21) MIQUEAS2019-01-02T21:03:37+00:00

MIQUEAS

“Oigan, oh montañas, la causa judicial de Jehová, también ustedes, objetos durables, ustedes los fundamentos de [la] tierra; porque Jehová tiene una causa judicial con su pueblo, y con Israel argüirá.” — Miqueas 6: 2 

La profecía de Miqueas comienza cuando Jehová pronuncia una advertencia inspiradora de temor a los habitantes de la tierra. Sí, Jehová está por bajar, ¡Está por bajar de los cielos, y Él baja para enderezar los asuntos de la humanidad!

Sí, el hecho de que el Dios Todopoderoso decide bajar a nuestra insignificante tierra a poner las cosas en orden por medio de un impresionante y aterrador juicio hace que las mismísimas montañas se derritan ante la presencia del Altísimo. Miqueas 1:1,4 describe esta escena así: “Porque, ¡miren!, Jehová sale de su lugar, y ciertamente bajará y pisará sobre los lugares altos de la tierra. Y las montañas tienen que derretirse bajo Él, y las llanuras bajas mismas se henderán, como cera debido al fuego, como aguas que se derraman por un lugar empinado.” 

¿Qué es lo que ha obligado al Gran Dios Jehová a tomar esa decisión tan drástica?, Sí, ¿Por qué decide Jehová Dios abandonar su lugar de habitación y visitar la tierra? El siguiente versículo de Miqueas nos contesta esa pregunta: “Debido a la sublevación de Jacob hay todo esto, aun debido a los pecados de la casa de Israel.”  “Todo esto” se debe a la causa judicial que Jehová Dios tiene en contra de su pueblo. Desafortunadamente, esa no es una causa judicial cualquiera, pues en este caso no solo es Dios la Parte Acusadora, sino también un Fiscal Justo y el Juez Mayor. 

Pero, ¿Quién podría argumentar exitosamente un juicio contra Dios? 

Sí, ¿Cuáles son las razones de esta demanda judicial y qué bases tiene Dios para sustentar su acusación? La base fundamental de esa demanda se sustenta en el hecho que la nación de Israel se encuentra en un pacto legal con Dios, y son los pecados y la necedad del pueblo israelita lo que ha hecho que este convenio haya sido violado; y como consecuencia de ello, se llevará a cabo un juicio en contra de ellos que hará cimbrar a la mismísima tierra. 

Obviamente, Dios no descendió literalmente a la tierra, ni tampoco las montañas se derritieron como cera ante su presencia. La realidad de las cosas es que este juicio se pronunció en contra de su pueblo; y muy en especial en contra de los líderes de Israel. No fue sino hasta que Jehová Dios tuvo pruebas innegables e irrefutables contra sus adoradores que a ellos se les halló culpables; y como consecuencia de eso, Jehová Dios empleó a dos agencias humanas para ejecutar la sentencia contra Israel y Judá. Estas dos agencias fueron los ejércitos asirios y babilonios. Esos dos ejércitos eran tan crueles e inhumanos que podría decirse que destruyeron todo lo que en sus tiempos pudo haber sido conocido como civilización. Sí, no es ninguna exageración afirmar eso. De manera trágica, la situación en nuestros días es similar a la situación del pueblo de Israel de la antigüedad. No hay razones para pensar que el juicio de Dios sea diferente en esta ocasión, pues seguramente se cumplirán los modelos proféticos del pasado establecidos en las Escrituras. 

El libro de Miqueas es uno de los libros proféticos más antiguos de la Biblia; no obstante, este nos dice que el cumplimiento de sus palabras está reservado para “la parte final de los días.” Por lo tanto, nos preguntamos: ¿Qué mensaje contiene Miqueas para los cristianos de la actualidad? Sí, ¿Cuál es el verdadero significado de ese libro? De manera interesante, el nombre Miqueas es una abreviación del nombre Miguel, que como todos sabemos, es el nombre del arcángel que en otras partes de las Escrituras es descrito como el Salvador del pueblo de Jehová. Por eso, no es de extrañarnos que a través del libro de Miqueas se haga referencia al Mesías prometido en calidad de Salvador. 

Como muchos otros libros bíblicos, la profecía de Miqueas hace referencia al día de Jehová en el marco de circunstancias en que fue escrito; circunstancias que en su momento aplicaron al Israel de la antigüedad, pero que en nuestros días aplican a lo que conocemos como el Israel espiritual o la congregación de Cristo. 

La razón por la cual las profecías en contra del Israel de la antigüedad aplican al Israel espiritual es porque el Israel original fue reemplazado por el Israel de Dios. Por ejemplo, no es casualidad que el fundamento del Israel espiritual tenga como base los doce apóstoles originales de Jesús; tal como el Israel original estaba fundamentado sobre las doce tribus. De hecho, el pacto original entre Jehová y Abrahán tuvo como finalidad principal que produjera una organización compuesta por Cristo Jesús y sus seguidores ungidos, los cuales serían la verdadera semilla de Abrahán según las palabras de Gálatas 3:29. A través de esa organización, Jehová Dios bendecirá a toda la humanidad por medio de la resurrección de los muertos. El que tanto el Israel de la antigüedad, así como el Israel de Dios estén inseparablemente ligados se hace evidente por el hecho de que las doce simbólicas puertas de la Nueva Jerusalén que encontramos en el libro de Revelación tienen los nombres inscritos de los doce hijos de Jacob, mientras que las doce piedras del fundamento de la ciudad celestial tienen inscritos los nombres de los doce apóstoles de Jesús.

De manera apropiada, el último versículo de la profecía de Miqueas hace alusión al pacto de larga duración entre Dios y Abrahán: “Darás [el] apego a la verdad [dado] a Jacob, [la] bondad amorosa [dada] a Abrahán, que juraste a nuestros antepasados desde los días de mucho tiempo atrás.” 

Como un ejemplo de cómo estas profecías aplican al Israel espiritual en vez de aplicar al Israel carnal, considere los últimos dos versículos del segundo capítulo de Miqueas, los cuales nos dicen lo siguiente: “Positivamente te reuniré, Jacob, todo; sin falta juntaré a los restantes de Israel. En unidad los pondré, como rebaño en el aprisco, como hato en medio de su pasto; tendrán el alboroto de hombres’. Ciertamente el que irrumpe subirá delante de ellos: realmente romperán a través. Y pasarán por una puerta, y saldrán por ella. Y su rey pasará a través delante de ellos, con Jehová a la cabeza de ellos.” 

En el cumplimiento inicial de esta profecía, los judíos fueron llevados al cautiverio a Babilonia, para después ser recomprados por Jehová. Eso sucedió cuando el rey Ciro destronó a Babilonia como la potencia dominante, y de esa manera abrió la puerta para que un resto de los exiliados en esa ciudad retornaran a Jerusalén para reconstruir el templo de Jehová. Esto es lo que leemos en Miqueas 4:10: “Está con dolores fuertes y estalla, oh hija de Sión, como una mujer que da a luz, porque ahora saldrás de un pueblo, y tendrás que residir en el campo. Y tendrás que llegar hasta Babilonia. Allí serás librada. Allí Jehová te comprará de nuevo de la palma de la mano de tus enemigos.” No obstante, el reino davídico no fue reinstituido. No hubo ningún rey que dirigiera al resto recién liberado a Jerusalén. No hay duda de que Ciro sirvió como libertador, y como tal, él prefiguró al Libertador Mayor, al verdadero Ungido de Jehová, Jesucristo. Obviamente, en ese tiempo Jesucristo aún no había nacido en la tierra. Además, cuando el Señor Jesús vino por primera vez, él no liberó a los judíos de las manos de los romanos, lo cual para ellos era como un cautiverio. La recolección final del Israel de Dios ocurre bajo la dirección del Rey nombrado por Jehová, y se lleva a cabo durante la siega final, cuando Jesús envía a sus ángeles a lo largo y ancho de la tierra para reunir al trigo en su granero.

Tal vez lo más desconcertante que hallamos en la profecía de Miqueas y que nos hace dudar del tiempo de su cumplimiento, es el hecho que el capítulo 5 sitúa el nacimiento de Jesucristo durante el tiempo de la invasión del ejército asirio a Judá: “En este tiempo te haces cortaduras, oh hija de una invasión; un sitio ha puesto él contra nosotros. Con la vara golpearán sobre la mejilla al juez de Israel. Y tú, oh Belén Efrata, el demasiado pequeño para llegar a estar entre los miles de Judá, de ti me saldrá aquel que ha de llegar a ser gobernante en Israel, cuyo origen es de tiempos tempranos, desde los días de tiempo indefinido. Por lo tanto, él los cederá hasta el tiempo en que la que da a luz realmente dé a luz. Y los demás de sus hermanos volverán a los hijos de Israel. Y él ciertamente estará de pie y hará pastoreo en la fuerza de Jehová, en la superioridad del nombre de Jehová su Dios.”

Para complicar aún más las cosas, el versículo mencionado anteriormente parece conectar la restauración de Israel al tiempo de Cristo, y hasta parece insinuar que Jesucristo es golpeado por las fuerzas invasoras. Pero, ¿Cómo podría ser eso así? Además, el libro de Miqueas sitúa la conquista de Israel por los babilonios antes de la invasión asiria, lo cual históricamente no fue así. Por ejemplo, inmediatamente antes de que la profecía anuncie el lugar del nacimiento del Mesías, Jehová promete liberar a su pueblo de Babilonia, y después, Miqueas 4:11-12 predice lo siguiente: “Y ahora ciertamente se reunirán contra ti muchas naciones, las que dicen: ‘Sea contaminada, y posen nuestros ojos la vista sobre Sión’. Pero en cuanto a ellos, no han llegado a conocer los pensamientos de Jehová, y no han llegado a entender su consejo; porque él ciertamente los juntará como una hilera de grano recién cortado a la era.” 

A todas aquellas naciones que se juntan para hacer la guerra contra Jerusalén, las Escrituras las llama colectivamente ‘’el asirio’’, tal como nos dice Miqueas 5:6: “Y realmente pastorearán la tierra de Asiria con la espada, y la tierra de Nemrod en sus entradas. Y él ciertamente efectuará liberación [de manos] del asirio, cuando entre en nuestra tierra y cuando pise sobre nuestro territorio.”

Debido a todas estas incongruencias, debería ser aparente que el libro de Miqueas tiene un significado profético que va mucho más allá del tiempo de las invasiones asirias y babilonias; también es evidente que esas invasiones prefiguran realidades que aún están por suceder. Podemos afirmar que la profecía tiene una relevancia posterior al tiempo en que Jesús vivió en la tierra. No hay duda de que el cumplimiento mayor de esta profecía tiene que ver con la devastación y restauración del Israel espiritual y la recolección final del resto de la descendencia prometida, es decir, la recolección final de los ungidos. 

Pero antes de considerar el significado profético que encierra el enigma que encontramos en el libro de Miqueas y su cumplimiento en la parte final de los días, consideremos primero la causa judicial de Dios contra Israel.

Miqueas 1:5 sintetiza en pocas palabras las acusaciones de Dios en contra de Su pueblo: “Debido a la sublevación de Jacob hay todo esto, aun debido a los pecados de la casa de Israel. ¿Cuál es la sublevación de Jacob? ¿No es Samaria? Y ¿cuáles son los lugares altos de Judá? ¿No son Jerusalén? 

En otras palabras, la sublevación en contra de Dios proviene de Israel (Samaria) y Judá, incluso del centro de la adoración verdadera: la ciudad santa de Jerusalén. ¡Ciertamente a injusticia y la idolatría han sido institucionalizadas!

‘’AY DE LOS QUE TRAMAN LO QUE ES DAÑIÑO’’

Jehová Dios comienza su acusación en contra de aquellos que confabulan con el objetivo de enriquecerse a expensas de su pueblo, al decir lo siguiente: “¡Ay de los que traman lo que es dañino, y de los que practican lo que es malo, sobre sus camas! A la luz de la mañana proceden a hacerlo, porque está en el poder de su mano. Y han deseado campos y se han apoderado [de ellos]; también casas, y [las] han tomado; y han defraudado a un hombre físicamente capacitado y a su casa, a un hombre y su posesión hereditaria.” 

En numerosos lugares de e-testigosdejehova.com hemos explicado que las profecías hebreas aplican de manera singular a la Sociedad Watchtower; el centro oficial de la adoración verdadera en la tierra. Siendo ese el caso, ¿De qué forma esos “ayes” pudieran aplicar a la organización?

Primeramente, consideremos las palabras de Charles Russell, fundador de la Sociedad Watchtower, quien estableció como política oficial que la Sociedad jamás solicitaría fondos, y que, si algún día el dinero no alcanzaba para sufragar los gastos, tal falta de recursos debería ser vista como una señal de parte de Jehová para que la publicación de la revista La Atalaya cesara. Debido a eso, por muchas décadas los testigos de Jehová se han jactado de no hacer colectas en sus salones del reino. Obviamente, nuestros lugares de reunión poseen cajas de contribución y con frecuencia se nos recuerda que debemos cooperar; lo cual no tiene nada de malo, pues el salón del Reino y los salones de asamblea, al igual que otras entidades, necesitan de dinero para poder subsistir. Existen razones justificadas para contribuir gozosamente a los gastos de nuestros lugares de reunión; después de todo, aún en los tiempos de los apóstoles se pedían contribuciones, las cuales eran destinadas a las viudas y a los huérfanos; tampoco debemos olvidar a la viuda que mencionó Jesús por haber contribuido con más de lo que estaba dentro de sus posibilidades. 

Desafortunadamente, en los últimos años, parece que Betel ya no está tan satisfecho con las modestas donaciones que depositan los testigos de Jehová en las cajas de contribuciones. Aparentemente, la Sociedad ahora procura adquirir dinero en grande. ¿De qué manera? 

A partir del año 1999, la Sociedad comenzó a idear y concebir formas muy sofisticadas para poder obtener más dinero del que se espera que los hermanos contribuyan. Con el objetivo de lograr eso, anualmente, en el mes de noviembre, la Sociedad Watchtower publica un artículo en el que se exhorta a los cristianos a donar testamentos, propiedades, acciones, bonos, pensiones, seguros de vida y otras cosas más a la Sociedad. ¡El Establecimiento Betel también les recuerda a las personas que ellos aceptan joyas!

Además de eso, la Sociedad publicó un folleto de 32 páginas titulado ‘’Donaciones planificadas para favorecer el servicio del Reino en todo el mundo’’ con el propósito de orientar de una mejor manera el proceso de donación, y así lograr que los hermanos donen sus pertenencias a Betel.

En verdad, debido a que “está en el poder de su mano”, tal como lo dice Jehová a través de Miqueas, los “comandantes” de la Sociedad han usado su poder teocrático sobre la organización para recordar a los hermanos en un artículo que se publica cada año que ‘’Jehová ama al dador alegre.” No hay duda que esas palabras son verdad; Jehová verdaderamente ama al dador alegre; no obstante, nos preguntamos lo siguiente: ¿Verdaderamente es una donación “voluntaria” cuando la Sociedad pone su sello de aprobación en este medio de recaudación monetaria promovido por la institución que se autodenomina la vocera oficial de Dios, y que de una u otra forma hace que las personas mayores lleguen a encontrarse en una situación de  vulnerabilidad cuando ellos ceden sus pensiones, seguros y herencias a una entidad que no velará económicamente por ellos? 

Para mucha gente una herencia es algo sagrado, pues es una posesión familiar que se transfiere de abuelos a padres, y de padres a hijos. Una vez que se firma un documento para donar una herencia, esta desaparece como posesión de la familia para siempre. Por eso nos preguntamos lo siguiente: ¿Qué derecho tiene Betel para inmiscuirse en los asuntos financieros privados de una familia? Ese hecho diferencia mucho del consejo del apóstol Pablo, el cual solo dijo que se reservara algo cada semana para ayudar a las personas necesitadas. En verdad, ¿qué base bíblica tiene la Sociedad Watchtower para justificar este tipo tan sofisticado de recaudación monetaria?, ¿Acaso el Cuerpo Gobernante ha reflexionado seriamente en la posibilidad de que tal vez algún miembro de la familia del donante no esté de acuerdo con este tipo de donación? 

El dinero que se deposita en las cajas de contribución es algo muy diferente, pues todos sabemos cuán necesarios es contribuir, pero el insinuar y buscar que los hermanos donen sus herencias y pertenencias a la Sociedad puede tener un efecto devastador en las finanzas de las familias a largo plazo. 

La Sociedad explicó la profecía de Miqueas en la Asamblea de Distrito del año 2002, denominada ‘’Celosos Proclamadores del Reino’’. Al año siguiente, lo que se presentó en ella fue publicado en la Atalaya del 15 de agosto. Comentando acerca de Miqueas 2:1, la Sociedad escribió lo siguiente: 

‘’Hay individuos codiciosos que pasan la noche despiertos tramando la manera de apropiarse de los campos y las casas de su prójimo, y al llegar la mañana, se apresuran a realizar sus planes. Pero no cometerían esos actos malvados si recordaran el pacto que tienen con Jehová. La Ley mosaica contiene disposiciones para proteger a los pobres. Bajo la Ley, ninguna familia debería perder permanentemente su herencia. No obstante, eso no les importa a aquellos individuos codiciosos. Pasan por alto las palabras de Levítico 19:18, donde dice: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’.’’

Basándonos en la Ley de Moisés, ninguna familia debería perder sus posesiones permanentemente. Sin embargo, Betel ha institucionalizado la mismísima práctica que la Ley de Moisés condena. Aunque es verdad que los cristianos no están bajo la Ley Mosaica, es obvio que los principios que contiene esa Ley sí deben tenerse en cuenta. En vista del hecho que la Sociedad Watchtower promueve y practica lo mismo que ella condena, las siguientes palabras de Miqueas aplican a la directiva y a los principales funcionarios de dicha institución: “¡Ay de los que traman lo que es dañino, y de los que practican lo que es malo, sobre sus camas! A la luz de la mañana proceden a hacerlo, porque está en el poder de su mano. Y han deseado campos y se han apoderado [de ellos]; también casas, y [las] han tomado; y han defraudado a un hombre físicamente capacitado y a su casa, a un hombre y su posesión hereditaria.”

 Algo más que debemos considerar es lo siguiente: ¿Verdaderamente los hermanos estarían dispuestos a ceder sus posesiones materiales a la Sociedad si ellos supieran que parte de ese dinero será usado para pagar los honorarios de los abogados de la Organización en su lucha en contra de los niños que han sido abusados sexualmente, así como para pagar demandas arregladas fuera de la corte, mientras se les dice que ese dinero es utilizado únicamente para la obra del Reino? 

¿Acaso deberíamos pensar que la penetrante visión de Jehová no se da cuenta de ello? 

Eso no es todo, pues no hay duda que existe un conflicto de intereses, debido a que los hombres que promueven este tipo de donaciones -en el nombre de Jehová- dependen económicamente de ellas. 

Es verdad que los ministros de tiempo completo y el personal de Betel no se benefician económicamente, pues no obtienen grandes salarios, como muchos clérigos farsantes de la cristiandad; no obstante, sí obtienen techo y alimentación; además, pueden viajar cómodamente, incluso a algunos de los betelitas más prominentes se les asignan carros de lujo. Prácticamente todas sus necesidades están cubiertas, incluso su seguro médico; algo que muchos hermanos ni siquiera pueden proveer para sus propias familias. Se ha dicho que el hermano Fred Franz presumía de vivir de manera muy cómoda, y hasta decía que sus sacrificios no le costaban nada, pues viajaba alrededor del mundo y vivía como un rey. Eso nos hace recordar las palabras de Pablo a los Corintios: ‘’ ¿Han comenzado a reinar sin nosotros?’’.

Por lo tanto, aquellos que convencen a las personas para que ellos donen sus pertenencias sí tienen intereses personales en dicha donación.

Tal vez lo más desconcertante de todo esto es que aparentemente nuestros deseos sinceros por servir a nuestro Dios dando lo que podemos no son suficientes para la Sociedad. La Organización se ha vuelto descarada al buscar nuevas formas de adquirir dinero. Además, también se nos insinúa que podemos beneficiarnos económicamente si seguimos los sabios consejos del Esclavo Fiel y Discreto.

Desde el año 1999, en todas las ediciones del 1 de noviembre de la revista La Atalaya, ha aparecido información con respecto a diferentes formas de donación. No hay duda que la fecha del 1 de noviembre fue elegida para promover este tipo de donaciones porque es en esa fecha cuando terminan las obligaciones fiscales de la Sociedad Watchtower. La siguiente es la información encontrada en la Atalaya de noviembre de 2017 bajo el subtema: ‘’El Generoso Recibirá Bendiciones’’:

Formas en las que algunas personas contribuyen a la obra mundial

Al igual que en tiempos del apóstol Pablo, hoy día muchos ponen cierta cantidad de dinero “aparte en reserva” y la depositan en las cajas de contribuciones de la congregación que llevan el rótulo “Obra mundial” (1 Cor. 16:2). Todos los meses, las congregaciones envían estos fondos a la sucursal de los testigos de Jehová que les corresponde. Si usted lo desea, puede enviar su donación directamente a la corporación legal que usan los testigos de Jehová en el país donde vive. Para averiguar el nombre exacto, póngase en contacto con la sucursal. Encontrará la dirección en www.jw.org/es. Estos son algunos tipos de donaciones que pueden enviarse directamente (dependiendo de las circunstancias locales):

DONACIONES INCONDICIONALES

• Donaciones que se hacen mediante una transferencia bancaria electrónica o mediante tarjetas de débito y crédito. Algunas sucursales también emplean jw.org u otro sitio de Internet autorizado para recibirlas.

• Donaciones de dinero en efectivo, joyas u otros artículos personales de valor. Incluya una carta para indicar que se trata de una donación incondicional.

DONACIONES CONDICIONALES

• Donaciones de dinero en efectivo que el donante puede recuperar si lo necesita.

• Incluya una carta para especificar que se trata de una donación condicional.

DONACIONES PLANIFICADAS

A continuación, hallará una lista con otras opciones para contribuir a la obra mundial del Reino. Si desea emplear alguna de ellas, tenga la bondad de consultar a la sucursal que se encarga de supervisar la obra en su territorio para asegurarse de que puede utilizarla. Como los requisitos legales y las leyes de impuestos varían de un lugar a otro, es importante que busque asesoramiento profesional a fin de elegir el método más conveniente.

Seguros y planes de jubilación: Se puede nombrar a una corporación utilizada por los testigos de Jehová como beneficiaria de un seguro de vida, un fondo de jubilación o un plan de jubilación.

Cuentas bancarias: Las cuentas bancarias pueden hacerse pagaderas en caso de fallecimiento a una corporación utilizada por los testigos de Jehová, en conformidad con las normas bancarias del país.

Acciones y bonos: Puede donarlos a una entidad legal que usen los testigos de Jehová. También puede dejar escrito un documento en el que diga que desea que las acciones y bonos se le transfieran a esta entidad cuando usted fallezca.

Bienes raíces: Si usted tiene una propiedad que se puede vender, puede donarla a una entidad legal que usen los testigos de Jehová. Si usted vive en la propiedad, puede decidir que seguirá ocupándola hasta que fallezca.

Testamentos y fideicomisos: Se pueden dejar propiedades o dinero a una corporación utilizada por los testigos de Jehová por medio de un testamento notariado. También se la puede nombrar beneficiaria de un contrato de fideicomiso. Este tipo de convenio puede tener ventajas a la hora de pagar impuestos.

Como indica el nombre “donaciones planificadas”, esta clase de contribuciones requiere cierta planificación por parte del donante. Para ayudar a quienes deseen apoyar de este modo la obra mundial de los testigos de Jehová, se ha preparado en inglés y en español el folleto Donaciones planificadas para favorecer el servicio del Reino en todo el mundo. El folleto explica diversas maneras de realizar donaciones o dejar bienes. Es posible que no toda la información sea aplicable a su caso, pues las leyes e impuestos varían de un país a otro. Gracias a estos tipos de donación, muchas personas han podido apoyar las actividades de carácter religioso y humanitario que llevamos a cabo en todo el mundo y, al mismo tiempo, han obtenido mayores beneficios fiscales. Si el folleto está disponible en el país donde vive, puede pedirle un ejemplar al secretario de su congregación.

Si desea más información, haga clic en el enlace “Quiero hacer una donación para nuestra obra mundial” que encontrará al final de cualquier página de jw.org, o póngase en contacto con la sucursal.

‘’MI PROPIO PUEBLO SE HA LEVANTADO COMO UN ENEMIGO’’

Después de expresar su determinación de humillar a su altivo pueblo, Jehová dice lo siguiente: “Y ayer mi propio pueblo procedió a levantarse como un enemigo franco. Del frente de una prenda de vestir ustedes arrancan el ornamento majestuoso, de los que pasan confiadamente, [como] los que vuelven de la guerra. A las mujeres de mi pueblo ustedes las expulsan de la casa en la cual una mujer tiene deleite exquisito. De sobre los hijos de ella ustedes toman mi esplendor, hasta tiempo indefinido.” (Miqueas 2:8:9).

De manera interesante, Miqueas nos dice que la sublevación en contra de Jehová es algo reciente, pues sucedió “ayer.” ¿De qué forma este aspecto de la profecía que encontramos en Miqueas podría aplicar a nosotros en la actualidad? Puesto que la cristiandad siempre ha sido enemiga de Jehová, es aparente que la causa judicial del Todopoderoso en contra de su pueblo es el resultado de la rebelión que se lleva a cabo dentro de la verdadera casa de Dios como preámbulo al periodo conocido como la parte final de los días, periodo en el que por fin Jehová Dios endereza las cosas. 

Eso está en armonía con la profecía del apóstol Pablo referente al Hombre del Desafuero; profecía que nos indica que Jesús no vendrá a menos que primero surja una apostasía.

También es obvio que una lectura honrada y objetiva de la Palabra de Dios nos indica que los abusos y aberraciones que en ella se mencionan ocurren dentro del pueblo que Jehová Dios reconoce como suyo. Tales atrocidades son tan perversas que equivalen a que la gloria y el esplendor de Dios se pierdan a causa de ellas. ¿De qué forma esta parte de la profecía Miqueas se cumple en la actualidad? 

Como todos sabemos, la vida de los testigos de Jehová gira alrededor de la Sociedad Watchtower; y es Betel quien determina todos y cada uno de los aspectos de nuestra fe. Vez tras vez a los testigos de Jehová se les recuerda que la Sociedad es el único camino que conduce a la verdad espiritual. El que nadie pueda entender la Biblia de manera independiente a menos que haya una ayuda por parte de la Sociedad, hace parte de las creencias comunes de los testigos de Jehová – aunque ellos nunca han explicado cómo una entidad inerte puede comprender la verdad sin la ayuda del factor humano-. Supuestamente existen individuos superdotados espiritualmente que interpretan las Escrituras por nosotros; sin embargo, el elemento humano es relegado a segundo término, y de esa forma todo el reconocimiento de dichas interpretaciones se le atribuye a la gloriosa Sociedad, de tal manera que se nos hace creer que solo ella puede impartir luz verdadera. Puesto que esta actitud emana desde las esferas más altas de la organización, cualquier testigo de Jehová que no esté de acuerdo al 100% con las enseñanzas de esa institución corre el riesgo de llegar a ser investigado por los ancianos locales, e incluso de ser expulsado. A ellos no les importa el tiempo que la persona haya dedicado su vida a Jehová; tampoco les importa la juventud de las personas. Si alguien se atreve a expresar abiertamente un punto de vista contrario a las enseñanzas oficiales de la Sociedad, tal persona es vista como un apóstata en potencia y como un futuro enemigo. 

Por lo tanto, cualquier cristiano que después de un análisis profundo y riguroso de las Escrituras llega a conclusiones diferentes a las enseñadas por la dogmática Sociedad, es víctima de severas penalidades, entre ellas la expulsión. A ellos no les importa si la persona tiene la razón, o si las deducciones de la persona tienen sentido. Lo único que importa es que ese hermano o hermana se ha desviado de las enseñanzas oficiales. Un sinfín de personas han sido expulsadas debido a ese hecho.

Desafortunadamente, se ha comprobado vez tras vez que la uniformidad de creencias dentro de los testigos de Jehová es mucho más importante que la Verdad. La Sociedad Watchtower incluso ha admitido que para ella la uniformidad de creencias es más importante que la verdad. Las siguientes palabras fueron tomadas de un cuestionamiento legal que se le hizo en 1954 a uno de los principales oficiales de la Sociedad Watchtower, Haydon Covington, el cual fue cuestionado bajo juramento, y, por lo tanto, se vio en la necesidad de decir la verdad.

Pregunta: ¿Fue esa una publicación de una falsa profecía?

Respuesta: Sí, esa fue la publicación de una falsa profecía; puede considerarse una falsa profecía o una interpretación errónea del cumplimiento de la profecía.

Pregunta: ¿Y esa interpretación debió ser aceptada y creída por todos los testigos de Jehová?

Respuesta: Sí, usted debe entender que entre nosotros debe imperar la unidad; nosotros no podemos permitir la desunión, pues eso haría que mucha gente tomara su propio camino. Nosotros como ejército debemos marchar en forma ordenada.

Pregunta: Volviendo a nuestro tema. ¿Se enseñó una falsa profecía?

Respuesta: Sí, estoy de acuerdo con usted.

Pregunta: ¿Y eso debió ser aceptado por todos los testigos de Jehová?

Respuesta: Sí, así es.

Pregunta: Si algún testigo de Jehová se da a la tarea de estudiar por su propia cuenta, y llega a la conclusión que una profecía está equivocada, ¿Es expulsado por eso?

Respuesta: Sí, si lo dice y causa problemas por ello, pues la entera organización cree solo una cosa, a pesar de estar equivocada. Si la persona comienza a predicar cosas diferentes esto causa desunión y problemas; y, por lo tanto, no puede existir armonía; nosotros no podemos marchar así. Cuando sucede un cambio, éste debe provenir de la fuente apropiada, es decir, de la cabeza de la organización, el Cuerpo Gobernante, y no desde abajo hacia arriba, pues cada uno podría promover sus propias ideas y la organización se desintegraría y se iría en mil direcciones. Nuestro propósito es el de tener unidad.

Pregunta: ¿Unidad a cualquier precio?

Respuesta: Sí, unidad a cualquier precio, pues nosotros creemos que Jehová Dios usa nuestra organización, y el Cuerpo Gobernante es el medio por el cual Él la dirige, a pesar del hecho de que se han cometido errores en varias ocasiones.

Pregunta: Pero. ¿No es esta una unidad forzada, pues obligan a la gente a creer en una falsa profecía?

Respuesta: Acepto que eso es verdad.

Pregunta: ¿Qué hay de la persona que expresa un punto de vista diferente?, ¿Sería expulsada si esa persona fuera bautizada?

Respuesta: Sí.

Pregunta: Usted dijo ayer que esa persona merece la pena de muerte, ¿En verdad cree usted eso?

Respuesta: Yo pienso que……………

Pregunta: ¿Qué piensa usted?, ¿Sí o no?

Respuesta: Sí, definitivamente sí.

Pregunta: ¿Y usted llama a eso religión?

Respuesta: Sí, por supuesto que sí.

Pregunta: ¿Y llama usted a eso cristianismo?

Respuesta: Sí, absolutamente.

El hermano Covington ciertamente tipificó la opinión prevaleciente entre los testigos de Jehová, a saber, que el Cuerpo Gobernante es el jefe de la Congregación Cristiana y que cualquier cambio en las doctrinas, las prácticas o las políticas vendrá de parte de ellos y de nadie más. Piense en las implicaciones de esa creencia. Eso significa que supuestamente Jehová y Jesucristo requieren que todos los cristianos acepten y enseñen a sabiendas mentiras para permanecer “en la verdad”, ¡todo en nombre de la unidad cristiana!

¿Existen razones para creer que la Sociedad ha cambiado sus políticas a este respecto? No, tristemente no. De hecho, parece ser que la Sociedad ha endurecido su postura en este asunto. Como evidencia de eso, podemos decir que en 1980 la Sociedad Watchtower envió una carta a todos los superintendentes de circuito diciéndoles que no era necesario que un testigo de Jehová promoviera enseñanzas diferentes para ser considerado un apóstata ya que el simple hecho de pensar algo diferente al Cuerpo Gobernante era razón y motivo suficiente para expulsar a alguien. Al menos en el año 1954 el señor Hayden Covington dijo que la expulsión sería aplicada como medida disciplinaria solo si la persona persistía en promover sus propias ideas y puntos de vista, mientras que, en la actualidad, la política en vigencia dicta que una persona es apóstata simple y sencillamente porque no está de acuerdo con todo lo que la organización enseña.

Esta mentalidad tan cerrada y obstinada ha tenido funestas consecuencias para más de una persona que sido rechazada por la Sociedad. No hay duda que muchas personas han sido expulsadas por el simple hecho de negarse a dar honra y gloria a una institución de hombres. Es como si el sello de aprobación del Dios Todopoderoso hubiera sido removido de las personas que confían única y exclusivamente en la Palabra de Jehová como su guía en vez de confiar en dogmas humanos. Al hacer ver a esas personas como apóstatas e inmundas, la Sociedad Watchtower ha cumplido las siguientes palabras de Miqueas: “Del frente de una prenda de vestir ustedes arrancan el ornamento majestuoso, de los que pasan confiadamente, [como] los que vuelven de la guerra.” 

Tampoco hay consideración para las mujeres. Reflexione por un momento el caso de la hermana Anderson, quien sirvió en la central de Brooklyn, Nueva York. Aparentemente ella estaba efectuando una asignación y esto le permitió tener acceso a los archivos secretos de la Sociedad; archivos que contienen los nombres de posibles y conocidos pedófilos y violadores dentro de la organización. A la hermana Anderson le aterrorizó el saber que la Sociedad Watchtower tiene como política oficial el hermetismo en dichos casos; y que, a consecuencia de ello, miles de niños han sufrido traumas que les han durado toda la vida. Cuando ella se dio cuenta de que la Sociedad Watchtower no tenía ninguna intención de hacer cambios al respecto, decidió hacer públicos los secretos sucios de Betel. A consecuencia de ello, la Sociedad ordenó la expulsión inmediata de la hermana Anderson de su congregación. A pesar de que en ese tiempo ya la hermana Anderson ni siquiera se reunía con la congregación, eso no les importó. La Sociedad quería poner un ejemplo de lo que les sucede a todos los soplones que hablan más de lo debido. Como consecuencia de eso, el matrimonio Anderson perdió la comunicación y su relación con sus hijos y con sus nietos. El resultado de tanta crueldad lo encontramos en las palabras de Miqueas: “A las mujeres de mi pueblo ustedes las expulsan de la casa en la cual una mujer tiene deleite exquisito. De sobre los hijos de ella ustedes toman mi esplendor, hasta tiempo indefinido.” 

Cuán exactas son las palabras de nuestro Dios al decir que los “profetas” del pueblo de Jehová declaran la guerra a todo aquel que no se hinca ante sus pies ni les rinde pleitesía, pues leemos: “Esto es lo que ha dicho Jehová contra los profetas que están haciendo que mi pueblo ande errante, que están mordiendo con los dientes y que realmente claman: ‘¡Paz!’, que, cuando alguien no les pone [algo] en la boca, también de hecho santifican guerra contra este.” 

Tal vez los niños son los más afectados debido a las inicuas políticas de la Sociedad, y esto no se circunscribe a los casos de abusos sexual. Aunque la Sociedad siempre ha criticado a la Iglesia Católica por permitir el bautismo de infantes, la política de la Sociedad al respecto no es muy diferente. Mientras que Cristo Jesús se bautizó a los 30 años de edad en el Río Jordán, entre los testigos de Jehová es frecuente el bautismo de niños; algunos de diez años o incluso menores. Por lo regular, si un joven no se ha bautizado a los 16 años se le ve como una persona débil espiritualmente. 

Es obvio que eso ejerce una gran presión sobre nuestros jóvenes, pues los precipita a dar el paso del bautismo antes de tiempo. Preguntémonos lo siguiente al respecto: ¿Cuántos niños de 10 o 16 años saben con exactitud lo que quieren hacer con sus vidas?, ¿Cómo es posible que a un joven se le reconozca su inexperiencia para tener responsabilidades de adultos, tales como el elegir una carrera o el matrimonio, y, sin embargo, no se tome en cuenta esta a la hora de dedicarse por completo a Jehová?, ¿Cómo pueden los ancianos tomar esta decisión tan importante tan a la ligera?

No es necesario decir que el simple hecho de bautizarse de ninguna manera representa madurez espiritual. Con frecuencia los jóvenes recién bautizados caen en la trampa de lo que Pablo llamó “los pecados de la juventud” y, a consecuencia de ello, cada año miles y miles de jóvenes son expulsados en la etapa de la vida en la que ellos más necesitan guía y comprensión. El impacto emocional de la expulsión en un joven puede ser devastador. Algunos jóvenes se han suicidado debido a ello. Por eso nuestro Dios dice lo siguiente: “De sobre los hijos de ella ustedes toman mi esplendor, hasta tiempo indefinido.” 

“COMO CARNE EN MEDIO DE UNA OLLA’’

En el capítulo tres de Miqueas Jehová explica y da a conocer el porqué de su causa judicial contra su pueblo: “Oigan, por favor, cabezas de Jacob y ustedes los comandantes de la casa de Israel. ¿No es negocio de ustedes el conocer la justicia? Odiadores de lo que es bueno y amadores de la maldad, que arrancan la piel de la gente y el organismo de sus huesos; ustedes los que también han comido el organismo de mi pueblo, y han desollado la mismísima piel de ellos, y desmenuzado sus propios huesos, y [los] han triturado como lo que está en una vasija de boca ancha y como carne en medio de una olla.” 

Es el deber de los líderes de Israel procurar justicia y hacer cumplir la Ley dada a ellos. No es cuestión de solo saber la Ley, sino de aplicarla justa y equitativamente. Es por eso que Jehová pregunta ¿No es negocio de ustedes el conocer la justicia? Por supuesto que sí. No obstante, Jehová Dios acusa a los “comandantes de la casa de Israel” de odiar la justicia y de ser amadores de la maldad, al grado de arrancar la piel del pueblo de Dios; pueblo al cual estos comandantes deben cuidar. ¡Qué condición tan deplorable!

Desde el punto de vista de Jehová, esos abusos y atrocidades son tan indignantes que Él asemeja lo que le han hecho a su pueblo a una matanza cruel y despiadada de animales inocentes, pues han arrancado la piel de ellos, han quebrantado sus huesos, y han cocinado su carne en una olla.

Pero, ¿Por qué utiliza Jehová Dios imágenes tan fuertes? Es obvio que los líderes judíos no le arrancaban la piel literalmente al pueblo, ni cocinaban sus carnes en una olla como si fueran caníbales. 

La razón aparente detrás de ello es que de esa manera Jehová Dios muestra el grado de su indignación y su cólera ante el maltrato de su pueblo. Eso se debe a que Jehová Dios está muy al tanto de las injusticias y opresión que suceden dentro de su pueblo. A Él le aflige en gran manera ver que la gente es abusada y lastimada, especialmente si ese daño proviene de los hombres a quienes Dios ha encomendado cuidar de su pueblo.

De hecho, el simbolismo utilizado por Jehová no es muy diferente al simbolismo utilizado por Jesús, al acusar a los judíos de abusar de las ovejas de Dios. No hay duda de que, debido a que conoce la gran preocupación de su Padre por sus ovejas, Jesús hizo énfasis ante los apóstoles al decirles que cuidaran con esmero al rebaño, y que nunca oprimieran a las ovejas que Él les había encomendado. 

De igual manera, los pastores cristianos de la actualidad, y especialmente los líderes del pueblo de Dios, tienen la responsabilidad de conocer la justicia y ejercerla equitativamente con todo el rebaño. Sin embargo, nos preguntamos lo siguiente: ¿Acaso el simple hecho de conocer las Leyes de Jehová significa que la justicia y la compasión prevalecerán siempre? No, por supuesto que no. Tal no es el caso y es debido a eso que hay muchas razones para sospechar que los juicios condenatorios que encontramos en el libro de Miqueas están dirigidos a los que en este momento están a cargo de la organización visible de Jehová. 

Si hiciéramos una encuesta lo más seguro es que la gran mayoría de los hermanos dirían que los ancianos locales y la Sociedad Watchtower son pastores excelentes. Eso es verdad. Muchos de ellos son en verdad excelentes; no obstante, debemos recordar que cuando nosotros examinamos las profecías lo que en verdad hacemos es escuchar a Dios hablar, de hecho, llegamos a conocer sus pensamientos. Es obvio pensar que el Creador del Universo y el Gran Instructor tiene una perspectiva muy superior a la nuestra. La Biblia nos dice que los pensamientos de Dios son más altos que nuestros pensamientos, tal como los cielos son más altos que la tierra; por lo tanto, debido a su posición suprema, Jehová Dios es capaz de ver absolutamente todo, incluyendo las motivaciones secretas y las verdaderas intenciones de los hombres. Es por eso que las opiniones de Jehová y sus decisiones judiciales no siempre no están de acuerdo con nuestra miope y limitada visión de las cosas.

Por eso, cuando Dios acusa a los líderes de su pueblo de cometer atrocidades y abusar de su rebaño debemos tener en cuenta el hecho de que Él ve cosas que nosotros no podemos ver. Siendo ese el caso, ¿Debería sorprendernos que los juicios de Jehová no sean entendidos por aquellos contra quienes esos juicios están dirigidos? En ese sentido, los líderes del pueblo de Dios no son diferentes a la gente de las naciones, pues tal como lo indica Miqueas: “Ellos, no han llegado a conocer los pensamientos de Jehová, y no han llegado a entender su consejo.” 

Debido al hecho que las profecías registradas hace cientos de años son en verdad los juicios y decisiones de Jehová que serán revelados en el futuro, ¿De qué forma estos juicios aplican a los testigos de Jehová de la actualidad?; o dicho de otra manera, si en verdad tales juicios aplican a ellos, ¿Podemos al menos tener una idea en este momento acerca de la base en la que Jehová Dios fundamenta su causa legal en contra de su pueblo antes de que tales juicios se hagan manifiestos? Sí, sí es posible saber las causas y razones del juicio de Jehová en contra de su organización; al menos de forma limitada, pues si tal no fuera el caso, ¿De qué nos sirve conocer las profecías? Y por eso nos preguntamos: ¿De qué forma podría aplicar esa profecía a nosotros?

Como ya hemos visto anteriormente, la lealtad a la organización Watchtower es de suma importancia, y el Establecimiento Betel aplica el castigo más severo en contra de aquellos que ellos determinan que han sido desleales a la organización; es decir, la expulsión. A aquellos que no estén informados podemos decirles que la expulsión no solo afecta la relación de un testigo de Jehová con su congregación, sino que también afecta el ámbito familiar; e inclusive el económico, pues más de una relación laboral ha llegado a su fin debido a una expulsión. Entre nosotros, una expulsión equivale a lo que los judíos consideran una expulsión de las sinagogas; lo cual resulta en un total y completo ostracismo de la comunidad. 

Aunque es verdad que la Biblia ordena la expulsión de personas inicuas de la congregación, en tiempos recientes la Sociedad ha usado la expulsión como el arma más poderosa para aterrorizar a los testigos de Jehová y mantenerlos bajo su yugo. 

Considere por un momento las causas que Pablo citó que ameritaban la expulsión. Estas son las siguientes: fornicación, borrachera, codicia, idolatría, etc., Todas esas ofensas son de carácter moral; no obstante, la Sociedad Watchtower se ha tomado la libertad de agregar a esa lista lo que ella ha considerado como razones suficientes para aplicar tan severo castigo. Tristemente, decir la verdad y denunciar las injusticias hace parte de esa añadidura. Considere el caso de la hermana Bárbara Anderson. Ella es una madre y una abuela cuya preocupación primordial es la seguridad y el bienestar de los niños. Ella no es ninguna adúltera, idólatra, extorsionadora o algo similar; ella simplemente se sintió muy preocupada y ofendida por la negligencia y tolerancia de la Sociedad con respecto a los casos de abuso infantil dentro de las congregaciones. Al ser expulsada, ella fue marcada y estigmatizada como una mujer inicua. Desde el punto de vista de Jehová, es como si a nuestra hermana le hubieran arrancado la piel y hubieran cocinado sus carnes en una olla. 

Según las acusaciones en su contra, la hermana Anderson fue expulsada por causar divisiones dentro de la congregación. Su caso no es único, pues son miles los que son expulsados debido a eso. No obstante, aunque fuera verdad, el causar divisiones no se encuentra en la lista de las ofensas citadas por el apóstol Pablo. En Romanos 16:17, Pablo aconsejó a los hermanos lo siguiente: “Ahora los exhorto, hermanos, a que vigilen a los que causan divisiones y ocasiones de tropiezo contrario a la enseñanza que ustedes han aprendido, Y QUE LOS EVITEN.’’ En otras palabras, los hermanos deben evitarlos, pero no expulsarlos.

Desafortunadamente, en años recientes la Sociedad Watchtower ha recurrido a la expulsión para deshacerse de todos aquellos a quienes ella considera indeseables. De hecho, ha iniciado una campaña para buscar a aquellos hermanos que son débiles o que se han hecho inactivos, con el propósito de expulsarlos e incluso “instarlos” a que se desasocien de la organización. La Sociedad ha hecho imposible que cualquier persona se retire voluntariamente de la organización y al mismo tiempo conserve algo de dignidad y honorabilidad Al hacer eso, el Establecimiento Betel ha arrancado la piel de esas personas y quebrantado sus huesos y su salud mental. 

Ni siquiera se tiene consideración con los ancianos y enfermos, pues a ellos también se les arranca la piel y son echados vivos a la olla que arde con fuego. Como un ejemplo de ese hecho, podemos contar la historia de una persona de edad mayor, la cual debido a que padecía la enfermedad de Alzheimer perdió la memoria y terminó en un asilo para ancianos. La hija de esta mujer llamó a los ancianos de la congregación local para que ellos visitaran a su mamá y le proveyeran asistencia y apoyo espiritual. Pasaron muchos meses y no sucedió nada, pues los ancianos no visitaron a la señora a pesar de las llamadas constantes de la hija. Mientras tanto, una residente de ese mismo asilo invitó a nuestra hermana víctima de la enfermedad Alzheimer a los servicios religiosos de su iglesia; iglesia a la cual anteriormente pertenecía la hermana. Ella aceptó. Aparentemente los ancianos de la congregación se enteraron de que la hermana había asistido a los servicios religiosos de otra iglesia, y fueron al asilo para hacerle “una visita de pastoreo.” Pero lejos de ministrar y ayudar de forma significativa a la envejecida y enferma hermana, esos “pastores” llevaron una carta previamente redactada. Después de algunas preguntas, ellos determinaron que la hermana se había asociado a otra iglesia y la hicieron firmar una carta donde decía que ella se desasociaba voluntariamente de la congregación. ¡En su inicuo y cruel razonamiento esos pastores llegaron a la conclusión que la hermana había decidido volver a Babilonia!

Tristemente, la hermana supuestamente desasociada murió poco tiempo después, y solo una persona de su antigua congregación asistió a su funeral. No hay duda que tanta frialdad y dureza de corazón aflige gravemente a Jehová Dios. 

‘’HAY UN DESTROZAR Y LA OBRA DE DESTROZAR ES PODEROSA’’

Es debido a este tipo de casos por lo que Jehová Dios tiene una causa judicial en contra de su pueblo. Sí, Él tiene cuentas pendientes con ellos, y los castigará de una manera muy dolorosa; tal nos indica Miqueas 2:10, donde leemos lo siguiente: “Levántense y vayan, porque este no es lugar de descanso. Por el hecho de que ella se ha hecho inmunda, hay un destrozar; y [la] obra de destrozar es dolorosa.” 

Lamentablemente, sin embargo, hay más razones por las que Jehová entra en juicio con su pueblo. Además de acumular riquezas mediante la estafa y tratar cruelmente a sus ovejas, la acusación contenida en la profecía de Miqueas continúa reprendiendo a los líderes de la organización de Dios por profetizar falsamente y presumir que siempre tendrán la bendición de Jehová, a pesar de sus terribles errores.

Miqueas describe la reacción de aquellos que, cuando se enfrentan a la realidad de un futuro día del juicio, protestan, asumiendo que ya conocen el pensamiento de Jehová acerca de esos asuntos, al decir lo siguiente: “¿Ha quedado descontento el espíritu de Jehová, o son estos sus tratos?”

Aquellos contra quienes originalmente se dirigían los juicios se imaginaban tontamente que Dios no podía encontrar faltas en ellos o impacientarse. La directiva de los testigos de Jehová de hoy ha seguido el mismo patrón. Se considera impensable que Jehová pueda disgustarse con la Sociedad o tener motivos para imponer cualquier tipo de disciplina a la organización. Aunque no se mencione explícitamente, ciertamente la mentalidad prevaleciente que impregna a la Sociedad es idéntica a la que se predijo en Miqueas 3: 11: “¿No está Jehová en medio de nosotros? No vendrá sobre nosotros ninguna calamidad”

El negar los juicios de Jehová por medio de cuentos falsos artificiosamente tramados no puede considerarse una actitud saludable. Esa necia y estúpida actitud fue desplegada por el antiguo pueblo judío, quien se atrevió a negar e ignorar el mensaje de Miqueas. Respecto a ellos el profeta verdadero de Jehová dijo lo siguiente: “Si un hombre, andando por viento y falsedad, ha dicho la mentira: “Te dejaré caer [palabras] a ti acerca de vino y acerca de licor embriagante”, él también ciertamente llegará a ser el que deje caer [palabras] para este pueblo.” (Miqueas 2:11)

A ese tipo de personas podríamos describirlas como aquellas que creen que caminan sobre las nubes; obviamente, ese tipo de personas tan presumidas no tienen ni idea de lo que hablan. El hombre ebrio que profetizaba bajo la influencia del vino y el licor intoxicante prometía al pueblo que lo escuchaba una época sin fin de bienestar y prosperidad y obviamente, su mensaje era aceptado con gusto y sin ningún tipo de reserva; después de todo, él le decía a la gente lo que quería oír.

En sentido espiritual la directiva y los profetas oficiales de la Sociedad parecen ser hombres que caminan sobre la luna, pues por sus petulantes y presumidas declaraciones han hecho que los testigos de Jehová acepten la idea que la llamada “Organización Visible de Jehová” disfruta incondicionalmente del favor de Dios. Para lograr que esas condiciones continúen para siempre, los profetas de la Sociedad Watchtower han fabricado una falsa historia que nos dice que el Señor Jesucristo volvió en el año 1914, y también nos dicen que en el año 1919 el Hijo de Dios dio su aprobación al Esclavo Fiel y Discreto; esclavo que en la mente de los testigos de Jehová es el Cuerpo Gobernante. A partir de las décadas que siguieron al año 1919, la directiva de esa organización ha seducido los oídos de los testigos de Jehová al hacerles creer la ridícula y fantasiosa idea de que la organización es en verdad un paraíso espiritual y que ningún arma en contra de ella prevalecerá. 

Contrariamente a las expectativas promulgadas por los falsos visionarios, Jehová primero lleva a cabo una “obra de destrozar” sobre su altiva nación y solo después, Él se convierte en un Salvador y dirige a un remanente humillado y castigado por medio de su hijo Jesús. Los resultados inevitables de promover falsas profecías en el nombre de Jehová serán la decepción y la confusión durante la “destrucción”.  Debido al hecho de mantener la unidad a toda costa, incluso a costa de aplastar a aquellos que dicen la verdad, este es el precio que pagarán: Por lo tanto ustedes tendrán noche, de modo que no habrá visión; y oscuridad tendrán, de modo que no practiquen la adivinación. Y el sol ciertamente se pondrá sobre los profetas, y el día tendrá que oscurecerse sobre ellos. Y los hombres de visiones tendrán que avergonzarse, y los adivinos ciertamente se desilusionarán. Y tendrán que cubrir el bigote, todos ellos, porque no hay respuesta de Dios.’’ (Miqueas 3: 6-7)

LA MONTAÑA DE LA CASA DE JEHOVÁ

La interpretación oficial de Miqueas de la Sociedad puede compararse perfectamente a caminar sobre las nubes. Por ejemplo, considere la profecía frecuentemente citada de Miqueas 4: 1-2: Y en la parte final de los días tiene que suceder [que] la montaña de la casa de Jehová llegará a estar firmemente establecida por encima de la cumbre de las montañas, y ciertamente será alzada por encima de las colinas; y a ella tendrán que afluir pueblos. Y muchas naciones ciertamente irán y dirán: “Vengan, y subamos a la montaña de Jehová y a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y ciertamente andaremos en sus sendas”. Porque de Sión saldrá ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.’’

Según la Sociedad “la parte final de los días” comenzó en el año 1914 y para el año 1919 “La Montaña de la Casa de Jehová” había sido firmemente establecida. También se nos dice que a partir de ese momento esa profecía comenzó a cumplirse por medio del gran crecimiento que se suscitó dentro de los testigos de Jehová.

Como todos sabemos, “La Montaña de la Casa de Jehová” es una referencia simbólica al Reino de Dios. Por lo tanto, Miqueas nos dice qué es lo que ocurrirá una vez que Jesucristo regrese y establezca su reino sobre toda la tierra. Tal como nos dice la profecía, el Reino de Dios será elevado muy por encima de todas las montañas, es decir, el Reino de Dios será la Autoridad Suprema; y, por lo tanto, será muy superior a cualquier gobierno de hombres o cualquier institución. La Sociedad enseña que esto ya ha sucedido, y como evidencia nos indica que el gran aumento entre los testigos de Jehová es prueba fehaciente de ello, y que por medio de la existencia de esa institución – institución que funge como la representante terrenal del Reino de Dios – Jehová ya ha arreglado y enderezado los asuntos y ha promulgado sus decretos entre las naciones. Por increíble que parezca, la Sociedad esencialmente ha tomado el lugar que le corresponde al Reino de Dios.

Pero, ¿verdaderamente esa institución afirma que Dios ya ha enderezado las cosas? Sí, sí lo ha hecho. En su edición del 15 de agosto del 2003 la revista La Atalaya nos dice lo siguiente:

 “En consonancia con la profecía de Miqueas, pronto se practicará a plenitud y en toda la Tierra la adoración pura de Jehová. Hoy día, a los que están “correctamente dispuestos para vida eterna” se les instruye en los caminos de Jehová (Hechos 13:48). Él está dictando el fallo y enderezando los asuntos en sentido espiritual para los creyentes que se ponen de parte del Reino, los cuales sobrevivirán a “la gran tribulación” como parte de la “gran muchedumbre” (Revelación 7:9, 14). Puesto que han batido sus espadas en rejas de arado, ya viven en paz con sus semejantes, sean o no testigos de Jehová como ellos. ¡Qué placer da estar entre estas personas!’’

No hay duda que el establecimiento del Reino de Dios será una gran bendición para todos aquellos que opten por sujetarse a él. Sin embargo, nos preguntamos lo siguiente: Si Jehová ya ha establecido su Reino y ha puesto las cosas en orden, ¿por qué las condiciones dentro de la organización van de mal en peor? Específicamente, si Jehová ya está gobernando como rey sobre su pueblo de la manera descrita en la profecía, ¿por qué, por ejemplo, ha habido miles y miles de atrocidades en contra de niños, las cuales nunca se han resuelto satisfactoriamente para las víctimas? ¿Por qué muchos de los perpetradores de crímenes horribles contra niños han quedado impunes y no han sido expuestos mientras se les dice a sus víctimas que “esperen en Jehová” en silencio? ¿Por qué debería ser necesario “esperar en Jehová” para que se resuelvan esos asuntos, quizás en algún momento de sus vidas, si Dios ya ha resuelto las cosas para los que “se ponen de parte del Reino’’? Este tipo de declaraciones no solo son irresponsables, sino que también son blasfemas. El afirmar que Jehová Dios ya ha establecido su justicia por medio de una organización que está plagada de males, e injusticias y que niega sus errores solo puede ser causa de deshonra al Dios Verdadero.

No hay duda que la vehemente petición de Dios hacia su pueblo tiene su cumplimiento en la actualidad; antes de que Jehová enderece las cosas de una vez y para siempre: “Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿Y de qué manera te he rendido de cansancio? Testifica contra mí.”

La secuencia de los hechos relacionados con el juicio de Jehová se muestra claramente en la profecía. Tanto Isaías como Miqueas indican que “la montaña de la casa de Jehová” asciende por encima de todas las demás tras la destrucción tanto del templo como de la ciudad donde Jehová había colocado su nombre. Si el patrón de los profetas se mantiene, Jehová debe dejar de lado la “ciudad” donde ha colocado su nombre. Y, de hecho, los juicios contenidos en la profecía de Miqueas están dirigidos a aquellos que están relacionados con el nombre de Jehová. Por eso Miqueas 4: 5 dice lo siguiente: Porque todos los pueblos, por su parte, andarán cada cual en el nombre de su dios; pero nosotros, por nuestra parte, andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios hasta tiempo indefinido, aun para siempre.

Como una prueba más del hecho que la organización de Dios es destruida antes de ser reunida, tenga en cuenta que el versículo que precede a Miqueas 4: 1 dice lo siguiente: Por lo tanto, a causa de ustedes Sión será arada como un simple campo, y Jerusalén misma llegará a ser simples montones de ruinas, y la montaña de la casa será como los lugares altos de un bosque.’’

El orden de los eventos indica que la Sión original fue “arada como un simple campo” y que “la montaña de la casa” fue asemejada a un bosque abandonado y la ciudad amada de Dios fue reducida a “montones de ruinas”. Después, Dios restableció Jerusalén y una nueva casa de adoración en el monte Sión. Sin embargo, por supuesto, los pueblos de todas las naciones no fluyeron a la montaña santa de Dios en ese entonces. El que la profecía de Miqueas establezca un patrón para el futuro es evidente por el hecho de que, aunque los eventos descritos en la profecía originalmente tuvieron su cumplimento en la antigüedad, se nos dice que la culminación de los juicios de Jehová tiene lugar durante “la parte final de los días”.

Los testigos de Jehová creen que Jehová estableció su Reino semejante a una montaña en 1914, pero, nuevamente, nos preguntamos lo siguiente: ¿qué evidencia hay de que la ciudad antitípica de Dios correspondiente a la antigua Jerusalén con su ‘’santa montaña” fue destruida entonces?

Además, la parte final de Miqueas describe las circunstancias durante las cuales la gente de las naciones reconoce la supremacía de Jehová. Miqueas 7: 15-17 predice lo siguiente: “Como en los días de tu salida de la tierra de Egipto le mostraré cosas maravillosas. Naciones verán, y se avergonzarán de todo el poderío de ellas. Pondrán [la] mano sobre [la] boca; sus oídos mismos ensordecerán.  Lamerán polvo como las serpientes; como reptiles de [la] tierra saldrán de sus baluartes en agitación. A Jehová nuestro Dios vendrán temblando, y tendrán miedo de ti.”

En tiempos modernos, no hay evidencia de que las naciones hayan sido avergonzadas, ni que la humanidad haya sido obligada a lamer el polvo como las serpientes y los reptiles cuando el juez Rutherford fue liberado y dirigió las Asambleas de Cedar Point de los Estudiantes Internacionales de la Biblia. Además, la montaña de Jehová no es elevada por esfuerzos humanos para promover la ‘’religión verdadera”. Jehová se eleva a sí mismo en todas partes a través de la ejecución de sus juicios sobre el mundo y luego levanta a sus castigados siervos, después de que han confesado humildemente sus transgresiones. Eso es evidente al leer Miqueas 7: 8-9, donde se nos dice lo siguiente: No te regocijes sobre mí, oh enemiga mía. Aunque he caído, ciertamente me levantaré; aunque moro en la oscuridad, Jehová será una luz para mí. El enfurecimiento de Jehová soportaré —porque he pecado contra él— hasta que él conduzca mi causa judicial y realmente ejecute justicia para mí. Me sacará a la luz; miraré su justicia.’’

Después de que la sentencia dolorosa haya sido llevada a cabo, entonces, en su misericordia, Jehová se convertirá en el abogado de su pueblo, al defender el caso legal de su siervo y establecer la justicia. Esta requerirá que Dios entre en juicio con la mujer enemiga que se regocija con la caída de Jacob.

La mujer enemiga no puede ser otra que la Señora de Babilonia. Afortunadamente, sin embargo, el caso legal de Jehová contra su siervo finalmente resulta en su absolución; pero solo después de que él soporta la ira de Jehová y la humillación de caer ante su némesis religiosa.

En los versículos que están inmediatamente después de la profecía de Miqueas sobre el establecimiento de la montaña de la casa de Jehová, el profeta continúa diciendo: “En aquel día —es la expresión de Jehová— ciertamente recogeré a la que estaba cojeando; y a la que estaba dispersada ciertamente juntaré, aun a aquella a quien he tratado malamente. Y ciertamente haré de la que cojeaba un resto, y una poderosa nación de la que fue removida a lo lejano; y Jehová realmente reinará sobre ellos en el monte Sión, desde ahora en adelante y hasta tiempo indefinido.’’

Miqueas 4: 6-7 confirma que la desolación de Sión únicamente aplica a lo que Él reconoce como su propiedad. Cuando se habla de ‘’la que estaba cojeando; y la que estaba dispersada’’ se hace referencia a la nación que es como la esposa de Jehová. La desolación de Sión tiene lugar durante la tribulación. Y es sobre un remanente restaurado que Jehová se convierte en Rey. La reunión anunciada en Miqueas corresponde a la cosecha que tendrá lugar durante la conclusión, cuando Jesús reúna a los elegidos. La “nación poderosa” que se crea es el mismísimo Reino de Dios, no una institución terrenal.

Antes de su derrocamiento repentino, Babilonia había reinado como la potencia mundial dominante durante aproximadamente 100 años. Marduk era el dios principal y patrón del imperio y junto con Nebo, su hijo, y una tríada compuesta por Sin, Shamash e Ishstar, se suponía que el panteón babilónico era superior a los dioses de los pueblos que conquistaron, incluido el Dios de Israel, Jehová.

Sin embargo, cuando Babilonia cayó ante Ciro exactamente de la manera en que Jehová lo había predicho, Marduk y su compañía de dioses demostraron ser impotentes y Jehová fue vindicado como el Dios verdadero. La caída de Babilonia también fue una muestra de la cualidad predominante de Jehová: el amor. Debido a su amor y compasión, Dios recompensó a su pueblo por el daño provocado por sus enemigos y este volvió a estar bajo su favor.

De manera similar, la gran liberación de los hijos del Reino de Babilonia la Grande vindicará a Jehová ante el mundo moderno. ¿Pero de qué manera?

Los testigos de Jehová están seguros de que ya han sido liberados de la Babilonia antitípica al eliminar voluntariamente sus nombres de las listas de las iglesias. Cualquier liberación futura obviamente requeriría un cautiverio imprevisto.

Pero, ¿cómo podría ocurrir eso? Es impensable que los testigos de Jehová adopten enseñanzas babilónicas como la Trinidad y demás. Por lo tanto, ¿Qué podría implicar entonces la futura liberación de Babilonia?

LIBERACIÓN DEL ASIRIO

En el contexto de las palabras que anuncian que Belén será el lugar de nacimiento del Mesías, Miqueas profetiza que el Juez de Israel es herido por el Asirio. El capítulo 5 del libro de Miqueas inicia con las siguientes palabras: “En este tiempo te haces cortaduras, oh hija de una invasión; un sitio ha puesto él contra nosotros. Con la vara golpearán sobre la mejilla al juez de Israel. Y tú, oh Belén Efrata, el demasiado pequeño para llegar a estar entre los miles de Judá, de ti me saldrá aquel que ha de llegar a ser gobernante en Israel, cuyo origen es de tiempos tempranos, desde los días de tiempo indefinido”.

Como todos sabemos, el imperio Asirio ya no existía durante el tiempo en que Jesús vivió en la tierra. Este había sido derrocado muchos siglos antes; poco tiempo después que Jehová frustró la invasión de Senaquerib en contra de Judá. Por eso nos preguntamos: ¿Por qué la profecía de Miqueas parece situar la invasión Asiria durante el tiempo en el que Jesús vivió en la tierra? Aunque es verdad que Jesús, el Juez nombrado para juzgar a Israel fue perseguido, golpeado y herido por los agentes del Imperio Romano, esto sucedió mucho antes que el Imperio Romano comenzara el estado de sitio en contra de la ciudad de Jerusalén en el año 70. E.C.

Para aumentar el enigma que encierra esta profecía, Miqueas parece decirnos que el Juez nombrado por Jehová rescatará al pueblo de Dios de la invasión Asiria y terminará destruyendo “La tierra de Nemrod”. Aunque con frecuencia a Nemrod se le asocia con la ciudad de Babilonia, es bueno recordar que él también fundó la ciudad de Nínive; ciudad que con el tiempo se transformó en la capital del imperio Asirio.

Miqueas 5: 3-6 dice lo siguiente: “Y Él ciertamente estará de pie y hará pastoreo en la fuerza de Jehová, en la superioridad del Nombre de Jehová su Dios. Y ellos ciertamente seguirán morando, porque ahora Él será grande hasta los cabos de la tierra. Y este tiene que llegar a ser paz. En cuanto al asirio, cuando entre en nuestro país y cuando pise sobre nuestras torres de habitación, nosotros también tendremos que levantar contra él siete pastores, sí, ocho adalides de la humanidad. Y realmente pastorearán la tierra de Asiria con la espada, y la tierra de Nemrod en sus entradas. Y él ciertamente efectuará liberación [de manos] del Asirio, cuando entre en nuestra tierra y cuando pise sobre nuestro territorio”.

Aparte del hecho de que Asiria no representaba ninguna amenaza para el pueblo de Dios durante el tiempo en que Jesús vivió en la tierra, Cristo fue un verdadero desconocido fuera de Israel mientras estuvo vivo; no obstante, la profecía nos dice que Él será grande hasta los cabos de la tierra.

Por lo tanto, es obvio que Miqueas 5:3 – 6 es una clara referencia a la segunda venida de Cristo Jesús. Como en el caso de otras profecías Mesiánicas, la primera y la segunda venida de Cristo Jesús se intercalan y se mencionan indistintamente en las Escrituras. Debido a eso, es evidente que tanto Asiria, así como Babilonia e Israel, tienen significados proféticos relacionados con la segunda venida de Cristo Jesús y el juicio final.

La razón por la cual Asiria y Babilonia pueden servir como símbolos de otras potencias mundiales se debe a que, desde el punto de vista de Jehová, únicamente hay un solo gobierno sobre las naciones mundanas: la cosmocracia satánica. Y aunque la influencia del Diablo impregna a toda la sociedad humana, su gobierno ha sido ejercido principalmente a través de las siete potencias dominantes que se han opuesto a Jehová desde los tiempos del antiguo Egipto. Es por eso que el libro bíblico de Apocalipsis simboliza la sucesión de imperios como una única bestia monstruosa con siete cabezas gobernantes consecutivas, que a su vez es simplemente una manifestación visible del dragón invisible de siete cabezas que simboliza a Satanás. Es el “Israel de Dios” cristiano el que es asediado por los asirios. Por lo tanto, es aparente que Asiria representa al octavo rey del capítulo 17 de Revelación, su entrada a “nuestra tierra” y su pisar “sobre nuestras torres de habitación” es paralelo al ataque final del profético “Gog de Magog” de Ezequiel que proviene del norte simbólico, después de que Dios ha redimido a su nación.

Como todos los estudiantes de la Biblia saben, cuando el rey asirio, Senaquerib, se acercó para poner sitio a Jerusalén, todo su ejército fue extinguido por un solo ángel guerrero de Jehová. Los judíos ni siquiera tuvieron que disparar una sola flecha para defenderse. Por lo tanto, nos preguntamos: ¿por qué la profecía de Miqueas dice que “siete pastores, sí, ocho adalides de la humanidad … realmente pastorearán la tierra de Asiria con la espada”?

La razón se debe a que la profecía aplica al Israel espiritual, y aquellos que son aceptados como hijos del Reino deben gobernar a la humanidad como sub-pastores y príncipes reales bajo el Príncipe de los príncipes: Cristo.

Siete es un número simbólico que denota perfección celestial o integridad, los “siete pastores” representan al cuerpo completo de los 144 mil que son tomados de la tierra para servir con Cristo como reyes superhumanos en su Reino celestial.

La expresión “ocho adalides de la humanidad” parece referirse a la adición de Jesús a los siete, quien, a su vez, también hizo parte de la humanidad. Su pastoreo del asirio con la espada está en completa armonía con lo que Cristo prometió a sus seguidores ungidos en Tiatira, y por extensión a todas las congregaciones que conforman el cuerpo de Cristo: ‘’ Y al que venza y observe mis hechos hasta el fin, le daré autoridad sobre las naciones,  y pastoreará a la gente con vara de hierro, de modo que serán hechos pedazos como vasos de barro, como lo que he recibido de mi Padre”(Revelación 2: 26-27)

En cuanto a la interpretación de la Watchtower de los siete pastores y ocho adalides de la humanidad, esto es lo que nos dice la Atalaya del 15 de noviembre de 2013:

‘’Y según la profecía de Miqueas, ¿qué “arma secreta” levantaría Jehová contra “el asirio”, ese implacable enemigo? Una muy poco común: ¡“siete pastores, sí, ocho adalides”!  Los pastores y adalides (o “príncipes”, LBLA) de este ejército tan débil en apariencia son los ancianos de congregación. Hoy Jehová ha proporcionado gran abundancia de hombres espirituales para pastorear a sus valiosas ovejas, para fortalecer a su pueblo ante el futuro ataque del “asirio” moderno. La profecía de Miqueas declara que ellos “pastorearán la tierra de Asiria con la espada”. En efecto, entre “las armas de [su] guerrear” se halla “la espada del espíritu”, la Palabra de Dios.’’

Aunque es cierto que la Biblia es representada como una espada… ¿Cómo es posible que los ancianos puedan ‘’pastorear’’ con la Biblia al asirio moderno y así defenderse de él? Obviamente, de acuerdo con el contexto y con lo que sucedió con el antiguo ejército asirio, el ‘’pastorear’’ de estos príncipes se refiere a una destrucción, y ningún miembro del pueblo de Jehová en la tierra tomará parte en la guerra de Armagedón. Por lo tanto, no es necesario decir que la interpretación de Betel raya en lo ridículo y no está en armonía con otras partes de la Biblia.

Por otro lado, debe reconocerse que el cautiverio moderno de la congregación de Cristo en Babilonia la Grande es fundamental para la realización del propósito de Jehová. Como ya se dijo, tal cautiverio es el medio por el cual Jehová humilla y disciplina a su organización y resuelve permanentemente su caso legal contra el pueblo que está en un pacto con Él.

El cautiverio de los discípulos de Jesús en Babilonia la Grande fue predicho por Cristo mismo en su profecía que nos habla del fin de este sistema de cosas. Aunque la Sociedad no lo reconozca como tal, la desolación del lugar santo es de manera innegable un aspecto central y vital de la profecía de Jesús y esta nos indica la ruina de la verdadera congregación ungida, y no la destrucción de la Cristiandad, tal como los testigos de Jehová creen y enseñan.

De hecho, en completa armonía con lo que Jesús predijo, Miqueas predice que Dios hará de su lugar santo un objeto desolado del cual asombrarse, al expresar en Miqueas 6:13 y 16 lo siguiente: Y yo también, por mi parte, ciertamente haré que enfermes mediante herirte; habrá un desolar[te], a causa de tus pecados… para que yo haga de ti un objeto de pasmo, y de los habitantes de ella algo de lo cual silbar; y el oprobio de pueblos llevarán ustedes.”

Las palabras de clausura de la profecía de Miqueas nos dicen que la liberación del pueblo de Dios de su cautiverio en Babilonia es el resultado del amoroso perdón de Jehová para con el resto de su herencia; es decir, para con Jacob. Por lo tanto, podemos decir que el rescate del pueblo de Jehová significa que el propósito de Jehová de formar una familia mundial de reyes espirituales finalmente se cumple en su totalidad. El trabajo de expiación que Cristo Jesús comenzó llega a su fin y logra su propósito por medio de la redención de la semilla de Abrahán, y, por lo tanto, todos sus pecados son perdonados. Es entonces cuando Jehová Dios los recibe en su lugar de habitación y el Reino de Dios comienza a gobernar para siempre jamás.

El resultado del juicio final lo expresa el profeta Miqueas en las palabras de clausura de su profecía: ¿Quién es un Dios como tú, uno que perdona el error y pasa por alto la transgresión del resto de su herencia? Ciertamente no tendrá asida su cólera para siempre, porque se deleita en la bondad amorosa. Volverá a mostrarnos misericordia; sujetará nuestros errores. Y arrojarás a las profundidades de[l] mar todos sus pecados. Darás [el] apego a la verdad [dado] a Jacob, [la] bondad amorosa [dada] a Abrahán, que juraste a nuestros antepasados desde los días de mucho tiempo atrás”. (Miqueas 7 18-20).

“LOS DEMÁS DE SUS HERMANOS VOLVERÁN A LOS HIJOS DE ISRAEL”

Sin embargo, antes que ese perdón ocurra, los hijos de Dios primero tienen que ser disciplinados y castigados por sus errores. Por favor, considere detalladamente la profecía de Miqueas a la luz de lo que nos dicen otros profetas. Haciendo referencia al Israel espiritual, Miqueas 5:3 no dice lo siguiente: “Por lo tanto, Él los cederá hasta el tiempo en que la que da a luz realmente dé a luz. Y los demás de sus hermanos volverán a los hijos de Israel”. Ahora bien, ¿Quiénes son aquellos “hermanos” a los que se hace referencia? Estos son los hermanos espirituales del Gobernante de Israel mencionado en el versículo dos. El regreso del “resto de sus hermanos” es una referencia a los hermanos de Jesús que vuelven del cautiverio en Babilonia; y como es obvio pensar, el regreso de ellos de su cautiverio en Babilonia es el resultado del pastoreo de Jesús, quien ejerce ese pastoreo basado “En la superioridad del Nombre de Jehová”.

“Aquella que da a luz realmente a los hermanos de Jesús” nos recuerda a aquella mujer que da a luz a un hijo varón de la cual nos habla el libro de Revelación. Miqueas 4: 9-10 describe de manera similar a la mujer espiritual de Dios, la cual tiene dolores de parto. Pero en lugar de huir al desierto ella tendrá que residir en el campo: “Ahora bien, ¿por qué sigues gritando [con voz] fuerte? ¿No hay rey en ti, o ha perecido tu propio consejero, de modo que se hayan apoderado de ti dolores como los de una mujer que da a luz? Está con dolores fuertes y estalla, oh hija de Sión, como una mujer que da a luz, porque ahora saldrás de un pueblo, y tendrás que residir en el campo. Y tendrás que llegar hasta Babilonia. Allí serás librada. Allí Jehová te comprará de nuevo de la palma de la mano de tus enemigos”.

De todo lo que hemos considerado hasta ahora, podemos inferir que el reino de Cristo Jesús nace por medio de esta mujer mientras ella se halla cautiva en Babilonia la Grande. Pero como ya hemos mencionado, esto no pudo haber ocurrido en el periodo 1914-1919. La razón por la que afirmamos eso, es porque de acuerdo a la revelación contenida en el libro de Miqueas, la invasión asiria sucede inmediatamente después que Jehová Dios libera a su pueblo de Babilonia. El hecho que el lugar santo de Dios es invadido en dos ocasiones en un periodo de tiempo muy corto está en armonía con las dos incursiones del rey del norte durante el tiempo del fin.

Por lo tanto, no es casualidad que Miqueas 4:11-13 comience con las palabras “Y ahora”, pues leemos lo siguiente: “Y ahora ciertamente se reunirán contra ti muchas naciones, las que dicen: ‘Sea contaminada, y posen nuestros ojos la vista sobre Sión’. Pero en cuanto a ellos, no han llegado a conocer los pensamientos de Jehová, y no han llegado a entender su consejo; porque él ciertamente los juntará como una hilera de grano recién cortado a la era. Levántate y trilla, oh hija de Sión; porque tu cuerno cambiaré a hierro, y tus cascos cambiaré a cobre, y ciertamente pulverizarás a muchos pueblos; y por una proscripción realmente darás por entero a Jehová la ganancia injusta de ellos, y sus recursos al Señor [verdadero] de toda la tierra.” En este tiempo te haces cortaduras, oh hija de una invasión; un sitio ha puesto él contra nosotros. Con la vara golpearán sobre la mejilla al juez de Israel”.

Las naciones “que no han llegado a conocer los pensamientos de Jehová” y a “entender su consejo” no pueden comprender que el hecho de que si bien Dios se indignó contra su pueblo y permitió que ellos fueran humillados y disciplinados, eso no significa que Él los haya rechazado o abandonado. Para que esta profecía tenga sentido para nosotros es necesario reconocer que las naciones se unen contra “Jacob” inmediatamente después de su desolación y de su subsecuente restauración. Así es que la recompra de los hermanos de Cristo de la moderna Babilonia es paralela al sellado final y la reunión de los elegidos. Jehová habrá resuelto los problemas con su nación errada para que el llamado a “contaminarla” sea realmente una sentencia de muerte para las naciones que presumen exterminar a los hijos del Reino de Dios.

El “golpe sobre la mejilla del Juez de Israel” se da por medio de la persecución que sufren los hermanos de Jesús durante la Gran Tribulación, pues tal como Él lo indicó, el que hiere a sus hermanos lo hiere a Él.

Como respuesta a la agresión indirecta en contra del Juez de Israel, a la hija de Sión se le otorga un poder inmenso, lo cual hace que ella destruya a las naciones convirtiéndolas en polvo. Esto sucede cuando el último de los hijos de Dios es asesinado y es resucitado inmediatamente a la vida celestial, donde se reunirá con el resto de sus hermanos dentro del Reino de Dios, y juntos destruirán a los enemigos de Jehová que se encuentren sobre la tierra. Sí, “La ganancia injusta” que el Octavo Rey logró durante su gobernación, así como todos los recursos disponibles serán dedicados a la adoración y glorificación de Jehová y su Santo Nombre. Esto sucederá cuando los sobrevivientes del Armagedón tomen posesión de las pertenencias del Octavo Rey y las dediquen para la gloria y alabanza de su Dios a lo largo y ancho de toda la tierra.

El espíritu santo de Jehová es la fuerza más poderosa del universo. Sí, esta fuerza es la más noble de todas, pues produce los frutos del espíritu, tales como el amor, la paz, la bondad, la gran paciencia y otras cualidades y virtudes más. Sin embargo, el espíritu santo de Dios también puede convertirse en un arma mortal y puede capacitar a aquel que lo posee para efectuar los más asombrosos actos bélicos.

Por lo tanto, NO debemos pensar que el sellamiento final y el recogimiento de los escogidos, una vez que haya sucedido la desolación del lugar santo, sea un acontecimiento trivial y cotidiano. Miqueas nos describe la situación que privará cuando sucedan esos acontecimientos: “Y los restantes de Jacob tienen que llegar a ser en medio de muchos pueblos como rocío de Jehová, como chaparrones copiosos sobre vegetación, que no espera en el hombre ni aguarda a los hijos del hombre terrestre. Y los restantes de Jacob tienen que llegar a ser entre las naciones, en medio de muchos pueblos, como un león entre las bestias de un bosque, como un leoncillo crinado entre hatos de ovejas, el cual, cuando realmente pasa a través, ciertamente huella así como también despedaza; y no hay libertador. Tu mano estará muy por encima de tus adversarios, y todos los enemigos tuyos serán cortados”.

En armonía con lo que nos dicen numerosas profecías hebreas, el profeta Miqueas nos confirma el hecho que habrá un último derramamiento del espíritu santo de Dios sobre aquellos que en dos ocasiones son llamados ‘’los restantes de Jacob’’.

Tal derramamiento del espíritu santo de Jehová sobre los restantes de Jacob transformará a simples e insignificantes hombres en seres gloriosos similares a Cristo Jesús. Es durante ese tiempo cuando sucede la revelación de los hijos de Dios, y ellos llegan a ser refrescantes como el rocío de la madrugada para las otras ovejas, pero también llegan a ser como un indómito y salvaje león en medio de ovejas. Ellos serán feroces y despiadados en su defensa de la Verdad y de la Soberanía de su Dios. Será en ese entonces cuando los hermanos de Cristo Jesús tendrán que comparecer ante los reyes y príncipes de este mundo para dar un testimonio a favor de su Padre; testimonio que será apoyado por el espíritu santo de Jehová. No habrá segunda opción. La confrontación directa con el Octavo Rey será inevitable.

 Un gran trabajo de predicación aún está por venir para los testigos de Jehová, un trabajo de predicación que probablemente no se logrará con los medios actuales de repartir literatura a las familias y los transeúntes en la calle. La profecía mencionada nos dice que los hijos del Reino “no esperan en el hombre ni aguardan a los hijos del hombre terrestre” en el sentido de que los restantes sellados no necesitarán ser suministrados o dirigidos por ninguna organización terrenal.

Cada uno será personalmente movido a actuar y hablar por medio el espíritu irresistible de Dios. Se les autorizará a hablar en nombre de Cristo, porque en ese momento habrán sido aceptados plenamente en su Reino.

El trabajo de intensa predicación que nos espera se llevará a cabo después de que los ángeles de Jehová hayan expulsado al esclavo inicuo e indolente que en estos momentos reside en la casa de Dios, y el restante de los hijos de Dios sean disciplinados, purificados, y limpiados de su suciedad. Los juicios de Jehová se llevarán a cabo por medio de la guerra, el hambre, las pestes y epidemias, lo cual será seguido por un segundo derramamiento del espíritu santo de Dios similar al que sucedió en el Pentecostés, que permitirá a los hijos de Dios y a las otras ovejas dar testimonio a las naciones de que el fin del mundo de Satanás ha llegado. Aunque en este momento es inconcebible e inimaginable pensar cómo sucederán estas cosas, podemos estar seguros que servirán para dar un testimonio convincente e inapelable del juicio final de Jehová Dios en contra de este mundo inicuo. ‘’Entonces vendrá el fin’’ y se cumplirán las palabras del profeta Miqueas que nos dicen: “Y en cólera y en furia ciertamente ejecutará venganza sobre las naciones que no han obedecido”. (Miqueas 5:15).