunda guerra mundial, la población civil, así como los centros de gobierno no fueron el blanco específico de los combatientes. Contrariamente a la guerra de Vietnam, no se vieron protestas antibélicas, amenazando con derrocar al gobierno. Ciertamente no hubo inestabilidad social en Londres o en Washington en lo que se conoció como la gran guerra.

El único gobierno europeo que sufrió lo que pudiera considerarse un golpe de muerte fue la Rusia zarista, y quizás la Casa de Hapsburg, así como el imperio otomán. Ciertamente los Estados Unidos no se vieron sacudidos por el breve involucramiento que tuvieron en esa guerra. Por eso, no existen evidencias históricas que justifiquen la interpretación que Betel da a esa profecía.

Debido a que todas las profecías bíblicas están interrelacionadas, la primera asignación de un aspirante a intérprete debe ser el de descubrir patrones o algún común denominador en la “superficie” de alguna profecía. El lograr tener una panorámica general de alguna profecía bíblica puede compararse con el armar un rompecabezas.

revelationAl igual que en un rompecabezas, al principio las piezas que se consideran parecen ser las correctas en el lugar correcto, pero, conforme va emergiendo la forma cada vez más completa de la imagen que tratamos de construir, llegamos a la conclusión que algunas piezas no están en el lugar que creíamos era el correcto, y cuando estamos por terminar el rompecabezas nos damos cuenta que la imagen que tenemos está distorsionada.

Es verdad que hace años esa interpretación podría haber tenido cierto sentido, pero al ver que el año 1914 y su guerra se alejan más y más de nosotros para perderse en el olvido, no podemos evitar llegar a la conclusión que algunas partes del rompecabezas profético no encajan donde están.

Un ejemplo del error que Betel ha cometido referente al rompecabezas profético lo vemos con la interpretación que ellos dan a la bestia que sale del abismo, – bestias que salen del abismo en caso de la Sociedad Watchtower-

“La Bestia Salvaje Que Asciende Del Abismo”

Considere por ejemplo el texto de Revelación 11.7, donde se nos dice: “Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará”.

De acuerdo con la interpretación de la Sociedad Watchtower, la bestia que asciende del abismo es el entero sistema político de Satanás que volvió a la vida después de haber recibido un golpe mortal, producto de la devastación causada por la primera guerra mundial. Notemos ahora que Revelación 17:8 también nos habla de una bestia que sale del abismo, pues leemos: “La bestia salvaje que viste era, pero no es y no obstante está por ascender del abismo y ha de irse a la destrucción”.

La bestia salvaje que encontramos aquí ha sido interpretada como la Liga de Naciones, la cual sufrió un golpe de muerte durante la segunda guerra mundial, para después volver a la vida bajo el nombre de Naciones Unidas.

Pero, ¿Es razonable que Dios haya querido mostrarnos dos bestias diferentes a las que se les hiere de muerte en dos ocasiones diferentes? ¿Será que este es un claro ejemplo de interpretación privada por parte de Betel? Ciertamente ellos violan la armonía natural que existe en la Palabra Profética de Dios. 

Es importantísimo comprender esto, pues se nos menciona que esta es la base que Dios usa para determinar su juicio y tiene que ver con la adoración que la gente da a la bestia salvaje que fue resucitada y a su imagen. En lo que se refiere a la salvación que se otorga a los hijos ungidos de Dios, Revelación 15:2 nos dice que ellos “Salen victoriosos de la bestia salvaje y de su nombre y del número de su nombre”.

Revelación 20:4 también nos habla de aquellos que fueron muertos “Por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios, y porque no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen, y no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano”.

De manera opuesta, los que reciben un juicio adverso son aquellos que “admiran con gran admiración” a la bestia salvaje resucitada. Revelación 15:2 nos dice que “Todos los que moran en la tierra la adorarán; y que el nombre de ninguno de estos está escrito en el rollo de la vida del Cordero que fue degollado desde la fundación del mundo”.

Revelación 14:9 es aun más claro en este aspecto: “Y otro ángel, un tercero, les siguió, y decía con voz fuerte: “Si alguno adora a la bestia salvaje y a su imagen, y recibe una marca en su frente o sobre su mano, también beberá del vino de la cólera de Dios que ha sido vertido sin diluir en la copa de su ira, y será atormentado con fuego y azufre a vista de los santos ángeles y a vista del Cordero”.  

Revelación 17:8 también emite un juicio similar referente a la bestia color escarlata que sale del abismo: “Y cuando vean como la bestia salvaje era, pero no es, y no obstante, estará presente, los que moran en la tierra se maravillarán con admiración, pero sus nombres no han estado escritos en el rollo de la vida desde la fundación del mundo”.

two-horned BEAST-EARTHLas Escrituras nos dicen que cualquiera que acepta “la marca” de la bestia es descalificada para ser salva y entrar al reino de Dios, una vez que éste reemplace al corrupto sistema político en que vivimos. Es evidente que la marca de la bestia tiene como propósito representar el juicio condenatorio irreversible hacia el individuo. Revelación también expresa ese juicio diciéndonos que los nombres de esas personas están excluidos del simbólico libro de la vida.

El juicio resultará en que la humanidad será dividida en dos bandos muy distintos. Aquellos que tengan la marca no podrán deshacerse de ella, pues habrán sido condenados. Es como si cualquiera que se rinde ante la bestia resucitada recibiera un tatuaje irremovible que lo identifica ante Dios como merecedor de muerte. Eso se hace evidente cuando vemos el resultado de la transgresión: “Y una úlcera perjudicial y maligna llegó a estar sobre los hombres que tenían la marca de la bestia salvaje y que adoraban a su imagen”.

Con eso en mente, la pregunta es ¿Cuándo se lleva a cabo el juicio?¿Ha comenzado ya tal juicio? En lo referente al versiculo mencionado, el libro, Revelación se Acerca su Culminación, nos dice que las naciones ya han sido puestas bajo obligación para adorar  a la bestia, y que la humanidad ha sido maldecida desde 1922:

“La humanidad ha sido puesta bajo obligación para adorar a aceptar la marca de la bestia con el objeto que nadie pueda vender o comprar excepto aquellos que tengan el número de la bestia o su nombre. Pero hay un precio que pagar por esto. Jehová considera a aquellos han aceptado la marca como si hubieran sido castigados por una ulcera maligna. Desde 1922 ellos han sido marcados en público como gente que ha rechazado al Dios vivo”.

Ahora considere lo que nos dice la revista La Atalaya del 1 de octubre de 1983, en lo referente a la bestia de color escarlata que asciende del abismo:

“La simbólica “bestia salvaje” fue conocida primero como la Liga de Naciones. Esa institución bajó al abismo de la inactividad durante la segunda guerra mundialdurante los años 1939-45, y ascendió del abismo en ls forma de las Naciones Unidas después de la gurra. Debido a ello, desde 1945 prevalece una peligrosa situación que puede afectar al vida de aquel que busca obtener la vida en el paraíso terrenal. Él puede ser engañado a tomar un curso que lo lleve a que él sea descalificado de tener su nombre en el rollo de la vida”.

De manera increíble, tal y como ellos le han dado dos interpretaciones diferentes a la bestia que sale del abismo; ellos también le han asignado dos cumplimientos al inicio del juicio final, -1922 y 1945-. Pero independientemente de preguntarnos cuál de las dos fechas es la correcta, debemos prguntarnos, ¿Por qué Dios es tan caprichoso? ¿Es razonable pensar que el Juez Imparcial de la tierra de manera arbitraria borre el nombre de una persona del libro de la vida solo porque de manera casual e insignificante apoyó a una impotente organización que ni siquiera existe en nuestros días?

Además, ¿Es razonable que la condenación eterna caiga sobre aquellos que “admiraron sin medida” los desarrollos políticos después de la primera guerra o inclusive han alabado a la ONU desde 1945?

Si la interpretación de Betel es correcta entonces eso significa que todo aquel que ha apoyado a la Liga de Naciones o a la ONU han sido condenados a la muerte eterna. ¿Pero es cierto eso? Es obvio que una persona tiene la marca o no la tiene; así de sencillo. Si la persona tiene la marca no hay forma que ésta pueda arrepentirse o deshacerse de ella.

Es indudable que aquellos que reciben “la marca” de la bestia son descalificados para vivir bajo el reino de Dios. Por lo tanto, la marca de la bestia representa el juicio irreversible de Dios. Aquellos que adoran a la bestia salvaje reciben un tatuaje simbólico permanente que los identifica ante los ojos de Jehová como merecedores de muerte. Lo que debemos de observar es que la adoración a esta bestia ocurre después del recuperamiento milagroso de lo que parecía una herida mortal.

Jehová es el Dios de la Justicia. Sus juicios NO son arbitrarios o caprichosos. Su decisión judicial decreta la muerte para todo aquel que adora a la bestia o a su imagen después de ser resuscitada. La idea que los Estados Unidos, Inglaterra, o cualquier otro aspecto del sistema político actual- sufrió lo que podría considerarse como un golpe de muerte durante el periodo 1914-1918 no es apoyada por la realidad en que vivimos.

Tampoco es realista el creer que la fundación de las Naciones Unidas después de la segunda guerra mundial fue; de alguna manera, el principio del juicio. Si analizamos la Escritura detalladamente, nos damos cuenta que no podemos hacer referencia a algún hecho histórico que haya tenido la trascendencia que señala la profecía y que pueda considerarse como un punto de viraje en la historia de la humanidad.

Es por lo tanto aparente que las circunstancias que rodean la muerte y el reavivamiento de la bestia política de Satanás es un hecho único y particular que marcará el comienzo del Gran Día de Juicio de Jehová.

En lo relacionado con el día del juicio del Señor, Revelación 17:8 nos dice: “Y cuando vean que la bestia salvaje era, pero no es, y, no obstante está por ascender del abismo y ha de irse a la destruccion. Y cuando vean como la bestia salvaje era, pero no es, y, no obstante estará presente, los que moran en la tierra se maravillarán con gran admiración”.

La críptica expresión anterior utiliza el verbo ser en tres diferentes tiempos: pasado, presente, y futuro. El momento en que la profecía nos habla en presente es en el breve periodo cuando la bestia “no es”; es decir, cuando está por ascender del abismo. Pero ¿Cuáles son las posibilidades que la profecía nos hable, o nos haya hablado en tiempo presente durante el periodo de la segunda guerra mundial; cuando la Liga de Naciones fue disuelta?

Además, no parece razonable pensar que Dios juzgue a la humanidad basándose en la relación de ésta con la relativamente impotente e insignificante ONU de la actualidad. Es mucho más probable que las palabras del ángel tengan una aplicación futura, cuando los poderes de los cielos sean sacudidos

Estamos por ser testigos del catastróficos colapso del sistema dominado por el dúo angloamericano. El sistema democrático de cosas actual está por sufrir una calamidad sin paralelo alguno en la historia moderna de la humanidad. La caída de los Estados Unidos sacudirá los cimientos del mundo y cuestionará la viabilidad  y la existencia de la civilización como la hemos conocido hasta ahora.

El terror causado por el golpe de muerte al sistema anglo-americano hará pensar a la gente que el mundo se acabará en ese entonces; en ese mismísimo momento. Este fenómeno único y aterrador se describe en el libro de Revelación, después de la apertura del sexto rollo:

“Y vi cuando abrió el sexto sello, y ocurrió un gran terremoto; y el sol se puso negro como saco de pelo, y la luna entera se puso como sangre, y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como cuando una higuera sacudida por un viento fuerte echa sus higos aún no maduros. Y el cielo se apartó como un rollo que se va enrollando, y toda montaña y [toda] isla fueron removidas de sus lugares.Y los reyes de la tierra y los de primer rango y los comandantes militares y los ricos y los fuertes y todo esclavo y [toda] persona libre se escondieron en las cuevas y en las masas rocosas de las montañas. Y siguen diciendo a las montañas y a las masas rocosas: “Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, y ¿quién puede estar de pie?”.

La Sociedad Watchtower ha reconocido que es razonable pensar que los siete sellos del libro de Revelación son abiertos de una manera rápida y sucesiva. El problema que tenemos es que no es posible armonizar esta profecía con nuestra sacrosanta interpretación y creencia que el año 1914 fue el comienzo del fin, pues es obvio que la apertura del sexto sello aún no ha ocurrido.

Nos aventuramos en el absurdo cuando afirmamos que la primera guerra mundial inició el terrible día de la ira de Jehová que predice el colapso de las instituciones mundiales simbolizadas por montañas, y el eclipsamiento del firmamento político. Si los aterradores acontecimientos contenidos en la apertura del sexto sello aún no han sucedido, es entonces obvio que tampoco se han abierto los cinco rollos que anteceden.

Debido a que a Satanás se le presenta en el libro de Revelación como al dragón de siete cabezas, su invisible cosmocracia se ha manifestado a través de cada una de las cabezas de su aparato político en la tierra. Como ya hemos dicho, la séptima cabeza que es herida de muerte es solo un reflejo del golpe mortal que Satanás  y sus demonios reciben al ser expulsado de los cielos por Jesucristo.

Es casi seguro que Satanás recurrirá al uso de armas nucleares y de destrucción masiva. Aparentemente es ese momento; cuando todo está perdido y la civilización está a punto de desaparecer, la bestia se recupera del golpe semi mortal que recibió, y se presenta como el salvador de la tierra.

“Y su Número es el Seiscientos Sesenta y Seis”

El futuro colapso de este sistema de cosas servirá como pretexto para implementar un régimen totalitario global. El capítulo 13 del libro de Revelación nos dice que la bestia que resucita del golpe de muerte que recibió hace “que se matara a todos los que no adoraran de manera alguna a la imagen de la bestia salvaje”.

Hasta ahora nadie ha sido perseguido o se le ha obligado a adorar a las Naciones Unidas so pena de muerte. Sí, hasta este día, ni el dúo angloamericano ni las Naciones Unidas han coaccionado a la humanidad a reconocer su autoridad.

Sin embargo, en algún momento del futuro, y debido a una crisis de proporciones inimaginables, las Naciones Unidas se alistan para convertirse en el octavo rey de la profecía bíblica; imponiendo su ley de tal manera que “pone bajo obligación a todas las personas —los pequeños y los grandes, y los ricos y los pobres, y los libres y los esclavos— para que a estas se dé una marca en su mano derecha o sobre su frente, y para que nadie pueda comprar o vender salvo la persona que tenga la marca”. 

La Escritura continúa diciendo “el nombre de la bestia salvaje o el número de su nombre. Aquí es donde entra la sabiduría: El que tenga inteligencia, calcule el número de la bestia salvaje, porque es número de hombre; y su número es seiscientos sesenta y seis”.

Algo que corrobora el hecho que el Día del Juicio involucrará  la idolatrización de una imagen política lo encontramos en Isaías 41:1-5, donde leemos: “Atiendan a mí en silencio, oh islas; y recobren el poder los grupos nacionales mismos. Que se aproximen. Que hablen en aquel tiempo. Acerquémonos juntos para el juicio mismo”.

Pero, ¿Cuáles son las circunstancias que hacen que Jehová llame a los grupos nacionales a fin de que se presenten para juicio ante él? Aparentemente el permiso que Jehová otorga a las naciones para que recuperen el poder coincide con la resurrección de la bestia que asciende del abismo.

Sí, el momento en que Dios pronuncia esas palabras sucede durante el Día del Juicio. Obviamente, el hecho que Jehová llama a las naciones para ejercer juicio es un asunto inspirador de temor. Pero, ¿Cómo fueron reunidos para juicio las naciones en 1914? La Sociedad Watchtower no tiene respuesta a esa pregunta.

Screen Shot 2016-03-15 at 7.02.00 PMAunque es evidente que Ciro; a quien Jehová describe como su ungido liberador, sirve como patrón profético durante la presencia de Cristo, pues ambos son guerreros, la aplicación de esta profecía al año 1914 es bastante cuestionable. Por ejemplo, Isaías 41:2 nos dice: “¿Quién ha suscitado [a alguien] desde el naciente? ¿[Quién] procedió en justicia a llamarlo a Sus pies, para dar delante de él las naciones, y para hacer que [él] vaya sojuzgando hasta a reyes? ¿[Quién] siguió dándo[los] como polvo a su espada, de manera que han sido impelidos de acá para allá como simple rastrojo con su arco?”.

La interpretación de la Sociedad nos dice que Cristo es el rey que subyuga a los reyes del mundo. Pero, ¿Hay evidencia de esto? No, no hay ninguna evidencia. Desde 1914 las naciones han actuado como ellas han querido. No vemos cómo Jesús haya subyugado a las naciones desde entonces.

La profecía de Isaías también tiene paralelo con la construcción de una imagen que aparece en el libro de Revelación. Isaías nos dice que después que Jehová llama a las naciones para juicio, las naciones se encuentran ocupadas fabricando y adorando un burdo ídolo:

“Las islas vieron y empezaron a temer. Las mismísimas extremidades de la tierra empezaron a temblar. Se acercaron y siguieron viniendo. Se pusieron a ayudar cada cual a su compañero, y uno decía a su hermano: “Sé fuerte”. De manera que el artífice se puso a fortalecer al metalario; el que alisa con el martillo de fragua al que martilla en el yunque, diciendo respecto a la soldadura: “Está bien”. Por fin, uno lo aseguró con clavos para que no se le pudiera hacer tambalear”.

Al ver las innegables similitudes entre la profecía de Isaías y la profecía de Revelación en lo referente a la fabricación de un ídolo por parte de las naciones como respuesta a los traumáticos acontecimientos en que se ven envueltos, y debido al hecho que por medio de Isaías, Jehová llama a las naciones para presentarse ante él para juicio, es evidente que el  Día de Juicio no comenzó en 1945 con la fundación de las Naciones Unidas.

Además, contrariamente a lo que creen los testigos de Jehová, la caída de la séptima potencia mundial, así como la ascención al poder por parte del octavo rey es un acontecimiento rápido y sucesivo. Es obvio que el octavo rey aun no ejerce autoridad. Debido a que el octavo rey emerge o sale de los otros siete, es evidente que el rey angloamericano no solo insufla vida a la imagen y ordena al mundo adorarla, sino que también le cede el  poder a su espantosa creación, y él es relegado a segunda importancia.

El colapso financiero mundial que estamos presenciando nos da una idea de cómo el presente sistema político puede ser arruinado y reemplazado por una forma de comunismo global.

De esa manera, todos los habitantes de la tierra no podrán comprar o vender a menos que reconozcan la imagen de la bestia. La “hora” que Jehová otorga al octavo rey coincide con la hora de la prueba a la que Jesús hizo referencia en el capítulo tres de Revelación, donde él promete a sus fieles: “Porque guardaste la palabra acerca de mi aguante, yo también te guardaré de la hora de prueba, que ha de venir sobre toda la tierra habitada, para someter a prueba a los que moran en la tierra”.

La prueba que se cierne sobre toda la humanidad forzará a todos los hombres a demostrar su alianza; ya sea al milagrosamente resucitado sistema político de Satanás, o al reino de Dios que en ese entonces ya habrá llegado y sido establecido en los cielos.

Sí, será en ese momento cuando se escuchará la voz del ángel diciendo: “Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora del juicio por él, de modo que adoren al que hizo el cielo y la tierra y [el] mar y [las] fuentes de [las] aguas”. -Revelación 14:7-

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